lunes, 28 de mayo de 2012

Lobos crueles y cosas perversas. ¿Explica el Apocalipsis los Hechos de los Apóstoles?

Hace poco, un amable lector me dijó en un mensaje que le extrañaba que los evangelios no contuviesen ninguna alusión a Pablo de Tarso. En mi respuesta le dije que los evangelios tratan sobre Jesús y que cuando aluden a hechos posteriores a la muerte de Jesús lo hacen de forma un tanto críptica.

Pueden ponerse muchos ejemplos, pero voy a poner solo dos. En Hechos de los Apóstoles se dice que Herodes [Agripa I] echó mano a algunos cristianos y que "hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan" (Hch. 12:1-2). Este hecho es narrado de forma críptica en los evangelios de Mateo y Marcos, en los cuales Jesús dice a Santiago y Juan que beberán la misma copa que él (Mt. 20:20-23, Mc. 10:35-40)

Otro ejemplo es la breve escena a la que tanto debemos los amantes de la buena pintura de Jesús en casa de Marta y María, encargándose Marta de los quehaceres domésticos y María de la Palabra (Lc. 10:38-42). Esta escena que ha inspirado preciosos cuadros, en particular uno de Jan Vermeer, no es histórica sino simbólica. Cada mujer representa a un grupo de cristianos distintos y alude a un hecho futuro. Dejo que adivinéis qué representa cada mujer leyendo sin intermediarios Hechos 6:1-6.

En Hechos de los Apóstoles tenemos uno de esos pasajes crípticos que aluden a un hecho posterior y que, quizás, su respuesta esté en el Apocalipsis de Juan, pese a ser ambos libros de distinto autor.

Me refiero a una frase de un discurso que Pablo hace a los ancianos de Éfeso. El contexto es el siguiente. Pablo ha abandonado Éfeso y, tras haber pasado unos meses en Macedonia y Corinto, emprende un viaje a Jerusalén con una colecta para los pobres que Lucas conoce pero omite. Cerca de Éfeso, Pablo envía a buscar a los ancianos de esta ciudad, se encuentra con ellos en Mileto y les dirige un discurso de despedida con tono testamentario. En este discurso Pablo les dice:

"Yo sé que, después de mi partida, se introducirán entre vosotros lobos crueles que no perdonarán al rebaño y también que de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de sí." (Hch. 20:29-30)
Esta frase un tanto críptica no está explicada por dos motivos. El primero, porque los lectores saben a qué se refiere y no necesitan explicación. El segundo, porque si da detalles concretos se notaría demasiado que se trata de una profecía post eventum.

Por lo general, suele interpretarse que los lobos crueles son falsos maestros, pero creo que la explicación de esa metáfora puede ser otra. El Evangelio de Mateo se refiere a los falsos profetas como lobos con piel de cordero pero, el Evangelio de Lucas, utiliza la metáfora de los lobos refiriéndose a peligros: "mirad que os envío como corderos en medio de lobos" (Lc. 10:3). Por lo tanto, creo que la metáfora de los lobos puede referirse a una persecución.

Sobre esta cuestión, como vimos en el artículo anterior, el Apocalpisis de Juan contiene un eco de una persecución sobre los cristianos de Éfeso, a los que dice que han sufrido mucho por el nombre de Jesús. ¿Sufrieron a causa de los lobos crueles a los que se refiere Hechos? Es probable que sí, aunque no se puede afirmar con rotundidad.

La frase que comentamos, también alude a que habrá cristianos que enseñarán cosas perversas para arrastrar a los discípulos detras de sí. Es posible, pero solo posible, que el Apocalipsis arroje luz sobre cuáles pueden ser esas cosas perversas. Lo apunto como una hipótesis, no como algo seguro:

"Al Ángel de la Iglesia de Pérgamo escribe...Pero tengo alguna cosa contra ti: mantienes ahí algunos que sostienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balaq a poner tropiezos a los hijos de Israel para que comieran carnes inmoladas a los ídolos y fornicaran. Así tú también mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas" (Ap. 2:11-15)
"Escribe al Ángel de la Iglesia de Tiatira...tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa y está enseñando y engañando a mis siervos para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos" (Ap. 2:18-24)  
Los cristianos de Pérgamo y Tiatira reciben elogios por haber sufrido persecución (lo vimos en el anterior artículo), pero también críticas por tolerar a los que incitan a comer carnes sacrificadas a los ídolos y a fornicar. Por el contrario, de los cristianos de Éfeso se dice que detectan el proceder de los nicolaítas (Ap. 2:6). Sobre este grupo, citado también en la carta a Pérgamo, como se acaba de ver, la mayoría de los autores considera que son los mismos criticados en las cartas a Pérgamo y Tiatira o, al menos, primos hermanos. 

¿Son Jezabel -nombre simbólico, sin duda alguna-, los que sostienen la doctrina de Balaam y los nicolaítas los que enseñan cosas perversas? Lo considero muy probable, pero no absolutamente seguro. 

El motivo principal que tengo para pensar que sí lo son es el siguiente. Hechos de los Apóstoles hace alusión a la prohibición de comer carne inmolada a los ídolos y de la fornicación, curiosamente lo que reprocha el Apocalpisis a algunos cristianos. Y esta prohibición no es mencionada una ni dos, sino tres veces (Hch. 15:19-20, 29; 21:25). El que Lucas mencione tres veces una misma prohibición, es señal de que era un tema que le preocupaba. 

Saludos cordiales,

jueves, 24 de mayo de 2012

Persecuciones a los cristianos: el Apocalipsis de Juan

Desde muy pronto, los seguidores de Jesús de Nazaret comenzaron a sufrir persecuciones (linchamiento de Esteban, Saulo de Tarso, Herodes Agripa I, etc.). En esta ocasión quiero hablar de las persecuciones de las que trata el Apocalipsis de Juan, que me parece interesante tratar porque este libro ha sido muy maltratado por no cristianos y por cristianos. Para empezar, recomiendo leerlo sin intermediarios.

Algunos tópicos incorrectos sobre el Apocalipsis son los siguientes:

1. Autor.

Es un tópico atribuirlo a Juan el Apóstol, aunque la gran mayoría de los expertos no comparten esa opinión popular.

El autor dice de sí mismo:

"Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús." (Ap. 1:9)

Si el autor no miente ni utiliza ningún pseudónimo, lo único que tenemos es que se llama Juan y que, al parecer, fue condenado al exilio. Identificar a este cristiano con el apóstol solo porque tengan el mismo nombre resulta muy temerario. 

2. El fin del mundo.

Mucha gente cree, incorrectamente, que el libro trata sobre el fin del mundo y, de una palabra griega que se traduce como "revelación" han surgido nuevas expresiones como "escenas apocalíticas", etc.

Pensar que este libro trata acerca de algo que todavía está por venir es un error. Veamos lo que nos dice el autor:

"Luego me dijo [el ángel]: «Estas palabras son ciertas y verdaderas; el Señor Dios, que inspira a los profetas, ha enviado a su Angel para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder PRONTO. Mira, vengo PRONTO....Y me dijo: «No selles las palabras proféticas de este libro, porque EL TIEMPO ESTÁ CERCA" (Ap. 22:6-7, 10)

El autor escribió para cristianos que, como él, sufrían persecución. Escribió un libro simbólico pero que tenían que entender sus lectores y sobre un tema que preocupaba a sus lectores. No creo que a los cristianos perseguidos a los que se dirige estuviesen interesados en lo que ocurriría dentro de 2.000 o más años.

3. La bestia.

Otro tópico es pensar que la famosa bestia cuyo número es el 666 es el diablo, Satanás o como se le quiera llamar. Este error no solo lo podemos encontrar en el cine, como en la divertida película "El día de la bestia", sino que también es utilizado por algunas sectas destructivas.

Otras tonterías que se han dicho es que el 666 simboliza las tres www de internet, que las bestias son las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, que hay una palabra que traducida al ruso quiere decir Chernóbil, etc.

Pronto veremos quién es la bestia.

Persecuciones en Asia Menor.

El Apocalipsis se escribió en un momento de angustia para dar ánimos a los que sufrían persecuciones. Con un lenguaje simbólico que nadie en su sano juicio interpretaría de forma literal, pretendía decir que las persecuciones acabarían y serían libres.

Tras una introducción, el Apocalipsis contiene 7 cartas dirigidas a 7 iglesias de Asia. En algunas de ellas se aluden a persecuciones:

a) Se alude a una probable persecución ya pasada en Éfeso: "Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer" (Ap. 2:3)

b) Se mencionan rivalidades con los judíos y una persecución por la autoridad civil en Esmirna: "Conozco tu tribulación y tu pobreza -aunque eres rico- y las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás. No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis tentados y sufriréis una tribulación de diez días." (Ap. 2:9-10) 

La alusión a los que se llaman judíos sin serlo se debe a que Juan consideraba que los verdaderos judíos eran los cristianos. De hecho, el Apocalipsis es probablemente el libro más judío del Nuevo Testamento.

c) También se alude a una persecución en Pérgamo que se cobró al menos una vida, no estando claro si los responsables fueron los judíos o la autoridad civil: "Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás. Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás" (Ap. 2:13)

Persecuciones en Roma

Junto a estas persecuciones en el área en la que se encuentra el autor, el Apocalipsis también hace referencia a las persecuciones en Roma. El perseguidor está simbolizado por una bestia de 7 cabezas, 10 cuernos y 10 diademas en sus cuernos. Veamos algunas citas que aluden a persecuciones:

"Le fue dada [a la bestia] una boca que profería grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses; y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo. Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos...El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir" (Ap. 13:5-10) 

"Y vi una mujer, sentada sobre una Bestia de color escarlata, cubierta de títulos blasfemos; la Bestia tenía siete cabezas y diez cuernos...Y vi que la mujer se embriagaba con la sangre de los santos y con la sangre de los mártires de Jesús" (Ap. 13:3-6)

¿Qué o quién es la bestia?

El libro dice claramente que la bestia es Roma: "Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. Son también siete reyes" (Ap. 17:9)

Por la referencia a las siete colinas es indiscutible que se trata de Roma. Pero, además, es una persona en concreto:

"La Bestia que has visto, era y ya no es...Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. Son también siete reyes...Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo" (Ap. 17:8-11)

Ahora sabemos que la bestia es un emperador romano. Por si hubiera alguna duda acerca de que se trata de un hombre y no de un demonio, anteriormente se nos ha dicho lo siguiente:

"¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule el número de la Bestia; pues es el número de un HOMBRE. Su número es 666" (Ap. 13:18)

La bestia. ¿Nerón o Domiciano?

La opinión tradicional es que la bestia representa al cruel emperador Domiciano. Ahora bien, así como de las persecuciones de Nerón tenemos información de autores seculares como Suetonio y Tácito, no hay constancia de que Domiciano, un cruel Emperador que murió asesinado y que se divinizó en vida, persiguiese a cristianos. Las fuentes brillan por su ausencia.

El Emperador que simboliza la bestia se divinizó en vida (Ap. 13:11-15), cuando lo habitual era que se les divinizase tras la muerte (una anécdota es que el Emperador Vespasiano, cuando intuyó que estaba muriendo, dijo algo así como: "me parece que me estoy convirtiendo en un dios"). En el siglo I hubo tres emperadores que se divinizaron en vida: Calígula, Nerón y Domiciano, pero Calígula parece demasiado temprano.

Además de esta pista, se nos da otra muy importante:
"Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal se le curó; entonces la tierra entera siguió maravillada a la Bestia" (Ap. 13:3)

Y los datos definitivos son los siguientes:

"Las siete cabezas...Son también siete reyes: cinco han caído, uno es, y el otro no ha llegado aún. Y cuando llegue, habrá de durar poco tiempo. Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo, pero es uno de los siete; y camina hacia su destrucción" (Ap. 17:9-11)

¿Cómo se agarra que el octavo rey sea uno de los siete? La respuesta nos la da Tácito en sus Historias.

Los cinco reyes que han caído son: Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. Los otros dos son Galba y Otón, que reinaron unos pocos meses en el periodo conocido como "El año de los cuatro emperadores" (68-69), un periodo de guerra civil en el que en poco tiempo cayeron tres emperadores.

El autor del Apocalipsis predice que el octavo será uno de los siete. ¿Cómo es eso posible? Porque, según Tácito, en ese periodo turbulento circuló en Acaya (actual Grecia) y Asia Menor una leyenda urbana según la cual Nerón no había muerto y se estaba preparando para volver al poder. Pongo la cita de Tácito en inglés, puesto que no la he encontrado en castellano:

"About this time Achaia and Asia Minor were terrified by a false report that Nero was at hand. Various rumours were current about his death; and so there were many who pretended and believed that he was still alive."
No creo que sea necesario aclarar que esta hipótesis no es mía, pero me adhiero a ella porque me parece muy lógica y me cuesta creer que sea minoritaria.
 
¿Y el 666? ¿O es 616?

En algunos manuscritos antiguos el número de la bestia no es 666 sino 616. Ya Ireneo de Lyon se hace eco de esta diferencia y la atribuye a un error de algún copista, pero puede que no sea exactamente un error.

Hasta que los árabes nos dejaron sus números, las letras del alfabeto eran cifras y letras al mismo tiempo. Conocemos el caso de los números romanos (I, V, X, C, D, M...), pero ocurría exactamente lo mismo con los alfabetos hebreo y griego, en los que cada letra simbolizaba un número.

Supongamos que a=1, b=2, c=3...z=28. El número de la palabra "baca" sería 2 + 1 +3 +1 =7

Entre la gente culta, existía un juego matemático llamado Gematría que consistía en que alguien decía un número y había que averiguar una palabra que, sumando el valor de sus letras, sumase ese número. En el ejemplo anterior, uno puede decir 7 y los demás jugadores tendrían que descifrar la suma que hemos hecho.

En el caso del 666, el autor propone un juego a quién tenga inteligencia: hay que calcular un nombre de hombre cuyas letras sumen 666. Se han propuesto varias hipótesis y, la mayoritaria consiste en que 666 es la suma de Nerón César en el alfabeto hebreo.

Y, si en lugar de sumar las letras hebreas, sumamos las letras griegas de Nero Cesar (en latín se decía Nero, no Nerón), la suma resulta 616. Tal vez por eso algún escriba cambió el número.

Repito que es la hipótesis mayoritaria, pero no existe unanimidad.

Ahora, imaginémonos la situación de los cristianos en Asia Menor. Había persecuciones en algunas ciudades, en Judea tenía lugar la Guerra Judía (66-74), Nerón había perseguido a los cristianos tras el incendio de Roma (el autor dice que los persiguió durante 42 meses, este cálculo se aproxima mucho pero no es del todo exacto, pero Juan utiliza un número simbólico en base al 7: 7 x 6) y, después de su muerte, circuló el rumor de que el gran perseguidor no había muerto sino que vivía y pretendía volver.

En este contexto, se escribió el Apocalipsis para dar ánimos a los perseguidos.

Saludos cordiales,

domingo, 22 de abril de 2012

¿Viajó Pablo de Tarso a Hispania?


       En España existe el mito, que cada vez cree menos gente, de que Santiago Apóstol viajó a Hispania y de que está enterrado en la ciudad que lleva su nombre. Este mito es de origen medieval y no tiene fundamento histórico. Aunque no es imposible, resulta muy inverosímil que Santiago realizase el viaje a Hispania entre la muerte de Jesús (año 30/33) y su propia muerte durante el reinado de Herodes Agripa I (41-44). Más inverosímil es que, después de ser decapitado en Jerusalén, se transportase su cuerpo a Galicia para ser enterrado.

      Sin embargo, sí es posible que viajase a Hispania Pablo de Tarso. En su Epístola a los Romanos,  declara su intención de visitar Hispania (Rom. 15:23-28). ¿Logro su objetivo? Para tratar esta cuestión, en junio de 2008 tuvo lugar un congreso en Tarragona en el que participaron historiadores y teólogos católicos y protestantes de Europa y América (p.e Rainer Riesner, Armand Puig, John Barcklay, etc.) y, aunque la ciencia no es democrática, tras un debate entre los escépticos acerca del viaje y los más favorables a esta posibilidad, se consensuó que Pablo viajó a Hispania, pero no voluntariamente, sino que fue condenado al destierro. 

A finales del siglo I, en la Primera Epístola de Clemente a los Corintios (en realidad, es una carta colectiva de la Iglesia de Roma) se insinúa la realización de este viaje:


Por razón de celos y contiendas Pablo, con su ejemplo, señaló el premio de la resistencia paciente. Después de haber estado siete veces en grillos, de haber sido desterrado, apedreado, predicado en el Oriente y el Occidente, ganó el noble renombre que fue el premio de su fe, habiendo enseñado justicia a todo el mundo y alcanzado los extremos más distantes del Occidente y, cuando hubo dado su testimonio delante de los gobernantes, partió del mundo y fue al lugar santo.


El autor de Hechos, como es sabido, no dice nada acerca de este viaje y finaliza su libro con un final abierto, con Pablo bajo arresto domiciliario, en donde permaneció dos años (Hch. 28:30-31). ¿Qué ocurrió tras estos dos años? Se han propuesto varias hipótesis.

Se ha sugerido que Pablo fue puesto en libertad sin juicio por no presentarse sus acusadores (unos judíos de Asia, Hch. 21:27, 24:19). Sin embargo, Hechos insinúa que Pablo sí fue juzgado:

Esta noche se me ha presentado un ángel del Dios a quién pertenezco y a quién doy culto y me ha dicho: "no temas, Pablo; tienes que comparecer ante el César" (Hch. 27:23-24)

     También defienden algunos (p.e Senén Vidal) que Pablo fue condenado a muerte transcurridos esos dos años. Sin embargo, esta posibilidad no encaja con la información de Clemente de que viajó hasta Occidente ni con el incómodo dato de que murió a consecuencia de rivalidades (¿tuvo un Judas?).


    Otra hipótesis tradicional es que fue puesto en libertad y realizó su proyectado viaje a Hispania, volviendo un tiempo después a Roma, en donde fue detenido y condenado a muerte. Esta posibilidad encaja con la información que suministra Clemente y, además, puede pensarse que en Hechos hay un posible eco de este viaje cuando Pablo dice a los judíos de Antioquía de Pisidia:
Nos volvemos a los gentiles, pues así nos lo ordenó el Señor: te he puesto como la luz para los pueblos, para que lleves la salvación hasta los confines de la tierra (Hch. 13:46-47)


     Volviendo al Congreso de Tarragona, se consensuó que, tras el proceso de Pablo, fue condenado al exilio en Hispania, lo cual estaba previsto en la legislación penal romana y cuenta con precedentes, como el exilio de los hijos de Herodes, Arquelao y Antipas, que fueron exiliados a la Galia y a Hispania. En este caso, pudo haber sido privado de su ciudadanía romana y, como lugar de exilio más probable, se sugirió Tarragona por su condición de capital de provincia y de ciudad comercial y administrativa de su tiempo, y por el hecho de ser el puerto natural de enlace de Hispania con Roma.

       Esta posibilidad, que no es incompatible con la tradición de que murió en Roma, no solo encaja con el vago dato de que Pablo viajó hasta los confines de Occidente, sino con el destierro del que habla Clemente (ni Hechos ni las epístolas paulinas mencionan un exilio de Pablo) y su final como fruto de rivalidades, aunque no puede decirse que sea absolutamente seguro.



           ¿Volvió Pablo de su exilio y murió en Roma? Es probable, pero no seguro. Clemente no dice el lugar en el que murió Pablo ni el tipo de muerte que supo. Sin duda, daba por supuesto que los destinatarios de su carta conocían estos hechos y no consideró necesario decirlo. 


          Saludos cordiales, 

lunes, 19 de marzo de 2012

Onésimo y Pablo

Hola a todos:

En la anterior entrada hablé de una novela histórica con muy buena pinta en la que se trata acerca de la fuga del esclavo Onésimo. Es muy poco lo que se sabe de esa fuga, por lo que se agradece que Juan Ivars escriba una novela histórica. Invité a leer sin intermediarios la web de la novela, en la que se puede leer el inicio del Capítulo 2 y, aunque la recomendé, dije que tenía algunos errores disculpables, que es de lo que voy a tratar hoy.

En primer lugar, el autor da por hecho que Pablo es el autor de las 13 epístolas que llevan su nombre en el Nuevo Testamento. Se trata de un error disculpable. Entre los expertos hay consenso en que Pablo escribió solo 7 de estas cartas, pero una cosa es lo que escriben los sacerdotes en las revistas de Teología y otra lo que dicen en sus homilías.

En segundo lugar, el autor asume la hipótesis tradicional de que la Epístola a Filemón fue escrita desde Roma. Sobre esta cuestión, cada vez son más quienes creen que fue escrita desde Éfeso.

En los artículos anteriores hemos visto que es altamente probable, por no decir seguro, que Pablo estuvo encarcelado en Éfeso y que la Epístola a los Filipenses fue escrita desde la prisión efesia. Parecidos argumentos son aplicables a la Epístola a Filemón. Pablo está encarcelado en un lugar que vamos a llamar L y, Filemón, al parecer es de Asia (de Colosas, según la Epístola pseudo-paulina a los Colosenses). Estando Pablo encarcelado en L, oye a alguien hablar de lo fiel que es Filemón:

"Doy gracias sin cesar a mi Dios, recordándote en mis oraciones, pues tengo noticia de tu caridad y de tu fe para con el Señor Jesús y para bien de todos los santos... tuve gran alegría y consuelo a causa de tu caridad, por el alivio que los corazones de los santos han recibido de ti, hermano." (Flm. 4-5,7)
¿Estando Pablo encarcelado en Roma le llegaron noticias de lo buen cristiano que es un discípulo de la lejana Asia? ¿O es más probable que exista cierta cercanía geográfica entre L y la residencia de Filemón?

Otro error es que el autor supone, basándose en la Epístola pseudo-paulina a los Colosenses, que Filemón y Pablo no se conocían personalmente, lo cual es muy inverosímil teniendo en cuenta que Pablo dice a Filemón que le debe favores. ¿Cómo es posible que le deba favores si no se habían visto nunca antes?. Veamos:

"Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes" (Flm. 19)
También me resulta extraño que Pablo pida a alguien a quién no conoce personalmente que le prepare hospedaje para cuando salga de la cárcel (Flm. 22) 

Lo más verosímil es que Pablo conocía personalmente a  Filemón, a su familia y a Onésimo. El "tú mismo te me debes" indica que es probable, pero no absolutamente seguro, que Filemón haya sido bautizado por Pablo. Al saber su casa que Pablo ha sido encarcelado en Éfeso (recordamos que lo más probable es que fuese un arresto domiciliario vigilado por un soldado, lo que en Derecho Romano se llamaba Custodia Militaris) se fugó y acudió adonde Pablo. Allí fue bautizado por Pablo y le sirvió de ayuda en la prisión. Finalmente, Pablo propone devolver a Onésimo a su dueño rogándole que lo emancipe. Para dar más autoridad a su petición, además de recordarle favores que, al parecer, le debía, la carta es firmada no solo por Pablo sino por Timoteo y, además, para presionar más, envían saludos cuatro colaboradores de Pablo. De esta forma, son 6 personas las que ruegan a Filemón que emancipe a Onésimo.

A pesar de estos errores excusables, recomiendo el libro a los amantes de las novelas históricas.

Saludos cordiales

martes, 13 de marzo de 2012

Onésimo. El enigma del esclavo. Novela de Juan Ivars

Hoy escribo de nuevo a propósito de una novela histórica titulada Onésimo. El enigma del esclavo, puesta a la venta recientemente. Su autor es Juan Ivars, Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra.

En la portada de la novela aparece un resumen de su trama: "La increíble odisea del esclavo Onésimo para alcanzar la libertad".

Onésimo era un esclavo que trabajaba para un cristiano llamado Filemón y su familia. En un momento dado, se fugó y fue a parar a donde Pablo de Tarso, que en ese momento se encontraba en prisión. Allí, fue bautizado y, al parecer, colaboró con él. Finalmente, Pablo escribió una carta a Filemón rogándole que liberase a Onésimo, que fue el propio portador de la carta.  

No he leído la novela completa, pero he visto su web, desde la que se puede leer el comienzo del capítulo 2. Invito a los lectores a que hagan lo mismo:  http://elenigmadelesclavo.wordpress.com/ Además de intentar reconstruir la relación de Onésimo con Pablo y Filemón, en la novela se trata acerca de varios pasajes narrados en Hechos de los Apóstoles.

Por lo poco que he leído, es una novela de prosa agil e interesante. ¿Mi recomendación? Depende de lo que esperen los lectores. A quién le gusten las novelas históricas, le recomiendo que la lea. Ahora bien, junto a las licencias propias de todo novelista, el libro tiene errores históricos disculpables que voy a comentar en la siguiente entrada.

Al decir que contiene errores no pretendo disuadir a los lectores de este blog de comprarla. También tiene errores históricos la novela y película homónima Quo Vadis y, sin embargo, yo la he visto varias veces y suelo recomendarla a los amantes del buen cine.

Por el momento, recomiendo a los amables lectores explorar la web de esta novela y, si no la conocen, leer la Epístola de Pablo a Filemón, que es muy breve y no creo que lleve más de uno o dos minutos.

En la siguiente entrada comentaré los errores históricos pero, insisto, no pretendo con ello disuadir a ningún lector de comprarla.

Saludos cordiales, 

domingo, 19 de febrero de 2012

"Diario de Teófilo", a propósito de una novela de Rius Camps

Estimados y amables lectores/as:

Hoy quiero presentar una novela reciente del Dr. Josep Rius Camps (Esparreguera, 1933), Catedrático Emérito de la Facultad de Teología de Barcelona.

La ficha de la novela, escrita en catalán (espero que se me perdone por haber puesto en el título la traducción al castellano) es la siguiente: RIUS CAMPS, Josep: Diari de Teofil: la demostració de Lluc (Evangeli i fets dels apostols narrada per Teofil a la seva mare; Ed. Fragmenta, 2011, 310 págs.

Confieso que no lo he leído más que una pequeña parte, debido a que no soy catalán, pero puedo opinar algo porque he leído obras de Rius Camps y, en particular, libros y artículos científicos a los que ahora ha novelado para acercar sus investigaciones al público.

Como sin duda conocéis, el "Excelentísimo [katristos] Teófilo" es el personaje a quién Lucas dedica su Evangelio y Hechos de los Apóstoles.

La obra de Rius Camps es una novela epistolar en la que Teófilo, que ejerció de Sumo Sacerdote entre los años 37 y 41, envía cartas a su madre. Sus primeras líneas (imagino que los que, como yo, no seáis catalanes, podréis entenderlo sin problemas) dicen así:

"Estimada mare, ja fa més dos anys que vam haver d'abandonar precipitadament Israel, amb la ciutat de Jerusalem mig en runes i el santuari del temple espoliat i destruït, veient com els vasos més sagrats se'ls emportaven com a objecte d'un botí de guerra i eren presentats a Roma pels vencedors amb gran pompa i fastuositat. No t'he escrit fins ara, car tenia necessitat de retrobar-me a mi mateix enmig del gran silenci que acomboia la derrota"
En esta obra, Teofilo habla acerca de los libros de Lucas y de su propia conversión.

A los lectores que busquen entretenimiento, recomiendo la novela (aunque, repito, solo he leído una parte) porque he leído artículos y libros serios de Rius Camps y son fáciles de leer para alguien que no sea experto, por lo que una novela pensada para el gran público, sin duda que es fácil y amena de leer.

Para quién esté interesado en la obra de Lucas, sea o no creyente, también es recomendable, pues Rius Camps es un gran comunicador.

Ahora bien, no comparto una de las premisas básicas de esta novela. Rius Camps sostiene que el personaje a quién Lucas llama Teófilo en los primeros versículos de sus dos libros es un Sumo Sacerdote llamado Teófilo, que pidió un informe a Lucas (que Rius Camps cree sinceramente que se trata de un rabino judío) acerca de la mesianidad de Jesús. El resultado fue que Teófilo se convenció y, en consecuencia, editó sus dos libros, por lo que han podido llegar a nosotros. Para el autor, Lucas-Hechos sería una especie de "informe pericial" hecho por encargo.

Rius Camps no es el primero en identificar a Teófilo con el Sumo Sacerdote Teófilo, como él reconoce sinceramente, sino que se adhiere a una hipótesis formulada en 1997 por un autor llamado Richard Anderson.

Personalmente, no comparto esta hipótesis, con la que discrepo radical pero respetuosamente. El razonamiento de Anderson y Rius-Camps es que el perfil del Sumo Sacerdote encaja con el lector del Evangelio de Lucas por varios motivos, entre otros, los siguientes:

- Un Sumo Sacerdote encaja con el título de "Excelentísimo", que Lucas aplica a Teófilo y a los gobernadores romanos Félix y Festo.

- Hay indicios que apuntan a que el lector puede ser un judío. Por ejemplo, si los amables lectores miran el comienzo del Evangelio de Lucas, mejor en una Biblia impresa con notas a pie de página que en la red, verán que Lucas da por supuesto que el lector conoce cómo funciona el Templo de Jerusalén (el grupo de Abías, el turno del incienso) y quiénes era Aaron y David. Esto es un ejemplo entre los muchos que pueden ponerse.

Ahora bien, con todos los respetos, aunque no me parece inverosímil que el primer lector fuese judío (o temeroso de Dios), me parece insostenible pensar que se trate del Sumo Sacerdote Teófilo por varios motivos. Ejemplos:

- Lucas da por supuesto que el lector conoce la enemistad entre judíos y samaritanos y quiénes son los temerosos de Dios, puesto que habla de ellos sin dar explicaciones. Por el contrario, explica al lector la doctrina de los saduceos (Lc. 20:27, Hch. 23:8). Algo extraño si escribió pensando en un Sumo Sacerdote.

- También es extraño que Lucas explique a un Sumo Sacerdote residente en Jerusalén (o que había residido allí) que Emaús está a 15 km de Jerusalén.

- "Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace" (Lc. 12:55). Esto ocurre en la zona del Egeo, pero no en Palestina. La versión de Mateo dice: "Al atardecer decís: va a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego" (Mt. 16:2) Lo que dice Mateo es más cercano a lo que pudo decir Jesús, pero Lucas lo adapta porque sus lectores están en el Egeo.

En definitiva, me parece difícil de defender lo que defiende Rius Camps.

Ahora bien, el que no comparta su premisa acerca de la identidad de Teófilo, no quiere decir nada acerca de la calidad de su obra. No pretendo disuadir a los lectores de leer esta novela, sino todo lo contrario, especialmente a quiénes residan en Cataluña y conozcan el catalán mejor que yo.

A propósito de Teófilo, desde Orígenes de Alejandría muchos han considerado (y siguen considerando) que se trata de un nombre simbólico y que Teófilo ("amigo de Dios") es cualquier lector cristiano. Con todos los respetos hacia Orígenes y quiénes así hoy piensan (Bart Ehrman y otros), también me parece insostenible esta postura.

Si leemos Hechos de los Apóstoles, veremos que cuando un cristiano se dirige a otro cristiano (aunque entonces los cristianos no se llamaban a sí mismos cristianos, sino que este nombre se lo daban los de fuera) le da el trato de "hermano". También lo hace Lucas cuando ejerce de narrador (ej. Hch. 10:23; 11:1, 29; 14:2; 15:1, etc.)

En consecuencia, si Teófilo es un nombre simbólico, ¿por qué Lucas dice "Excelentísimo Teófilo" y no "hermano Teófilo"? 

Mi opinión es que Teófilo es un personaje real. Puesto que es "Excelentísimo" probablemente sea alguien de alto rango, aunque no es descartable en absoluto que también sea un nombre simbólico con el que Lucas quiere honrarle con ese apodo como forma de "darle jabón", dicho sea con respeto y sin ninguna intención peyorativa.

Saludos cordiales,

sábado, 31 de diciembre de 2011

Jesús: su origen y su familia

Hola a todos:

En primer lugar, Felices Fiestas y Feliz 2012 a todos. Veré si el próximo año puedo escribir con más frecuencia, aunque tengo una vida muy ajetreada

Estando en fechas navideñas, voy a compartir unas reflexiones sobre Jesús tratando, como de costumbre, de ser neutral.

1. ¿Cuándo nació?

Es imposible saberlo con certeza, pero se sabe que no nació en el año 0 (que no existió nunca, se pasó del -1 al 1), siendo el cómputo actual un error del fraile Dionisio el Exiguo.

Los evangelios de Mateo y Lucas nos dicen que nació en tiempos del Rey Herodes el Grande, que murió el año -4. Por lo tanto, aunque es imposible saberlo, se estima que pudo haber nacido hacia el 5 o el 6 a.C (o a.e.c, como prefiráis)

Sobre la época del año, es imposible saberlo por falta de datos, pero es improbable que fuese un 25 de diciembre. Estadísticamente, hay una posibilidad entre 365 de que naciese ese día. Esa fecha se eligió para "competir" con religiones paganas, cristianizando sus fiestas.

En el Evangelio de Lucas, se relaciona el nacimiento de Jesús con un censo que tuvo lugar siendo Quirino gobernador de Siria. Sobre esta cuestión, hubo un censo que provocó un levantamiento armado encabezado por Judas el Galileo, pero ese censo no afectó a Galilea y tuvo lugar el año 6 d.C. Muchos creen que Lucas cometió un error humanamente comprensible y otros han buscado explicaciones para intentar conciliar estos hechos (que hubo un censo anterior, etc.), pero este tema del censo daría para escribir mucho y voy a dejarlo abierto.

2. ¿Cuándo murió? ¿Con cuántos años?

La fecha de su muerte lo dejaré para las fechas en las que los cristianos conmmemoran su muerte, pero adelanto que fue el año 30 o el 33. Daré los argumentos y mi opinión personal en su momento.

En cuanto a su edad, la tradición dice que murió a los 33 años, pero eso es imposible.

Esta creencia popular se debe a que el Evangelio de Lucas dice que, cuando Jesús empezó a predicar, tendría "unos 30 años" y que, como el Evangelio de Juan narra 3 fiestas de Pascua durante la vida pública de Jesús,  hay que sumar tres años a los 30.

Sin embargo, nótese que Lucas no dice que Jesús tuviese 30 años, sino que esa era su edad aproximada. Por otra parte, aunque el Evangelio de Juan es muy simbólico y poco fiable en muchos aspectos (aunque muy fiable en otros), se dice que Jesús no tenía 50 años. Teniendo en cuenta las fechas estimadas de su nacimiento y de su muerte, es posible que viviese cerca de los 40 años. 

3. ¿Dónde nació?

Esta pregunta puede parecer absurda.

Los textos de Mateo y Lucas dicen que nació en Belén, aunque el primero da a entender que tenían allí una casa mientras que el segundo narra que nació allí por accidente a causa de un viaje motivado por un empadronamiento.

El Evangelio de Marcos, lo mismo que Pablo de Tarso, no dicen nada al respecto pero, si solo tuviésemos el texto de Marcos, pensaríamos que nació en Nazaret.

En cuanto al Evangelio de Juan, resulta ambiguo porque el autor o autores (muchos ponen la mano en el fuego afirmando que es obra de dos o más plumas) utiliza la ironía. Tenemos este diálogo que es, evidentemente, irónico, pero que es interpretado de forma distinta por quienes defienden la tradición y por quienes sostienen que nació en Nazaret:

Muchos entre la gente, que le habían oído estas palabras, decían: «Este es verdaderamente el profeta.»
Otros decían: «Este es el Cristo.» 
Pero otros replicaban: «¿Acaso va a venir de Galilea el Cristo? ¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de donde era David?» (Jn. 7:40-42)

Hay, sin embargo, otro texto que, aunque también ambiguo, apunta más bien a que Jesús era de Judea, aunque insisto en que el texto es ambiguo y poco claro:

[Jesús] abandonó Judea y volvió a Galilea...Pasados los dos días, partió de allí [Sícar, Samaria] para Galilea.  Pues Jesús mismo había afirmado que un profeta no goza de estima en su patria. (Jn. 4:3, 43-44)

Los favorables a la hipótesis de Nazaret, suelen argumentar que Jesús era conocido como nazareno y no como Jesús de Belén.

Para acabar, no me pronunció y dejo que cada uno piense lo que quiera.

4. ¿Quiénes eran sus padres? ¿Qué sabemos de ellos?

Esta pregunta sí es más fácil responder. Sus padres se llamaban José y María y, según los evangelios, eran de Nazaret. 

De la madre de Jesús se sabe muy poco. Sobrevivió a su hijo y la última noticia fiable de ella es que participaba en la oración comunitaria con los apóstoles y otras personas después de la muerte de Jesús (Hch. 1:14)

Sobre María hay diversas tradiciones: que sus padres se llamaban Joaquín y Ana, su presentación en el Templo, que murió rodeada de los apóstoles y subió al cielo en cuerpo y alma... pero, dejando a parte que la última cuestión es de fe y no de historia, esas tradiciones están contenidas en textos muy tardíos y poco fiables. Los textos en cuestión son considerados apócrifos por las confesiones cristianas pero, curiosamente, están en la base de algunos dogmas católicos y gracias a ellos debemos excelentes obras de arte como la impresionante Dormición de la Virgen de Caravaggio.

En cuanto a José, esta es la escasa información que tenemos:

- Era de Nazaret (Jn. 1:45)
- Al parecer, murió antes de que Jesús comenzase su vida pública.
- Era tekton, palabra griega que suele traducirse erróneamente como "carpintero" y que sería más correcto traducir como "constructor". En el siglo I, es probable que un tekton como José realizase trabajos de albañil, tal vez carpintero y quizás incluso de arquitecto (archi tekton)

Seguiremos. Saludos cordiales

lunes, 12 de diciembre de 2011

Pablo de Tarso (III): su conversión

Aproximadamente hacia el año 36, tuvo lugar un hecho que cambiaría la historia del cristianismo: la conversión de San Pablo, que el nunca llama "conversión" sino "vocación" o "llamada".

            Saulo (o Pablo) de Tarso era un joven fariseo que se dedicaba a perseguir y encarcelar cristianos y que acabó pasándose al enemigo para convertirse en el mayor difusor de la joven iglesia. Veamos lo que cuenta él mismo de su pasado:
Yo soy el último de los apóstoles: indigno del nombre de apóstol, porque perseguí a la Iglesia de Dios (1 Corintios 15:9)
Fariseo según la ley, perseguidor celoso de la iglesia (Filipenses, 3:6)
Estáis enterados de mi conducta anterior en el Judaísmo, cuán encarnizadamente perseguía a la Iglesia de Dios y la devastaba y cómo sobrepasaba en el Judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos, superándoles en el celo por las tradiciones de mis padres (Gálatas 1:13-14)
Según los Hechos de los Apóstoles, la conversión de Pablo fue de este modo:

De repente le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” El respondió: “¿Quién eres, Señor?” Y él: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.”… Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. (Hechos 9: 3-8)
Como puede verse, la famosa caída del caballo se debe a la iconografía, pues no aparece en los textos y se trata de un anacronismo

En sus cartas, Pablo no narra su conversión, pero dice algo muy interesante. Por un lado, declara haber visto a Jesús. Ejemplos:  en último término [Jesús] se me apareció también a mí, como a un abortivo” (1 Corintios 15:8); “¿acaso no he visto yo a Jesús?” (1 Corintios 9:1)
Por lo tanto, si presumimos que no miente, podemos afirmar que vio algo que interpretó que era Jesús. Y hay algo más, lo que vio e interpretó como Jesús, no parece que fuese una visión de un hombre normal, pues dice que Jesús tiene un cuerpo "glorioso" (Filipenses 3:21)
También tenemos en sus cartas un testimonio de primera mano muy interesante: 
Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años - si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe - fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y sé que este hombre...  fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede pronunciar…Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguijón a mi carne (2 Corintios 12:2-7)
¿Se refiere este texto a su conversión? Es posible, aunque no seguro. La mayor dificultad es la cronología, aunque Pablo emplea en sus cartas números simbólicos como el tres, el catorce (dos veces siete), cuarenta menos uno, etc.
Su conversión se ha intentado explicar científicamente. Así, se ha sugerido que pudiera tratarse de epilepsia del lóbulo temporal derecho, enfermedad que puede provocar que se vean luces y sensaciones placenteras. Se cree que esta es la explicación científica de los éxtasis de Santa Teresa.
El inconveniente de esta hipótesis es que en este tipo de alucinaciones suelen ser interpretadas de acuerdo con las creencias personales de uno mismo, mientras que, en el caso de Pablo, su visíon (por no ser médico, quiero evitar términos como "alucinación") fue interpretada como el líder de los hombres y mujeres a los que perseguía pasándose al enemigo.
La hipótesis científica favorita de los simpatizantes de los movimientos new age -aunque el primero en proponerla fue un psicólogo no sospechoso de esoterismo cuyo nombre no recuerdo- es que Pablo tuvo una experiencia cercana a la muerte.
La imagen típica de estas experiencias, que unos interpretan como un tránsito al más allá y otros como alucinaciones provocadas por el cerebro moribundo y con explicación científica, es una luz al final de un tunel, aunque hay algo más. Así, en la prestigiosa revista médica The Lancet el Dr. Pim van Lommel, cardiólogo holandés, escribió que: 
·        Transforman a la persona que las vive. Y lo hace en un sentido positivo.
·        Casi la mitad de ellos percibe un florecimiento enriquecedor de sus relaciones personales, una inquietud por la búsqueda de respuestas trascendentales y una entrega absoluta hacia los demás.
·        Además, casi dos de cada tres pierden el miedo a la muerte.
·        Como dato más que significativo, el 70 % se separan de su pareja sentimental un tiempo después (Pablo estaba soltero, no tenía interés en el matrimonio y recomendaba no casarse). 
·        En realidad, transforman tanto que después de vivirlas surgen otras personas que encajan mejor con las nuevas inquietudes, porque quien las vive es una persona diferente desde la experiencia.
          Uno que es historiador y no médico, no se atreve a pronunciarse. Me limito a aportar los datos que tenemos sobre su conversión -probablemente escasos para un diagnóstico médico- y algunas de las hipótesis propuestas.

Saludos cordiales,

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Pablo de Tarso (II): su obra escrita

Si miramos el índice de cualquier Biblia o Nuevo Testamento, vemos que se atribuyen a Pablo 14 cartas. Las 13 primeras están ordenadas en orden decreciente, de la más extensa (Romanos) a la más breve (Filemón), prescindiendo de criterios cronológicos. Sin embargo, la número 14, a los Hebreos, es muy extensa y rompe el orden. ¿Por qué? Muy sencillo. Las 13 primeras cartas están encabezadas por el nombre de Pablo, pero Hebreos es anónima. Se incluyó en el Corpus Paulinum por el simbolismo del nº 7, adjudicando a Pablo 14 cartas, dos veces 7. De hecho, ni autores cristianos antiguos como Orígenes o Tertuliano la consideraron paulina. 

De las 13 restantes, hay consenso, aunque no unanimidad, en que solo 7 son de Pablo, tal y como escribí en el artículo anterior: Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Filipenses, 1 Tesalonicenses y Filemón. Las otras 6 fueron escritas por admiradores suyos tras su muerte y firmadas en nombre del maestro. Sobre esta cuestión, en aquella época ocurría lo contrario a la actual, en la que a uno le gusta atribuirse obras. En ese momento, para un falsario era un honor hacer un escrito firmándolo con el nombre del maestro y que los demás se lo creyeron.

¿Por qué se recurrió a la pseudonimia? Muy sencillo, las generaciones posteriores a Pablo se encontraron con problemas nuevos y, para combatirlos, algunos realizaron escritos intentando hacer creer que eran de Pablo u otro maestro de prestigio (p.e la Segunda Epístola de Pedro no es de Pedro y, la primera, muy probablemente tampoco lo sea) para darles autoridad.

Según la Guía para Entender el Nuevo Testamento, del profesor Dr. Antonio Piñero, aproximadamente un 90% de los expertos, con independencia de sus creencias religiosas, considera que hay 7 epístolas auténticamente paulinas. El 10% restante se reparte entre quienes consideran que escribió menos (así, la Escuela de Tubinga defiende que solo escribió 4; esta posición es muy minoritaria y se considera anticuada) o más, variando el número entre 8 y 13.

¿Por qué consideran los filólogos que 6 epístolas canónicas son pseudo-paulinas? Fundamentalmente, por estos motivos:

1- El estilo de las 7 epístolas indiscutiblente paulinas es inconfundible, mientras que el estilo de las 6 restantes tienen estilo distinto.

2- El vocabulario es distinto o, a veces, emplean las mismas palabras que Pablo pero dándoles un significado distinto. Por ejemplo, en las 7 paulinas Pablo habla mucho de "iglesia" en el sentido de asamblea o reunión, mientras que en otras cartas habla de iglesia como un cuerpo místico.

3- Existen contradicciones irreconciliables entre algunas cartas paulinas y pseudo-paulinas. Por ejemplo, en 1 Corintios (paulina), Pablo recomienda no casarse, aunque tampoco pone objeciones a quién quiere hacerlo. Sin embargo, en 1 Timoteo (pseudo-paulina) se escandaliza de que algunos predican a los hombres que no se casen. Otro ejemplo, también en 1 Corintios Pablo ve normal que las mujeres profeticen en las reuniones religiosas, mientras que en 1 Timoteo prohibe que la mujer enseñe y ordena que se mantenga en silencio.

4- Las epístolas pseudo-paulinas contienen datos autobiográficos que no hay por donde encajarlos con lo que sabemos realmente de Pablo.

Además de que solo 7 cartas son auténticamente paulinas, estas tienen algunas interpolaciones o glosas añadidas por escribas. Se discute mucho acerca de si determinados versículos son o no interpolados pero, a falta de consenso, no me atrevo a exponerlos, máxime no siendo filólogo.

Sí puedo mencionar unos versículos en los que sí parece haber acuerdo mayoritario, aunque no unánime, en que no son paulinos:

1- "[los judíos]éstos son los que dieron muerte al Señor y a los profetas y los que nos han perseguido a nosotros; no agradan a Dios y son enemigos de todos los hombres, impidiéndonos predicar a los gentiles para que se salven; así van colmando constantemente la medida de sus pecados; pero la Cólera irrumpe sobre ellos con vehemencia" (1 Tesalonicenses 2:15-16)

Estos versículos son muy sospechosos por la alusión a la cólera  que recaé sobre los judíos (¿un anacronismo?) y porque, en otros lugares, Pablo se siente orgulloso de ser judío. Un ejemplo: "¿Que son hebreos? También yo lo soy. ¿Que son israelitas? ¡También yo! ¿Son descendencia de Abraham? ¡También yo!" (2 Corintios 11:22)

2- "Las mujeres cállense en las asambleas; que no les está permitido tomar la palabra antes bien, estén sumisas como también la Ley lo dice. Si quieren aprender algo, pregúntenlo a sus propios maridos en casa; pues es indecoroso que la mujer hable en la asamblea." (1 Corintios 14:34-35)

Estos versículos también son muy sospechosos por varias razones. Por un lado, interrumpe el hilo del tema. Pablo está hablando de la profecía y del don de lenguas en las asambleas y, de repente, inserta estos versículos que interrumpen el hilo. Invito a los lectores/as a leer sin intermediarios el Capítulo 14 y juzgar si se lee mejor con o sin esos versículos.

Pero, además, se contradicen con lo que dice esa misma carta en su Capítulo 11, en la que pide que la mujer se cubra la cabeza cuando ore o profetice. ¿Cómo puede una mujer al mismo tiempo profetizar y estar callada?

Además de estos, otros autores han señalado otros versículos como sospechosos, pero estos parecen ser los más claramente espurios.

Por último, una curiosidad. Pablo no escribía las cartas, sino que las dictaba. En una de ellas, podemos conocer el nombre del -me da la sensación- simpático amanuense: "os saludo en el Señor yo, Tercio, que he escrito esta carta" (Romanos 16:22). Por lo general, solía escribir las últimas líneas y, así, en algunas cartas podemos leer (hablo de memoria) algo así como "el saludo va de mi mano". ¿Por qué? Es probable que tuviese un defecto de visión. Así, en la Epístola a los Gálatas, al parecer escrita de su mano, dice "mirad con qué letras más grandes os escribo" (Gálatas 6:14)

Saludos cordiales,


lunes, 31 de octubre de 2011

Pablo de Tarso (I): Pablo precristiano

El origen del Cristianismo no puede entenderse sin la figura de Pablo de Tarso, alguien de quién ni siquiera los mitistas -los que consideran que Jesús no existió- dudan de su existencia. En efecto, los que en este blog he calificado de negacionistas serios y los no serios, dan por hecho que Pablo existió y le atribuyen la invención del Cristianismo

Sobre Pablo, tenemos las siguientes fuentes:

- Hechos de los Apóstoles. Se trata de una fuente indirecta.

- 7 cartas firmadas con el nombre de Pablo y con un mismo estilo. Estas cartas son: 1 Tesalonicenses, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Filipenses, Filemón y Romanos. En estas cartas, hay algunos datos autobiográficos de interés para reconstruir su figura.

En ocasiones, Hechos se contradice con alguna de las cartas. En estos casos, hay que dar más fiabilidad a lo escrito por Pablo en primera persona frente a Hechos, que es de segunda mano.

En el Nuevo Testamento, también hay 6 cartas firmadas con el nombre de Pablo, pero hay consenso, aunque no unanimidad, en que son escritos pseudónimos escritos por discípulos de Pablo en nombre del maestro con posterioridad a su muerte. La cuestión es si de estas cartas, pese a ser falsas, puede extraerse algún dato fiable.

Del Pablo precristiano, tenemos la siguiente información:

1. Nació en Tarso, provincia de Cilicia, actual Turquía. La fuente es Hechos. En sus cartas nada dice, aunque no hay muchos motivos para dudar de este dato, que no tiene gran interés teológico. Veredicto mío: casi seguro.

2. Su nombre originario era Saulo (del hebreo Saúl). La fuente también es Hechos y no sus cartas, aunque tampoco hay motivos para dudar de ello, sobre todo teniendo en cuenta que Saúl no de los personajes del Antiguo Testamento más favorecidos. Veredicto: casi seguro.

No hay acuerdo en si Pablo (o Paulo) era un apodo adquirido al bautizarse (práctica común entre los cristianos o, por lo menos, algunos de ellos) o un segundo nombre, pues era frecuente en ese ambiente el uso de nombres compuestos. 

3. Según Hechos, cuando tuvo lugar el asesinato de Esteban, hacia el año 34, era "joven". En la Epístola a Filemón, escrita a mediados de los 50, se califica de "viejo". Es probable, por tanto, que naciese hacia el año 10 de nuestra era, aunque no puede decirse nada con seguridad.

4. Según Hechos, era ciudadano de Roma de nacimiento, por haber nacido en Tarso. En sus cartas guarda silencio al respecto.

Muchos dudan de la veracidad de este dato por su silencio y porque fue azotado por varas, lo cual estaba prohibido practicar a los ciudadanos de Roma. Frente a este hecho, otros argumentas que, según fuentes de la época, en ocasiones se violaba la ley (todavía hoy se tortura en muchos sitios pese a ser la tortura ilegal) y que algunas frases de Pablo se explican mejor si era ciudadano de Roma. Por ejemplo, la recomendación que hace a los cristianos romanos de respetar a los gobernantes, según algunos se explican mejor si se considera que es ciudadano de Roma. Igualmente, a los filipenses, que eran todos ciudadanos de Roma (Filipos era una colonia repoblada por veteranos), les dice "somos -1ª persona del plural- ciudadanos del cielo"-

Veredicto: probable.

5. Era fariseo y de la tribu de Benjamín. Es un dato que figura en sus cartas y en Hechos. No veo motivos serios para dudarlo, máxime teniendo en cuenta lo mal parados que salen los fariseos en los evangelios.

6. Fue educado en Jerusalén y fue discípulo de Gamaliel. Estos datos, que figuran en Hechos y no en sus cartas, son muy discutidos. Suele argumentarse en contra que, según su carta a los Gálatas, bajó a Jerusalén tres años después de su conversión y no era conocido más que de oídas.

Sin embargo, este argumento no es decisivo. Jerusalén tenía entonces entre 50.000 y 80.000 habitantes. No es imposible que se formase allí y que después fuese a vivir a Damasco. Teniendo en cuenta la población de Jerusalén, es verosímil que no fuese conocido. Yo mismo trabajo en una ciudad de 70.000 habitantes y no soy conocido pese a que algunas veces he sido entrevistado en algunos medios de comunicación locales. Veredicto: probable, pero no seguro.

Lo que sí es más seguro del Pablo precristiano es que fue perseguidor de cristianos, dato que él mismo menciona en sus cartas en tres ocasiones, aunque no dice "cristianos" sino "iglesia de Dios" (Pablo no pretendía crear una nueva religión)

Ahora bien, ¿en dónde tuvieron lugar sus persecuciones? En Hechos se dice que comenzó en Jerusalén, llegando incluso a tomar parte en el asesinato de Esteban y que, de allí, con autorización del Sanedrín, fue a Damasco, teniendo lugar su conversión cerca de esta ciudad.

Sin embargo, esta postura es difícilmente sostenible. Dejando al margen la cuestión de si el Sanedrín de Jerusalén podía darle poderes para actuar en Damasco, si hubiese comenzado sus persecuciones en Jerusalén, sería conocido pero, como hemos dicho, solo lo era de oídas. Veámoslo:

"Personalmente no me conocían las Iglesias de Judea que están en Cristo. Solamente habían oído decir: «El que antes nos perseguía ahora anuncia la buena nueva de la fe que entonces quería destruir». Y glorificaban a Dios a causa de mí." (Gal. 1:22-24)
Además, tenemos otro dato de primera mano. En este mismo capítulo de Gálatas, Pablo narra que, después de su "conversión" (aclaro que Pablo nunca utiliza este término, sino el de vocación o llamada) "me fui a Arabia, de donde nuevamente volví a Damasco" (Gal. 1:17). Si "volvió" a Damasco, es que estaba antes allí, por lo que lo más lógico es pensar que sus persecuciones tenían lugar en esta ciudad y que fue allí y no en los alrededores en donde tuvo la experiencia que le hizo pasarse al enemigo.

¿Miente Lucas o se equivoca al situar las primeras persecuciones de Pablo en Jerusalén? Según los cánones actuales, mentiría pero, según los cánones del siglo I, tal vez no. El libro de Hechos es un libro de religión, no de historia -lo que no impide que puedan extraerse de él abundantes datos históricos- y su autor no pretende hacer un trabajo historicista. El primer libro de Lucas, comienza y acaba en Jerusalén, siguiendo un plan circular. El segundo libro, empieza en Jerusalén y acaba en Roma. Por la importancia de Jerusalén, el autor quiere situar a su héroe, Pablo, en esta ciudad. ¿Mentira o simbolismo? Me inclino por lo segundo.

Seguiremos