jueves, 21 de junio de 2012

El Evangelio de Juan. ¿Obra de un autor o de varios?


Después de haber tratado sobre el problema sinóptico, voy a tratar acerca de si el Cuarto Evangelio, muy diferente de los otros tres, es obra de un autor o de dos o más autores.

Esta cuestión no es ideológica, sino técnica. De hecho, son muchísimos los expertos católicos y protestantes que consideran que el Evangelio de Juan es obra de una comunidad (ignoro el status questionis entre los teólogos y filólogos ortodoxos). Por ejemplo, en la católica Biblia de Jerusalén se acepta que es obra de dos o más autores.

Los que defienden la unidad o, por lo menos, son escépticos sobre las propuestas de un evangelio de varios estratos, argumentan que hay una relativa unidad de estilo y de léxico. Sin embargo, hay varios motivos para pensar que ha tenido una elaboración compleja a través de un largo proceso. Algunos autores hablan de dos ediciones y otros de hasta cuatro. Veamos brevemente algunos de estos motivos:

1. Una escena que no es de Juan.

La famosa y preciosa escena de la adúltera a la que Jesús salva de morir lapidada no perteneció nunca al Evangelio de Juan. De hecho, en los principales manuscritos de este libro no aparece y su estilo es muy distinto. Sobre su origen se han propuesto dos hipótesis:

a) Se trata de una “hoja volante” que circuló durante generaciones y alguien incorporó al Evangelio de Juan.

b) Pertenecía originalmente al Evangelio de Lucas, pues en algunos manuscritos antiguos figura en este evangelio y su estilo y su temática encaja muy bien con este autor.

2. ¿Un traspapeleo?

Los capítulos 4-7 nos dan esta secuencia: Galilea (4), Jerusalén (5), Galilea (6) y Jerusalén (7). Es especialmente raro que el capítulo 5 acaba en Jerusalén y el capítulo 6 empieza diciendo: “después de esto se fue Jesús a la otra ribera del mar de Galilea”. ¡Si estaba en Jerusalén, muy lejos del mar de Galilea!

Se ha sugerido que el editor cometió un despiste y un traspapeleo, siendo el orden primitivo el siguiente: 4-6-5-7.

3. ¿Se levantaron o se quedaron sentados?

El Cuarto Evangelio dedica nada menos que 5 capítulos a la última cena (13-17). Al final del Capítulo 14, Jesús dice a los comensales: “levantaos, vámonos de aquí”.

Quién esté familiarizado con la historia de Jesús, se imaginará que los discípulos se levantarán y se dirigirán hacia Getsemaní. ¡Pues no! Después de la orden de levantarse, hay un largo discurso de Jesús que ocupa nada menos que tres capítulos. Si suprimimos los capítulos 15-17 el relato quedaría así:


“Levantaos, vámonos de aquí”. Dicho esto, pasó Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón.


¿Cómo resulta más coherente? Parece claro que una primera edición sería como la reconstrucción que he hecho y que los capítulos 15-17 fueron añadidos en una edición posterior. Además, hay una contradicción, pues Jesús dice: “Pero ahora me voy a Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: "¿Dónde vas?" (Jn 16:5) ¡Ya se lo habían preguntado poco antes!:


Simón Pedro le dice: “Señor, ¿a dónde vas?” Jesús le respondió: “Adonde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde.” (Jn. 13:36)


4. ¿Quiénes son los malos?

El profesor Urban VON WAHLDE utiliza un interesante criterio para distinguir qué pertenece a la primera edición y qué a la segunda.

En algunas partes del Evangelio los hostiles a Jesús son los judíos en general (¡como si Jesús y sus discípulos no fuesen judíos!) y, en otras partes, los fariseos y los sumos sacerdotes. Según Von WAHLDE, los pasajes en los que los “malos” son los judíos pertenecerían a la edición final, escrita en un ambiente de mayor hostilidad hacia los cristianos y, los pasajes en los que solo una parte de los judíos son enemigos de Jesús, serían de una edición más primitiva.

Además, cuando los hostiles son los fariseos y sacerdotes, estos llaman a los milagros de Jesús "señales", mientras que cuando los malos son los judíos los llaman "obras".

Sobre esta cuestión es interesante que el Evangelio de Juan es muy anti-judío y también muy pro-judío, diciendo Jesús que la salvación viene de los judíos. Me parece muy difícil que procedan de la misma pluma.

5. Un libro con dos finales.

En el Capítulo 20, después del final feliz de la resurrección de Jesús (sobre cuya historicidad o no me niego a pronunciarme porque intento que este blog sea neutral) y de la famosa duda de Tomás, el autor dice:

Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.
¿Fin? ¡No! Después de ese final, hay una aparición más de Jesús, esta vez en Galilea. Hay un amplio consenso en que el Capítulo 21 es un epílogo escrito tiempo después. Además, en ese epílogo hay un eco de que el “discípulo amado”, de quién se dice que es el autor del libro, ha muerto, lo que provocó un trauma a su comunidad.

6. Diferencias teológicas.
Otro argumento a favor de que el Evangelio de Juan tiene dos o más ediciones es que presenta algunas diferencias teológicas, especialmente chocantes en Cristología y Escatología.
En cuanto a la vida después de la muerte, hay frases de Jesús que sugieren un “más allá” inmediato (escatología realizada) y en otras se habla de resurrección en un último día (escatología futura). Esa combinación ha dado lugar a lo que los teólogos llaman “ya, pero todavía no”. Probablemente, se deba a la existencia de dos manos distintas.
Algo parecido ocurre con la Cristología. Hay versículos, especialmente en el prólogo, que igualan a Jesús con Dios haciéndolo divino, mientras que en otros versículos la Cristología es más baja (Mesías, Santo de Dios, Hijo de Dios…). Ya vimos en un artículo que la expresión “Hijo de Dios”, en el ambiente judío podía interpretarse como alguien que tiene una relación especial con Dios y, de hecho, el Antiguo Testamento también dice de David que es hijo de Dios.

¿Por qué motivo hay varias ediciones?
Cuando el Evangelio de Marcos llegó a manos de Mateo, hubo cosas que le gustaron y otras que no y, probablemente, pensó que era muy breve. Por eso, escribió otro libro que viene a ser una edición ampliada y corregida de Marcos. Lucas también dice que ha decidido escribir un libro porque “muchos” lo han intentado antes y quiere hacer al excelentísimo Teófilo uno mejor.
En el caso de la comunidad juánica, su líder, el “discípulo amado” (espero dedicar algunos artículos a este anónimo personaje), era venerado y se llegó a pensar incluso que no moriría nunca. Por esta razón, a su muerte, sus discípulos consideraron un sacrilegio omitir una sola línea suya y, en lugar de eso, añadieron sus opiniones, provocando algunas contradicciones. Por ejemplo, el “discípulo amado” escribió que Jesús bautizaba (Jn. 3:22, 4:1), pero a algún discípulo de ese discípulo le debió chirriar y, por no tachar algo escrito por su maestro, añadió esta glosa: “aunque no era Jesús mismo el que bautizaba, sino sus discípulos” (Jn. 4:2)
Otros probables motivos para que se añadiesen nuevos estratos pueden ser los siguientes:
- Mayor hostilidad hacia los cristianos por parte de los judíos.
- Voluntad de rehabilitar a Pedro en el epílogo, que sale bastante mal parado en varias partes del evangelio.
- Aliviar el dolor causado por la muerte del discípulo amado haciendo ver que la creencia de que no moriría nunca no tenía fundamento.
- Reflexiones teológicas de la comunidad (en general, se considera que la primera edición del libro no tenía los grandes discursos).
Saludos cordiales,

miércoles, 20 de junio de 2012

El problema sinóptico

Un amable lector escribió hace poco un comentario que está visible en el que me pregunta acerca del Documento Q. Como no sé los conocimientos que tienen los lectores, voy a tratar este tema desde el principio.

Los llamados evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) son entre sí bastante parecidos. El 97 % del Evangelio de Marcos, el más breve de los tres, se encuentra recogido en los de Mateo y Lucas y, en líneas generales, en el mismo orden y con un vocabulario muy similar, aunque en un griego más pobre en el caso de Marcos y más elegante por parte de Mateo y Lucas. Así es como surge el llamado problema sinóptico o de quién copió a quién.

Son varias las hipótesis que se han propuesto. La hipótesis mayoritaria es que el primer evangelio en ser escrito es el de Marcos y que Mateo y Lucas lo utilizaron como fuente. Lo que aparece en los tres evangelios se llama triple tradición. Para explicar el material que comparten Mateo y Lucas y que no se encuentra en Marcos (doble tradición), se propuso que ambos utilizaron de forma independiente un documento llamado Q (del alemán quelle=fuente) que contendría fundamentalmente frases y parábolas de Jesús. Este documento es hipotético y se ha realizado una reconstrucción de lo que pudo contener. Esta propuesta es conocida como Hipótesis se las dos fuentes.

Quizás su defensor más brillante es Kloppenborg, de quién puede encontrarse abundantes trabajos en la red.

Respondiendo a la pregunta del lector, la hipótesis de este Documento Q sigue siendo válida, pero como hipótesis, no como certeza.

Frente a esta hipótesis mayoritaria existen otras minoritarias que paso a comentar brevemente:

- Hipótesis Tradicional o Agustiniana. Fue propuesta por Agustín de Hipona y es la más antigua. Consiste en que el primer evangelio fue el de Mateo, que Marcos lo resumió y, finalmente, Lucas utilizó ambos. Esta es la razón por la que en el Nuevo Testamento aparecen en este orden.

Esta sugerencia presenta grandes dificultades. Por ejemplo, si Marcos conoció el Evangelio de Mateo, ¿por qué no cita el nacimiento de Jesús en Belén, no hay ninguna alusión a su nacimiento milagroso y no contiene una oración tan importante como el Padre Nuestro? ¿Y por qué cambia el estilo elegante de Mateo por un griego más tosco? En la actualidad, esta hipótesis es anecdótica y no cuenta prácticamente con defensores (los últimos de los que yo tengo constancia han muerto hace pocos años, aunque puede que cuente con defensores vivos y lo ignore)

- Hipótesis de los Dos Evangelios o de Griesbach. Al igual que la anterior, propone que el Evangelio de Mateo es el primero, siendo seguido por Lucas y por Marcos, que utilizó como fuente los otros dos. Esta hipótesis presenta las mismas dificultades que la anterior. Tiene relativa fuerza en Estados Unidos.

En Google Books hay parcialmente accesible un voluminoso libro publicado en 2005 defendiendo esta hipótesis.

- Hipótesis de Marcos sin Q o de Farrer. Propone que el Evangelio de Marcos fue el primero en ser escrito, pero prescinde de Q y defiende que Lucas utilizó los evangelios de Marcos y Mateo. Su punto fuerte es la existencia de acuerdos entre Mateo y Lucas contra Marcos, pero también presenta algunas dificultades. Su principal foco está en el Reino Unido.

El Dr. Mark Goodacre tiene una web dedicada a defender esta hipótesis y tiene un libro sobre el tema descargable de forma legal y gratuita en la red: http://www.markgoodacre.org/maze/ 

Hay también otras hipótesis minoritarias o ligeras variantes de las que he mencionado. Ninguna de estas hipótesis es absolutamente segura y todas ellas dejan cabos sueltos. Personalmente, la que más me convence es la de Marcos sin Q, aunque no voy a extenderme en un tema que da para varias tesis doctorales. 

Saludos cordiales


jueves, 14 de junio de 2012

Un enigmático personaje: Alejandro de Éfeso (II)

Continuamos con este enigmático incidente protagonizado por este enigmático personaje. Algunos autores han criticado a Lucas diciendo que no ha estado muy atinado al narrar este episodio de forma tan oscura.

Yo estoy en total desacuerdo con ellos. Lucas sabía muy bien lo que escribía. Se comparta o no su religión, hay que reconocer que es un monstruo en el buen sentido de la palabra. Es un autor con un estilo elegante, con una amplia cultura y que conoce muy bien la Retórica. Como vamos a ver, en otro lugar de su libro da una clave sobre este episodio, aunque no es del todo clara, como veremos.

Una técnica literaria que utiliza Lucas es la de los paralelismos entre personajes o situaciones. Esto es algo típico del ambiente greco-romano de la época y, por ejemplo, es utilizado por Plutarco en sus Vidas Paralelas, en los que agrupa personajes históricos por parejas. En el caso de Lucas, el paralelismo más claro es entre los nacimientos de Juan Bautista y Jesús: anunciación por un ángel al padre/madre, embarazos milagrosos (estéril/virgen), visita al niño por los vecinos/pastores, circuncisión, cánticos de alabanza tras su nacimiento por parte de Zacarías/Simeón, etc. Este no es el único paralelismo lucano, también los hay entre Pedro y Pablo, Jesús y Esteban, etc.

En nuestro caso, hay un paralelismo interesante entre el motín de los plateros (Hch. 19) y el motín de Jerusalén contra Pablo (Hch. 21-22). Aunque, como es lógico, hay diferencias, puede tomarse un papel y lápiz y tomar nota de paralelismos: plateros/judíos de Asia, Templo de Jerusalén/Templo de Artemisa Efesia, revuelta de Éfeso/Jerusalén, Gayo y Aristarco/Pablo, etc. Y, entre estos paralelismos, hay uno muy claro, aunque antitético, entre Pablo y Alejandro. Veámoslo:


MOTÍN DE JERUSALÉN
MOTÍN DE ÉFESO
Pablo, de pie sobre las escaleras, moviendo la mano (kateseisen te cheiri) a la gente.
Alejandro moviendo la mano (kataseisas ten cheira) quería hacer una defensa (apologeisthai) ante el pueblo.
Se hizo un gran silencio y Pablo les dirigió la palabra en lengua hebrea. “Hermanos y padres: escuchad la defensa (apologias) que hago ante vosotros” Al oír que les hablaba en lengua hebrea guardaron más profundo silencio. Y dice (phesin):…
Pero al conocerse que es judío, todos a una se pusieron a gritar durante casi dos horas: “¡Grande es la Artemisa de los efesios!”
Estuvieron escuchándole hasta que dijo esto. Entonces empezaron a gritar: “¡Haz que desaparezca de la tierra! ¡no merece vivir!”
Cuando el Secretario logró calmar a la gente, dice (phesin):… Dicho esto disolvió la asamblea.

El que ambos muevan la mano y quieran hacer una defensa indica claramente que Lucas está jugando a los paralelismos, máxime si tenemos en cuenta el paralelismo global entre los dos tumultos. Sin embargo, son paralelismos antitéticos. Alejandro es abucheado por ser judío, mientras que Pablo logra hacer callar a la multitud, especialmente al darse cuenta de que es judío por hablar en "lengua hebrea".

En este vis a vis parece que gana Pablo a Alejandro por hacer callar a la multitud, pero sería una victora pírrica porque a Alejandro simplemente no se le deja hablar mientras que a Pablo se le permite en un principio pero luego se le interrumpe pidiendo su muerte.

Se me ocurren tres posibles interpretaciones y leeré gustosamente vuestras opiniones, si queréis decir algo, que siempre me agrada:

1. Interpretación de Josep Rius Camps: se produce "un intento apologético abortado en su raíz o fallido al ser interrumpido bruscamente." El inconveniente que veo es que en el paralelismo entre los dos motines quedaría huérfano el discurso del Secretario de Éfeso, que no tendría paralelo en el de Jerusalén.

2.  Lucas traza dos paralelismos cortitos: uno entre Pablo y Alejandro y otro entre los discursos de Pablo y del Secretario, con resultados totalmente distintos. Si esta es la intención de Lucas, tendríamos que Pablo gana a Alejandro (un posible enemigo suyo) pero pierde ante el Secretario de Éfeso.

3. Si Alejandro es el Secretario, primero fue abucheado y luego triunfó al disolver la asamblea ilegal con un brillante discurso. Pablo, por el contrario, primero logra callar a la multitud pero su discurso es interrumpido y se pide su muerte. Lucas estaría comparando a Pablo con el Secretario Alejandro.

El que un judío sea Secretario de Éfeso, plantea algunas dificultades:

- Una dificultad superable: ¿nuestra diosa o vuestra diosa? Algunos manuscritos antiguos dicen "nuestra" (el Secretario es un fiel seguidor de Artemisa) y otros "vuestra" y esta diferencia ha pasado a algunas biblias. Si el magistrado es judío, diría "vuestra" pero, al perderse esta información, algún escriba pudo pensar que hubo algún error y lo enmendó.

- Resulta extraño que un judío hable de "la gran Artemisa" y de su estatua caída del cielo (se cree que pudo ser un meteorito). Sobre esta cuestión, ambas expresiones están en una pregunta retórica aduladora de la multitud ("¿quién no sabe que Éfeso...?") y que ignora la presencia de cristianos y judíos. En esta línea se ha dicho que "it is possible to interpret these words as strategic flattery rather than naivete" (Robert C. Tannehill)

Si a alguien se le ocurre alguna otra interpretación, la leeré gustosamente. En cualquiera de estos casos la pregunta sería: ¿por qué hace Lucas esto? ¿Solo por estética o tiene alguna intención teológica?

Para acabar, quiero comentar brevemente la opinión de un amable lector. Algunos autores, especialmente protestantes, han relacionad a este Alejandro con un personaje del mismo nombre citado en la Segunda Epístola a Timoteo: "Alejandro, el broncista, me ha hecho mucho mal. El Señor le retribuirá según sus obras.  Tú también guárdate de él, pues se ha opuesto tenazmente a nuestra predicación" (2 Tim. 4:14-15)

Esta sugerencia es compatible con dos de las hipótesis formuladas que vimos en la entrada anterior. Pudo ser un enemigo de Pablo que quiso perjudicarle y también un amigo que luego le abandonó.

El inconveniente que veo es que esta carta es muy tardía y su autor no es Pablo. Sobre esta cuestión, tenía pensado escribir próximamente una entrada sobre dos personajes citados en esa carta.

La siguiente entrada será probablemente sobre un hipotético documento llamado Q, a petición de un amable lector.

Saludos cordiales,

martes, 5 de junio de 2012

Un enigmático personaje: Alejandro de Éfeso (I)

El artículo que hoy presento es divulgativo, como todos pero, en esta ocasión, me interesa especialmente la opinión de los lectores, pues planteo un pequeño enigma de Hechos de los Apóstoles que ha dado mucho de qué hablar.

En primer lugar, recomiendo leer sin intermediarios Hch. 19:24-40 (motín de los plateros).

Como habéis visto, los plateros de Éfeso inician un motín del que son víctimas dos compañeros de Pablo, que ven peligrar sus vidas hasta que interviene el Secretario (nombre que en algunas ciudades asiáticas recibían lo que hoy llamamos alcaldes). Algunos autores dudan de la historicidad de este episodio, que parece que tiene tintes legendarios. Otros, por el contrario, le dan credibilidad porque no aporta nada a la historia de Pablo (a quién se cita de pasada para decir que no interviene ni como víctima ni como héroe) y Lucas no parece tener ningún motivo para inventársela. Además en el siglo II hubo en Éfeso un motín protagonizado por el gremio de panaderos, por lo que no resulta demasiado extraño.

Yo creo que lo es -aunque también creo que tiene exageraciones- porque es muy probable que Pablo estuviese cautivo en Éfeso (lo hemos visto en entradas anteriores) y tal vez este motín tenga algo que ver con ello.

Sea histórico o no, hay un brevísimo pasaje intrigante que Ernst HAENCHEN denominó "intermezzo judío". Aunque confío en que lo hayáis leído, lo transcribo:

"Algunos de entre la gente aleccionaron a Alejandro a quien los judíos habían empujado hacia delante. Alejandro pidió silencio con la mano y quería hacer una defensa al pueblo. Pero al conocer que es judío, todos a una voz se pusieron a gritar durante casi dos horas: "¡Grande es la Artemisa de los efesios!" Cuando el Secretario logra calmar a la gente dice..." (Hch. 19:33-35a)
¿Qué hace aquí este Alejandro? ¿Por qué interviene y por qué lo empujan los judíos? ¿A favor de quién quiere hacer una defensa? 

Otra cosa que llama la atención es que Lucas dice "Alejandro" y no "un tal Alejandro", como hace muchas veces. ¿Es conocido de los lectores y no necesita presentación, tal vez por estar los primeros lectores de Lucas en Éfeso?

Las hipótesis que se han formulado son las siguientes:

1. El desalmado Alejandro. Es la hipótesis mayoritaria. Era un notable judío que pretendía decir a la multitud que los judíos no tenían nada que ver con los cristianos, pero le salió mal porque no llegaron a dejarle hablar.

2. El judeo-cristiano Alejandro. También se ha propuesto que podía ser un judeo-cristiano que quería defender a sus compañeros (Lucas también llama "judíos" a destacados cristianos como Aquila y Priscila o Apolo). Esta hipótesis tiene a favor el que Lucas hable de él como si fuese conocido pero, ¿por qué lo empujan los judíos?

3. La huida hacia adelante. Tímidamente, algunos han propuesto como posible que Alejandro, sin ser cristiano, compartía con ellos su repulsa a los dioses paganos y acudió a defender a los cristianos. Esta huida hacia adelante no convence a casi nadie.

4. Alejandro, la víctima. Por lo general, lo de que Alejandro fue "empujado por los judíos" suele interpretarse en el sentido figurado de que le pidieron que interviniese, pero hay quién lo ha interpretado de forma literal y que los judíos querían exponerle a la multitud junto con los compañeros de Pablo.

5. Alejandro el Secretario. Algunos autores no especialistas, pasando de puntillas sobre este motín y sin tener ni idea de los ríos de la polémica que existe, han entendido que Alejandro y el Secretario son la misma persona. ¿Serán como el niño de El Traje Nuevo del Emperador?

Antes de continuar con este tema, me gustaría leer opiniones de los lectores.

Saludos cordiales, 

 

lunes, 28 de mayo de 2012

Lobos crueles y cosas perversas. ¿Explica el Apocalipsis los Hechos de los Apóstoles?

Hace poco, un amable lector me dijó en un mensaje que le extrañaba que los evangelios no contuviesen ninguna alusión a Pablo de Tarso. En mi respuesta le dije que los evangelios tratan sobre Jesús y que cuando aluden a hechos posteriores a la muerte de Jesús lo hacen de forma un tanto críptica.

Pueden ponerse muchos ejemplos, pero voy a poner solo dos. En Hechos de los Apóstoles se dice que Herodes [Agripa I] echó mano a algunos cristianos y que "hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan" (Hch. 12:1-2). Este hecho es narrado de forma críptica en los evangelios de Mateo y Marcos, en los cuales Jesús dice a Santiago y Juan que beberán la misma copa que él (Mt. 20:20-23, Mc. 10:35-40)

Otro ejemplo es la breve escena a la que tanto debemos los amantes de la buena pintura de Jesús en casa de Marta y María, encargándose Marta de los quehaceres domésticos y María de la Palabra (Lc. 10:38-42). Esta escena que ha inspirado preciosos cuadros, en particular uno de Jan Vermeer, no es histórica sino simbólica. Cada mujer representa a un grupo de cristianos distintos y alude a un hecho futuro. Dejo que adivinéis qué representa cada mujer leyendo sin intermediarios Hechos 6:1-6.

En Hechos de los Apóstoles tenemos uno de esos pasajes crípticos que aluden a un hecho posterior y que, quizás, su respuesta esté en el Apocalipsis de Juan, pese a ser ambos libros de distinto autor.

Me refiero a una frase de un discurso que Pablo hace a los ancianos de Éfeso. El contexto es el siguiente. Pablo ha abandonado Éfeso y, tras haber pasado unos meses en Macedonia y Corinto, emprende un viaje a Jerusalén con una colecta para los pobres que Lucas conoce pero omite. Cerca de Éfeso, Pablo envía a buscar a los ancianos de esta ciudad, se encuentra con ellos en Mileto y les dirige un discurso de despedida con tono testamentario. En este discurso Pablo les dice:

"Yo sé que, después de mi partida, se introducirán entre vosotros lobos crueles que no perdonarán al rebaño y también que de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de sí." (Hch. 20:29-30)
Esta frase un tanto críptica no está explicada por dos motivos. El primero, porque los lectores saben a qué se refiere y no necesitan explicación. El segundo, porque si da detalles concretos se notaría demasiado que se trata de una profecía post eventum.

Por lo general, suele interpretarse que los lobos crueles son falsos maestros, pero creo que la explicación de esa metáfora puede ser otra. El Evangelio de Mateo se refiere a los falsos profetas como lobos con piel de cordero pero, el Evangelio de Lucas, utiliza la metáfora de los lobos refiriéndose a peligros: "mirad que os envío como corderos en medio de lobos" (Lc. 10:3). Por lo tanto, creo que la metáfora de los lobos puede referirse a una persecución.

Sobre esta cuestión, como vimos en el artículo anterior, el Apocalpisis de Juan contiene un eco de una persecución sobre los cristianos de Éfeso, a los que dice que han sufrido mucho por el nombre de Jesús. ¿Sufrieron a causa de los lobos crueles a los que se refiere Hechos? Es probable que sí, aunque no se puede afirmar con rotundidad.

La frase que comentamos, también alude a que habrá cristianos que enseñarán cosas perversas para arrastrar a los discípulos detras de sí. Es posible, pero solo posible, que el Apocalipsis arroje luz sobre cuáles pueden ser esas cosas perversas. Lo apunto como una hipótesis, no como algo seguro:

"Al Ángel de la Iglesia de Pérgamo escribe...Pero tengo alguna cosa contra ti: mantienes ahí algunos que sostienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balaq a poner tropiezos a los hijos de Israel para que comieran carnes inmoladas a los ídolos y fornicaran. Así tú también mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas" (Ap. 2:11-15)
"Escribe al Ángel de la Iglesia de Tiatira...tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa y está enseñando y engañando a mis siervos para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos" (Ap. 2:18-24)  
Los cristianos de Pérgamo y Tiatira reciben elogios por haber sufrido persecución (lo vimos en el anterior artículo), pero también críticas por tolerar a los que incitan a comer carnes sacrificadas a los ídolos y a fornicar. Por el contrario, de los cristianos de Éfeso se dice que detectan el proceder de los nicolaítas (Ap. 2:6). Sobre este grupo, citado también en la carta a Pérgamo, como se acaba de ver, la mayoría de los autores considera que son los mismos criticados en las cartas a Pérgamo y Tiatira o, al menos, primos hermanos. 

¿Son Jezabel -nombre simbólico, sin duda alguna-, los que sostienen la doctrina de Balaam y los nicolaítas los que enseñan cosas perversas? Lo considero muy probable, pero no absolutamente seguro. 

El motivo principal que tengo para pensar que sí lo son es el siguiente. Hechos de los Apóstoles hace alusión a la prohibición de comer carne inmolada a los ídolos y de la fornicación, curiosamente lo que reprocha el Apocalpisis a algunos cristianos. Y esta prohibición no es mencionada una ni dos, sino tres veces (Hch. 15:19-20, 29; 21:25). El que Lucas mencione tres veces una misma prohibición, es señal de que era un tema que le preocupaba. 

Saludos cordiales,

jueves, 24 de mayo de 2012

Persecuciones a los cristianos: el Apocalipsis de Juan

Desde muy pronto, los seguidores de Jesús de Nazaret comenzaron a sufrir persecuciones (linchamiento de Esteban, Saulo de Tarso, Herodes Agripa I, etc.). En esta ocasión quiero hablar de las persecuciones de las que trata el Apocalipsis de Juan, que me parece interesante tratar porque este libro ha sido muy maltratado por no cristianos y por cristianos. Para empezar, recomiendo leerlo sin intermediarios.

Algunos tópicos incorrectos sobre el Apocalipsis son los siguientes:

1. Autor.

Es un tópico atribuirlo a Juan el Apóstol, aunque la gran mayoría de los expertos no comparten esa opinión popular.

El autor dice de sí mismo:

"Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús." (Ap. 1:9)

Si el autor no miente ni utiliza ningún pseudónimo, lo único que tenemos es que se llama Juan y que, al parecer, fue condenado al exilio. Identificar a este cristiano con el apóstol solo porque tengan el mismo nombre resulta muy temerario. 

2. El fin del mundo.

Mucha gente cree, incorrectamente, que el libro trata sobre el fin del mundo y, de una palabra griega que se traduce como "revelación" han surgido nuevas expresiones como "escenas apocalíticas", etc.

Pensar que este libro trata acerca de algo que todavía está por venir es un error. Veamos lo que nos dice el autor:

"Luego me dijo [el ángel]: «Estas palabras son ciertas y verdaderas; el Señor Dios, que inspira a los profetas, ha enviado a su Angel para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder PRONTO. Mira, vengo PRONTO....Y me dijo: «No selles las palabras proféticas de este libro, porque EL TIEMPO ESTÁ CERCA" (Ap. 22:6-7, 10)

El autor escribió para cristianos que, como él, sufrían persecución. Escribió un libro simbólico pero que tenían que entender sus lectores y sobre un tema que preocupaba a sus lectores. No creo que a los cristianos perseguidos a los que se dirige estuviesen interesados en lo que ocurriría dentro de 2.000 o más años.

3. La bestia.

Otro tópico es pensar que la famosa bestia cuyo número es el 666 es el diablo, Satanás o como se le quiera llamar. Este error no solo lo podemos encontrar en el cine, como en la divertida película "El día de la bestia", sino que también es utilizado por algunas sectas destructivas.

Otras tonterías que se han dicho es que el 666 simboliza las tres www de internet, que las bestias son las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, que hay una palabra que traducida al ruso quiere decir Chernóbil, etc.

Pronto veremos quién es la bestia.

Persecuciones en Asia Menor.

El Apocalipsis se escribió en un momento de angustia para dar ánimos a los que sufrían persecuciones. Con un lenguaje simbólico que nadie en su sano juicio interpretaría de forma literal, pretendía decir que las persecuciones acabarían y serían libres.

Tras una introducción, el Apocalipsis contiene 7 cartas dirigidas a 7 iglesias de Asia. En algunas de ellas se aluden a persecuciones:

a) Se alude a una probable persecución ya pasada en Éfeso: "Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer" (Ap. 2:3)

b) Se mencionan rivalidades con los judíos y una persecución por la autoridad civil en Esmirna: "Conozco tu tribulación y tu pobreza -aunque eres rico- y las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás. No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis tentados y sufriréis una tribulación de diez días." (Ap. 2:9-10) 

La alusión a los que se llaman judíos sin serlo se debe a que Juan consideraba que los verdaderos judíos eran los cristianos. De hecho, el Apocalipsis es probablemente el libro más judío del Nuevo Testamento.

c) También se alude a una persecución en Pérgamo que se cobró al menos una vida, no estando claro si los responsables fueron los judíos o la autoridad civil: "Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás. Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás" (Ap. 2:13)

Persecuciones en Roma

Junto a estas persecuciones en el área en la que se encuentra el autor, el Apocalipsis también hace referencia a las persecuciones en Roma. El perseguidor está simbolizado por una bestia de 7 cabezas, 10 cuernos y 10 diademas en sus cuernos. Veamos algunas citas que aluden a persecuciones:

"Le fue dada [a la bestia] una boca que profería grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses; y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo. Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos...El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir" (Ap. 13:5-10) 

"Y vi una mujer, sentada sobre una Bestia de color escarlata, cubierta de títulos blasfemos; la Bestia tenía siete cabezas y diez cuernos...Y vi que la mujer se embriagaba con la sangre de los santos y con la sangre de los mártires de Jesús" (Ap. 13:3-6)

¿Qué o quién es la bestia?

El libro dice claramente que la bestia es Roma: "Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. Son también siete reyes" (Ap. 17:9)

Por la referencia a las siete colinas es indiscutible que se trata de Roma. Pero, además, es una persona en concreto:

"La Bestia que has visto, era y ya no es...Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. Son también siete reyes...Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo" (Ap. 17:8-11)

Ahora sabemos que la bestia es un emperador romano. Por si hubiera alguna duda acerca de que se trata de un hombre y no de un demonio, anteriormente se nos ha dicho lo siguiente:

"¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule el número de la Bestia; pues es el número de un HOMBRE. Su número es 666" (Ap. 13:18)

La bestia. ¿Nerón o Domiciano?

La opinión tradicional es que la bestia representa al cruel emperador Domiciano. Ahora bien, así como de las persecuciones de Nerón tenemos información de autores seculares como Suetonio y Tácito, no hay constancia de que Domiciano, un cruel Emperador que murió asesinado y que se divinizó en vida, persiguiese a cristianos. Las fuentes brillan por su ausencia.

El Emperador que simboliza la bestia se divinizó en vida (Ap. 13:11-15), cuando lo habitual era que se les divinizase tras la muerte (una anécdota es que el Emperador Vespasiano, cuando intuyó que estaba muriendo, dijo algo así como: "me parece que me estoy convirtiendo en un dios"). En el siglo I hubo tres emperadores que se divinizaron en vida: Calígula, Nerón y Domiciano, pero Calígula parece demasiado temprano.

Además de esta pista, se nos da otra muy importante:
"Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal se le curó; entonces la tierra entera siguió maravillada a la Bestia" (Ap. 13:3)

Y los datos definitivos son los siguientes:

"Las siete cabezas...Son también siete reyes: cinco han caído, uno es, y el otro no ha llegado aún. Y cuando llegue, habrá de durar poco tiempo. Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo, pero es uno de los siete; y camina hacia su destrucción" (Ap. 17:9-11)

¿Cómo se agarra que el octavo rey sea uno de los siete? La respuesta nos la da Tácito en sus Historias.

Los cinco reyes que han caído son: Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. Los otros dos son Galba y Otón, que reinaron unos pocos meses en el periodo conocido como "El año de los cuatro emperadores" (68-69), un periodo de guerra civil en el que en poco tiempo cayeron tres emperadores.

El autor del Apocalipsis predice que el octavo será uno de los siete. ¿Cómo es eso posible? Porque, según Tácito, en ese periodo turbulento circuló en Acaya (actual Grecia) y Asia Menor una leyenda urbana según la cual Nerón no había muerto y se estaba preparando para volver al poder. Pongo la cita de Tácito en inglés, puesto que no la he encontrado en castellano:

"About this time Achaia and Asia Minor were terrified by a false report that Nero was at hand. Various rumours were current about his death; and so there were many who pretended and believed that he was still alive."
No creo que sea necesario aclarar que esta hipótesis no es mía, pero me adhiero a ella porque me parece muy lógica y me cuesta creer que sea minoritaria.
 
¿Y el 666? ¿O es 616?

En algunos manuscritos antiguos el número de la bestia no es 666 sino 616. Ya Ireneo de Lyon se hace eco de esta diferencia y la atribuye a un error de algún copista, pero puede que no sea exactamente un error.

Hasta que los árabes nos dejaron sus números, las letras del alfabeto eran cifras y letras al mismo tiempo. Conocemos el caso de los números romanos (I, V, X, C, D, M...), pero ocurría exactamente lo mismo con los alfabetos hebreo y griego, en los que cada letra simbolizaba un número.

Supongamos que a=1, b=2, c=3...z=28. El número de la palabra "baca" sería 2 + 1 +3 +1 =7

Entre la gente culta, existía un juego matemático llamado Gematría que consistía en que alguien decía un número y había que averiguar una palabra que, sumando el valor de sus letras, sumase ese número. En el ejemplo anterior, uno puede decir 7 y los demás jugadores tendrían que descifrar la suma que hemos hecho.

En el caso del 666, el autor propone un juego a quién tenga inteligencia: hay que calcular un nombre de hombre cuyas letras sumen 666. Se han propuesto varias hipótesis y, la mayoritaria consiste en que 666 es la suma de Nerón César en el alfabeto hebreo.

Y, si en lugar de sumar las letras hebreas, sumamos las letras griegas de Nero Cesar (en latín se decía Nero, no Nerón), la suma resulta 616. Tal vez por eso algún escriba cambió el número.

Repito que es la hipótesis mayoritaria, pero no existe unanimidad.

Ahora, imaginémonos la situación de los cristianos en Asia Menor. Había persecuciones en algunas ciudades, en Judea tenía lugar la Guerra Judía (66-74), Nerón había perseguido a los cristianos tras el incendio de Roma (el autor dice que los persiguió durante 42 meses, este cálculo se aproxima mucho pero no es del todo exacto, pero Juan utiliza un número simbólico en base al 7: 7 x 6) y, después de su muerte, circuló el rumor de que el gran perseguidor no había muerto sino que vivía y pretendía volver.

En este contexto, se escribió el Apocalipsis para dar ánimos a los perseguidos.

Saludos cordiales,

domingo, 22 de abril de 2012

¿Viajó Pablo de Tarso a Hispania?


       En España existe el mito, que cada vez cree menos gente, de que Santiago Apóstol viajó a Hispania y de que está enterrado en la ciudad que lleva su nombre. Este mito es de origen medieval y no tiene fundamento histórico. Aunque no es imposible, resulta muy inverosímil que Santiago realizase el viaje a Hispania entre la muerte de Jesús (año 30/33) y su propia muerte durante el reinado de Herodes Agripa I (41-44). Más inverosímil es que, después de ser decapitado en Jerusalén, se transportase su cuerpo a Galicia para ser enterrado.

      Sin embargo, sí es posible que viajase a Hispania Pablo de Tarso. En su Epístola a los Romanos,  declara su intención de visitar Hispania (Rom. 15:23-28). ¿Logro su objetivo? Para tratar esta cuestión, en junio de 2008 tuvo lugar un congreso en Tarragona en el que participaron historiadores y teólogos católicos y protestantes de Europa y América (p.e Rainer Riesner, Armand Puig, John Barcklay, etc.) y, aunque la ciencia no es democrática, tras un debate entre los escépticos acerca del viaje y los más favorables a esta posibilidad, se consensuó que Pablo viajó a Hispania, pero no voluntariamente, sino que fue condenado al destierro. 

A finales del siglo I, en la Primera Epístola de Clemente a los Corintios (en realidad, es una carta colectiva de la Iglesia de Roma) se insinúa la realización de este viaje:


Por razón de celos y contiendas Pablo, con su ejemplo, señaló el premio de la resistencia paciente. Después de haber estado siete veces en grillos, de haber sido desterrado, apedreado, predicado en el Oriente y el Occidente, ganó el noble renombre que fue el premio de su fe, habiendo enseñado justicia a todo el mundo y alcanzado los extremos más distantes del Occidente y, cuando hubo dado su testimonio delante de los gobernantes, partió del mundo y fue al lugar santo.


El autor de Hechos, como es sabido, no dice nada acerca de este viaje y finaliza su libro con un final abierto, con Pablo bajo arresto domiciliario, en donde permaneció dos años (Hch. 28:30-31). ¿Qué ocurrió tras estos dos años? Se han propuesto varias hipótesis.

Se ha sugerido que Pablo fue puesto en libertad sin juicio por no presentarse sus acusadores (unos judíos de Asia, Hch. 21:27, 24:19). Sin embargo, Hechos insinúa que Pablo sí fue juzgado:

Esta noche se me ha presentado un ángel del Dios a quién pertenezco y a quién doy culto y me ha dicho: "no temas, Pablo; tienes que comparecer ante el César" (Hch. 27:23-24)

     También defienden algunos (p.e Senén Vidal) que Pablo fue condenado a muerte transcurridos esos dos años. Sin embargo, esta posibilidad no encaja con la información de Clemente de que viajó hasta Occidente ni con el incómodo dato de que murió a consecuencia de rivalidades (¿tuvo un Judas?).


    Otra hipótesis tradicional es que fue puesto en libertad y realizó su proyectado viaje a Hispania, volviendo un tiempo después a Roma, en donde fue detenido y condenado a muerte. Esta posibilidad encaja con la información que suministra Clemente y, además, puede pensarse que en Hechos hay un posible eco de este viaje cuando Pablo dice a los judíos de Antioquía de Pisidia:
Nos volvemos a los gentiles, pues así nos lo ordenó el Señor: te he puesto como la luz para los pueblos, para que lleves la salvación hasta los confines de la tierra (Hch. 13:46-47)


     Volviendo al Congreso de Tarragona, se consensuó que, tras el proceso de Pablo, fue condenado al exilio en Hispania, lo cual estaba previsto en la legislación penal romana y cuenta con precedentes, como el exilio de los hijos de Herodes, Arquelao y Antipas, que fueron exiliados a la Galia y a Hispania. En este caso, pudo haber sido privado de su ciudadanía romana y, como lugar de exilio más probable, se sugirió Tarragona por su condición de capital de provincia y de ciudad comercial y administrativa de su tiempo, y por el hecho de ser el puerto natural de enlace de Hispania con Roma.

       Esta posibilidad, que no es incompatible con la tradición de que murió en Roma, no solo encaja con el vago dato de que Pablo viajó hasta los confines de Occidente, sino con el destierro del que habla Clemente (ni Hechos ni las epístolas paulinas mencionan un exilio de Pablo) y su final como fruto de rivalidades, aunque no puede decirse que sea absolutamente seguro.



           ¿Volvió Pablo de su exilio y murió en Roma? Es probable, pero no seguro. Clemente no dice el lugar en el que murió Pablo ni el tipo de muerte que supo. Sin duda, daba por supuesto que los destinatarios de su carta conocían estos hechos y no consideró necesario decirlo. 


          Saludos cordiales, 

lunes, 19 de marzo de 2012

Onésimo y Pablo

Hola a todos:

En la anterior entrada hablé de una novela histórica con muy buena pinta en la que se trata acerca de la fuga del esclavo Onésimo. Es muy poco lo que se sabe de esa fuga, por lo que se agradece que Juan Ivars escriba una novela histórica. Invité a leer sin intermediarios la web de la novela, en la que se puede leer el inicio del Capítulo 2 y, aunque la recomendé, dije que tenía algunos errores disculpables, que es de lo que voy a tratar hoy.

En primer lugar, el autor da por hecho que Pablo es el autor de las 13 epístolas que llevan su nombre en el Nuevo Testamento. Se trata de un error disculpable. Entre los expertos hay consenso en que Pablo escribió solo 7 de estas cartas, pero una cosa es lo que escriben los sacerdotes en las revistas de Teología y otra lo que dicen en sus homilías.

En segundo lugar, el autor asume la hipótesis tradicional de que la Epístola a Filemón fue escrita desde Roma. Sobre esta cuestión, cada vez son más quienes creen que fue escrita desde Éfeso.

En los artículos anteriores hemos visto que es altamente probable, por no decir seguro, que Pablo estuvo encarcelado en Éfeso y que la Epístola a los Filipenses fue escrita desde la prisión efesia. Parecidos argumentos son aplicables a la Epístola a Filemón. Pablo está encarcelado en un lugar que vamos a llamar L y, Filemón, al parecer es de Asia (de Colosas, según la Epístola pseudo-paulina a los Colosenses). Estando Pablo encarcelado en L, oye a alguien hablar de lo fiel que es Filemón:

"Doy gracias sin cesar a mi Dios, recordándote en mis oraciones, pues tengo noticia de tu caridad y de tu fe para con el Señor Jesús y para bien de todos los santos... tuve gran alegría y consuelo a causa de tu caridad, por el alivio que los corazones de los santos han recibido de ti, hermano." (Flm. 4-5,7)
¿Estando Pablo encarcelado en Roma le llegaron noticias de lo buen cristiano que es un discípulo de la lejana Asia? ¿O es más probable que exista cierta cercanía geográfica entre L y la residencia de Filemón?

Otro error es que el autor supone, basándose en la Epístola pseudo-paulina a los Colosenses, que Filemón y Pablo no se conocían personalmente, lo cual es muy inverosímil teniendo en cuenta que Pablo dice a Filemón que le debe favores. ¿Cómo es posible que le deba favores si no se habían visto nunca antes?. Veamos:

"Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes" (Flm. 19)
También me resulta extraño que Pablo pida a alguien a quién no conoce personalmente que le prepare hospedaje para cuando salga de la cárcel (Flm. 22) 

Lo más verosímil es que Pablo conocía personalmente a  Filemón, a su familia y a Onésimo. El "tú mismo te me debes" indica que es probable, pero no absolutamente seguro, que Filemón haya sido bautizado por Pablo. Al saber su casa que Pablo ha sido encarcelado en Éfeso (recordamos que lo más probable es que fuese un arresto domiciliario vigilado por un soldado, lo que en Derecho Romano se llamaba Custodia Militaris) se fugó y acudió adonde Pablo. Allí fue bautizado por Pablo y le sirvió de ayuda en la prisión. Finalmente, Pablo propone devolver a Onésimo a su dueño rogándole que lo emancipe. Para dar más autoridad a su petición, además de recordarle favores que, al parecer, le debía, la carta es firmada no solo por Pablo sino por Timoteo y, además, para presionar más, envían saludos cuatro colaboradores de Pablo. De esta forma, son 6 personas las que ruegan a Filemón que emancipe a Onésimo.

A pesar de estos errores excusables, recomiendo el libro a los amantes de las novelas históricas.

Saludos cordiales

martes, 13 de marzo de 2012

Onésimo. El enigma del esclavo. Novela de Juan Ivars

Hoy escribo de nuevo a propósito de una novela histórica titulada Onésimo. El enigma del esclavo, puesta a la venta recientemente. Su autor es Juan Ivars, Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra.

En la portada de la novela aparece un resumen de su trama: "La increíble odisea del esclavo Onésimo para alcanzar la libertad".

Onésimo era un esclavo que trabajaba para un cristiano llamado Filemón y su familia. En un momento dado, se fugó y fue a parar a donde Pablo de Tarso, que en ese momento se encontraba en prisión. Allí, fue bautizado y, al parecer, colaboró con él. Finalmente, Pablo escribió una carta a Filemón rogándole que liberase a Onésimo, que fue el propio portador de la carta.  

No he leído la novela completa, pero he visto su web, desde la que se puede leer el comienzo del capítulo 2. Invito a los lectores a que hagan lo mismo:  http://elenigmadelesclavo.wordpress.com/ Además de intentar reconstruir la relación de Onésimo con Pablo y Filemón, en la novela se trata acerca de varios pasajes narrados en Hechos de los Apóstoles.

Por lo poco que he leído, es una novela de prosa agil e interesante. ¿Mi recomendación? Depende de lo que esperen los lectores. A quién le gusten las novelas históricas, le recomiendo que la lea. Ahora bien, junto a las licencias propias de todo novelista, el libro tiene errores históricos disculpables que voy a comentar en la siguiente entrada.

Al decir que contiene errores no pretendo disuadir a los lectores de este blog de comprarla. También tiene errores históricos la novela y película homónima Quo Vadis y, sin embargo, yo la he visto varias veces y suelo recomendarla a los amantes del buen cine.

Por el momento, recomiendo a los amables lectores explorar la web de esta novela y, si no la conocen, leer la Epístola de Pablo a Filemón, que es muy breve y no creo que lleve más de uno o dos minutos.

En la siguiente entrada comentaré los errores históricos pero, insisto, no pretendo con ello disuadir a ningún lector de comprarla.

Saludos cordiales, 

domingo, 19 de febrero de 2012

"Diario de Teófilo", a propósito de una novela de Rius Camps

Estimados y amables lectores/as:

Hoy quiero presentar una novela reciente del Dr. Josep Rius Camps (Esparreguera, 1933), Catedrático Emérito de la Facultad de Teología de Barcelona.

La ficha de la novela, escrita en catalán (espero que se me perdone por haber puesto en el título la traducción al castellano) es la siguiente: RIUS CAMPS, Josep: Diari de Teofil: la demostració de Lluc (Evangeli i fets dels apostols narrada per Teofil a la seva mare; Ed. Fragmenta, 2011, 310 págs.

Confieso que no lo he leído más que una pequeña parte, debido a que no soy catalán, pero puedo opinar algo porque he leído obras de Rius Camps y, en particular, libros y artículos científicos a los que ahora ha novelado para acercar sus investigaciones al público.

Como sin duda conocéis, el "Excelentísimo [katristos] Teófilo" es el personaje a quién Lucas dedica su Evangelio y Hechos de los Apóstoles.

La obra de Rius Camps es una novela epistolar en la que Teófilo, que ejerció de Sumo Sacerdote entre los años 37 y 41, envía cartas a su madre. Sus primeras líneas (imagino que los que, como yo, no seáis catalanes, podréis entenderlo sin problemas) dicen así:

"Estimada mare, ja fa més dos anys que vam haver d'abandonar precipitadament Israel, amb la ciutat de Jerusalem mig en runes i el santuari del temple espoliat i destruït, veient com els vasos més sagrats se'ls emportaven com a objecte d'un botí de guerra i eren presentats a Roma pels vencedors amb gran pompa i fastuositat. No t'he escrit fins ara, car tenia necessitat de retrobar-me a mi mateix enmig del gran silenci que acomboia la derrota"
En esta obra, Teofilo habla acerca de los libros de Lucas y de su propia conversión.

A los lectores que busquen entretenimiento, recomiendo la novela (aunque, repito, solo he leído una parte) porque he leído artículos y libros serios de Rius Camps y son fáciles de leer para alguien que no sea experto, por lo que una novela pensada para el gran público, sin duda que es fácil y amena de leer.

Para quién esté interesado en la obra de Lucas, sea o no creyente, también es recomendable, pues Rius Camps es un gran comunicador.

Ahora bien, no comparto una de las premisas básicas de esta novela. Rius Camps sostiene que el personaje a quién Lucas llama Teófilo en los primeros versículos de sus dos libros es un Sumo Sacerdote llamado Teófilo, que pidió un informe a Lucas (que Rius Camps cree sinceramente que se trata de un rabino judío) acerca de la mesianidad de Jesús. El resultado fue que Teófilo se convenció y, en consecuencia, editó sus dos libros, por lo que han podido llegar a nosotros. Para el autor, Lucas-Hechos sería una especie de "informe pericial" hecho por encargo.

Rius Camps no es el primero en identificar a Teófilo con el Sumo Sacerdote Teófilo, como él reconoce sinceramente, sino que se adhiere a una hipótesis formulada en 1997 por un autor llamado Richard Anderson.

Personalmente, no comparto esta hipótesis, con la que discrepo radical pero respetuosamente. El razonamiento de Anderson y Rius-Camps es que el perfil del Sumo Sacerdote encaja con el lector del Evangelio de Lucas por varios motivos, entre otros, los siguientes:

- Un Sumo Sacerdote encaja con el título de "Excelentísimo", que Lucas aplica a Teófilo y a los gobernadores romanos Félix y Festo.

- Hay indicios que apuntan a que el lector puede ser un judío. Por ejemplo, si los amables lectores miran el comienzo del Evangelio de Lucas, mejor en una Biblia impresa con notas a pie de página que en la red, verán que Lucas da por supuesto que el lector conoce cómo funciona el Templo de Jerusalén (el grupo de Abías, el turno del incienso) y quiénes era Aaron y David. Esto es un ejemplo entre los muchos que pueden ponerse.

Ahora bien, con todos los respetos, aunque no me parece inverosímil que el primer lector fuese judío (o temeroso de Dios), me parece insostenible pensar que se trate del Sumo Sacerdote Teófilo por varios motivos. Ejemplos:

- Lucas da por supuesto que el lector conoce la enemistad entre judíos y samaritanos y quiénes son los temerosos de Dios, puesto que habla de ellos sin dar explicaciones. Por el contrario, explica al lector la doctrina de los saduceos (Lc. 20:27, Hch. 23:8). Algo extraño si escribió pensando en un Sumo Sacerdote.

- También es extraño que Lucas explique a un Sumo Sacerdote residente en Jerusalén (o que había residido allí) que Emaús está a 15 km de Jerusalén.

- "Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace" (Lc. 12:55). Esto ocurre en la zona del Egeo, pero no en Palestina. La versión de Mateo dice: "Al atardecer decís: va a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego" (Mt. 16:2) Lo que dice Mateo es más cercano a lo que pudo decir Jesús, pero Lucas lo adapta porque sus lectores están en el Egeo.

En definitiva, me parece difícil de defender lo que defiende Rius Camps.

Ahora bien, el que no comparta su premisa acerca de la identidad de Teófilo, no quiere decir nada acerca de la calidad de su obra. No pretendo disuadir a los lectores de leer esta novela, sino todo lo contrario, especialmente a quiénes residan en Cataluña y conozcan el catalán mejor que yo.

A propósito de Teófilo, desde Orígenes de Alejandría muchos han considerado (y siguen considerando) que se trata de un nombre simbólico y que Teófilo ("amigo de Dios") es cualquier lector cristiano. Con todos los respetos hacia Orígenes y quiénes así hoy piensan (Bart Ehrman y otros), también me parece insostenible esta postura.

Si leemos Hechos de los Apóstoles, veremos que cuando un cristiano se dirige a otro cristiano (aunque entonces los cristianos no se llamaban a sí mismos cristianos, sino que este nombre se lo daban los de fuera) le da el trato de "hermano". También lo hace Lucas cuando ejerce de narrador (ej. Hch. 10:23; 11:1, 29; 14:2; 15:1, etc.)

En consecuencia, si Teófilo es un nombre simbólico, ¿por qué Lucas dice "Excelentísimo Teófilo" y no "hermano Teófilo"? 

Mi opinión es que Teófilo es un personaje real. Puesto que es "Excelentísimo" probablemente sea alguien de alto rango, aunque no es descartable en absoluto que también sea un nombre simbólico con el que Lucas quiere honrarle con ese apodo como forma de "darle jabón", dicho sea con respeto y sin ninguna intención peyorativa.

Saludos cordiales,