lunes, 19 de marzo de 2012

Onésimo y Pablo

Hola a todos:

En la anterior entrada hablé de una novela histórica con muy buena pinta en la que se trata acerca de la fuga del esclavo Onésimo. Es muy poco lo que se sabe de esa fuga, por lo que se agradece que Juan Ivars escriba una novela histórica. Invité a leer sin intermediarios la web de la novela, en la que se puede leer el inicio del Capítulo 2 y, aunque la recomendé, dije que tenía algunos errores disculpables, que es de lo que voy a tratar hoy.

En primer lugar, el autor da por hecho que Pablo es el autor de las 13 epístolas que llevan su nombre en el Nuevo Testamento. Se trata de un error disculpable. Entre los expertos hay consenso en que Pablo escribió solo 7 de estas cartas, pero una cosa es lo que escriben los sacerdotes en las revistas de Teología y otra lo que dicen en sus homilías.

En segundo lugar, el autor asume la hipótesis tradicional de que la Epístola a Filemón fue escrita desde Roma. Sobre esta cuestión, cada vez son más quienes creen que fue escrita desde Éfeso.

En los artículos anteriores hemos visto que es altamente probable, por no decir seguro, que Pablo estuvo encarcelado en Éfeso y que la Epístola a los Filipenses fue escrita desde la prisión efesia. Parecidos argumentos son aplicables a la Epístola a Filemón. Pablo está encarcelado en un lugar que vamos a llamar L y, Filemón, al parecer es de Asia (de Colosas, según la Epístola pseudo-paulina a los Colosenses). Estando Pablo encarcelado en L, oye a alguien hablar de lo fiel que es Filemón:

"Doy gracias sin cesar a mi Dios, recordándote en mis oraciones, pues tengo noticia de tu caridad y de tu fe para con el Señor Jesús y para bien de todos los santos... tuve gran alegría y consuelo a causa de tu caridad, por el alivio que los corazones de los santos han recibido de ti, hermano." (Flm. 4-5,7)
¿Estando Pablo encarcelado en Roma le llegaron noticias de lo buen cristiano que es un discípulo de la lejana Asia? ¿O es más probable que exista cierta cercanía geográfica entre L y la residencia de Filemón?

Otro error es que el autor supone, basándose en la Epístola pseudo-paulina a los Colosenses, que Filemón y Pablo no se conocían personalmente, lo cual es muy inverosímil teniendo en cuenta que Pablo dice a Filemón que le debe favores. ¿Cómo es posible que le deba favores si no se habían visto nunca antes?. Veamos:

"Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes" (Flm. 19)
También me resulta extraño que Pablo pida a alguien a quién no conoce personalmente que le prepare hospedaje para cuando salga de la cárcel (Flm. 22) 

Lo más verosímil es que Pablo conocía personalmente a  Filemón, a su familia y a Onésimo. El "tú mismo te me debes" indica que es probable, pero no absolutamente seguro, que Filemón haya sido bautizado por Pablo. Al saber su casa que Pablo ha sido encarcelado en Éfeso (recordamos que lo más probable es que fuese un arresto domiciliario vigilado por un soldado, lo que en Derecho Romano se llamaba Custodia Militaris) se fugó y acudió adonde Pablo. Allí fue bautizado por Pablo y le sirvió de ayuda en la prisión. Finalmente, Pablo propone devolver a Onésimo a su dueño rogándole que lo emancipe. Para dar más autoridad a su petición, además de recordarle favores que, al parecer, le debía, la carta es firmada no solo por Pablo sino por Timoteo y, además, para presionar más, envían saludos cuatro colaboradores de Pablo. De esta forma, son 6 personas las que ruegan a Filemón que emancipe a Onésimo.

A pesar de estos errores excusables, recomiendo el libro a los amantes de las novelas históricas.

Saludos cordiales

martes, 13 de marzo de 2012

Onésimo. El enigma del esclavo. Novela de Juan Ivars

Hoy escribo de nuevo a propósito de una novela histórica titulada Onésimo. El enigma del esclavo, puesta a la venta recientemente. Su autor es Juan Ivars, Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra.

En la portada de la novela aparece un resumen de su trama: "La increíble odisea del esclavo Onésimo para alcanzar la libertad".

Onésimo era un esclavo que trabajaba para un cristiano llamado Filemón y su familia. En un momento dado, se fugó y fue a parar a donde Pablo de Tarso, que en ese momento se encontraba en prisión. Allí, fue bautizado y, al parecer, colaboró con él. Finalmente, Pablo escribió una carta a Filemón rogándole que liberase a Onésimo, que fue el propio portador de la carta.  

No he leído la novela completa, pero he visto su web, desde la que se puede leer el comienzo del capítulo 2. Invito a los lectores a que hagan lo mismo:  http://elenigmadelesclavo.wordpress.com/ Además de intentar reconstruir la relación de Onésimo con Pablo y Filemón, en la novela se trata acerca de varios pasajes narrados en Hechos de los Apóstoles.

Por lo poco que he leído, es una novela de prosa agil e interesante. ¿Mi recomendación? Depende de lo que esperen los lectores. A quién le gusten las novelas históricas, le recomiendo que la lea. Ahora bien, junto a las licencias propias de todo novelista, el libro tiene errores históricos disculpables que voy a comentar en la siguiente entrada.

Al decir que contiene errores no pretendo disuadir a los lectores de este blog de comprarla. También tiene errores históricos la novela y película homónima Quo Vadis y, sin embargo, yo la he visto varias veces y suelo recomendarla a los amantes del buen cine.

Por el momento, recomiendo a los amables lectores explorar la web de esta novela y, si no la conocen, leer la Epístola de Pablo a Filemón, que es muy breve y no creo que lleve más de uno o dos minutos.

En la siguiente entrada comentaré los errores históricos pero, insisto, no pretendo con ello disuadir a ningún lector de comprarla.

Saludos cordiales, 

domingo, 19 de febrero de 2012

"Diario de Teófilo", a propósito de una novela de Rius Camps

Estimados y amables lectores/as:

Hoy quiero presentar una novela reciente del Dr. Josep Rius Camps (Esparreguera, 1933), Catedrático Emérito de la Facultad de Teología de Barcelona.

La ficha de la novela, escrita en catalán (espero que se me perdone por haber puesto en el título la traducción al castellano) es la siguiente: RIUS CAMPS, Josep: Diari de Teofil: la demostració de Lluc (Evangeli i fets dels apostols narrada per Teofil a la seva mare; Ed. Fragmenta, 2011, 310 págs.

Confieso que no lo he leído más que una pequeña parte, debido a que no soy catalán, pero puedo opinar algo porque he leído obras de Rius Camps y, en particular, libros y artículos científicos a los que ahora ha novelado para acercar sus investigaciones al público.

Como sin duda conocéis, el "Excelentísimo [katristos] Teófilo" es el personaje a quién Lucas dedica su Evangelio y Hechos de los Apóstoles.

La obra de Rius Camps es una novela epistolar en la que Teófilo, que ejerció de Sumo Sacerdote entre los años 37 y 41, envía cartas a su madre. Sus primeras líneas (imagino que los que, como yo, no seáis catalanes, podréis entenderlo sin problemas) dicen así:

"Estimada mare, ja fa més dos anys que vam haver d'abandonar precipitadament Israel, amb la ciutat de Jerusalem mig en runes i el santuari del temple espoliat i destruït, veient com els vasos més sagrats se'ls emportaven com a objecte d'un botí de guerra i eren presentats a Roma pels vencedors amb gran pompa i fastuositat. No t'he escrit fins ara, car tenia necessitat de retrobar-me a mi mateix enmig del gran silenci que acomboia la derrota"
En esta obra, Teofilo habla acerca de los libros de Lucas y de su propia conversión.

A los lectores que busquen entretenimiento, recomiendo la novela (aunque, repito, solo he leído una parte) porque he leído artículos y libros serios de Rius Camps y son fáciles de leer para alguien que no sea experto, por lo que una novela pensada para el gran público, sin duda que es fácil y amena de leer.

Para quién esté interesado en la obra de Lucas, sea o no creyente, también es recomendable, pues Rius Camps es un gran comunicador.

Ahora bien, no comparto una de las premisas básicas de esta novela. Rius Camps sostiene que el personaje a quién Lucas llama Teófilo en los primeros versículos de sus dos libros es un Sumo Sacerdote llamado Teófilo, que pidió un informe a Lucas (que Rius Camps cree sinceramente que se trata de un rabino judío) acerca de la mesianidad de Jesús. El resultado fue que Teófilo se convenció y, en consecuencia, editó sus dos libros, por lo que han podido llegar a nosotros. Para el autor, Lucas-Hechos sería una especie de "informe pericial" hecho por encargo.

Rius Camps no es el primero en identificar a Teófilo con el Sumo Sacerdote Teófilo, como él reconoce sinceramente, sino que se adhiere a una hipótesis formulada en 1997 por un autor llamado Richard Anderson.

Personalmente, no comparto esta hipótesis, con la que discrepo radical pero respetuosamente. El razonamiento de Anderson y Rius-Camps es que el perfil del Sumo Sacerdote encaja con el lector del Evangelio de Lucas por varios motivos, entre otros, los siguientes:

- Un Sumo Sacerdote encaja con el título de "Excelentísimo", que Lucas aplica a Teófilo y a los gobernadores romanos Félix y Festo.

- Hay indicios que apuntan a que el lector puede ser un judío. Por ejemplo, si los amables lectores miran el comienzo del Evangelio de Lucas, mejor en una Biblia impresa con notas a pie de página que en la red, verán que Lucas da por supuesto que el lector conoce cómo funciona el Templo de Jerusalén (el grupo de Abías, el turno del incienso) y quiénes era Aaron y David. Esto es un ejemplo entre los muchos que pueden ponerse.

Ahora bien, con todos los respetos, aunque no me parece inverosímil que el primer lector fuese judío (o temeroso de Dios), me parece insostenible pensar que se trate del Sumo Sacerdote Teófilo por varios motivos. Ejemplos:

- Lucas da por supuesto que el lector conoce la enemistad entre judíos y samaritanos y quiénes son los temerosos de Dios, puesto que habla de ellos sin dar explicaciones. Por el contrario, explica al lector la doctrina de los saduceos (Lc. 20:27, Hch. 23:8). Algo extraño si escribió pensando en un Sumo Sacerdote.

- También es extraño que Lucas explique a un Sumo Sacerdote residente en Jerusalén (o que había residido allí) que Emaús está a 15 km de Jerusalén.

- "Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace" (Lc. 12:55). Esto ocurre en la zona del Egeo, pero no en Palestina. La versión de Mateo dice: "Al atardecer decís: va a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego" (Mt. 16:2) Lo que dice Mateo es más cercano a lo que pudo decir Jesús, pero Lucas lo adapta porque sus lectores están en el Egeo.

En definitiva, me parece difícil de defender lo que defiende Rius Camps.

Ahora bien, el que no comparta su premisa acerca de la identidad de Teófilo, no quiere decir nada acerca de la calidad de su obra. No pretendo disuadir a los lectores de leer esta novela, sino todo lo contrario, especialmente a quiénes residan en Cataluña y conozcan el catalán mejor que yo.

A propósito de Teófilo, desde Orígenes de Alejandría muchos han considerado (y siguen considerando) que se trata de un nombre simbólico y que Teófilo ("amigo de Dios") es cualquier lector cristiano. Con todos los respetos hacia Orígenes y quiénes así hoy piensan (Bart Ehrman y otros), también me parece insostenible esta postura.

Si leemos Hechos de los Apóstoles, veremos que cuando un cristiano se dirige a otro cristiano (aunque entonces los cristianos no se llamaban a sí mismos cristianos, sino que este nombre se lo daban los de fuera) le da el trato de "hermano". También lo hace Lucas cuando ejerce de narrador (ej. Hch. 10:23; 11:1, 29; 14:2; 15:1, etc.)

En consecuencia, si Teófilo es un nombre simbólico, ¿por qué Lucas dice "Excelentísimo Teófilo" y no "hermano Teófilo"? 

Mi opinión es que Teófilo es un personaje real. Puesto que es "Excelentísimo" probablemente sea alguien de alto rango, aunque no es descartable en absoluto que también sea un nombre simbólico con el que Lucas quiere honrarle con ese apodo como forma de "darle jabón", dicho sea con respeto y sin ninguna intención peyorativa.

Saludos cordiales,

sábado, 31 de diciembre de 2011

Jesús: su origen y su familia

Hola a todos:

En primer lugar, Felices Fiestas y Feliz 2012 a todos. Veré si el próximo año puedo escribir con más frecuencia, aunque tengo una vida muy ajetreada

Estando en fechas navideñas, voy a compartir unas reflexiones sobre Jesús tratando, como de costumbre, de ser neutral.

1. ¿Cuándo nació?

Es imposible saberlo con certeza, pero se sabe que no nació en el año 0 (que no existió nunca, se pasó del -1 al 1), siendo el cómputo actual un error del fraile Dionisio el Exiguo.

Los evangelios de Mateo y Lucas nos dicen que nació en tiempos del Rey Herodes el Grande, que murió el año -4. Por lo tanto, aunque es imposible saberlo, se estima que pudo haber nacido hacia el 5 o el 6 a.C (o a.e.c, como prefiráis)

Sobre la época del año, es imposible saberlo por falta de datos, pero es improbable que fuese un 25 de diciembre. Estadísticamente, hay una posibilidad entre 365 de que naciese ese día. Esa fecha se eligió para "competir" con religiones paganas, cristianizando sus fiestas.

En el Evangelio de Lucas, se relaciona el nacimiento de Jesús con un censo que tuvo lugar siendo Quirino gobernador de Siria. Sobre esta cuestión, hubo un censo que provocó un levantamiento armado encabezado por Judas el Galileo, pero ese censo no afectó a Galilea y tuvo lugar el año 6 d.C. Muchos creen que Lucas cometió un error humanamente comprensible y otros han buscado explicaciones para intentar conciliar estos hechos (que hubo un censo anterior, etc.), pero este tema del censo daría para escribir mucho y voy a dejarlo abierto.

2. ¿Cuándo murió? ¿Con cuántos años?

La fecha de su muerte lo dejaré para las fechas en las que los cristianos conmmemoran su muerte, pero adelanto que fue el año 30 o el 33. Daré los argumentos y mi opinión personal en su momento.

En cuanto a su edad, la tradición dice que murió a los 33 años, pero eso es imposible.

Esta creencia popular se debe a que el Evangelio de Lucas dice que, cuando Jesús empezó a predicar, tendría "unos 30 años" y que, como el Evangelio de Juan narra 3 fiestas de Pascua durante la vida pública de Jesús,  hay que sumar tres años a los 30.

Sin embargo, nótese que Lucas no dice que Jesús tuviese 30 años, sino que esa era su edad aproximada. Por otra parte, aunque el Evangelio de Juan es muy simbólico y poco fiable en muchos aspectos (aunque muy fiable en otros), se dice que Jesús no tenía 50 años. Teniendo en cuenta las fechas estimadas de su nacimiento y de su muerte, es posible que viviese cerca de los 40 años. 

3. ¿Dónde nació?

Esta pregunta puede parecer absurda.

Los textos de Mateo y Lucas dicen que nació en Belén, aunque el primero da a entender que tenían allí una casa mientras que el segundo narra que nació allí por accidente a causa de un viaje motivado por un empadronamiento.

El Evangelio de Marcos, lo mismo que Pablo de Tarso, no dicen nada al respecto pero, si solo tuviésemos el texto de Marcos, pensaríamos que nació en Nazaret.

En cuanto al Evangelio de Juan, resulta ambiguo porque el autor o autores (muchos ponen la mano en el fuego afirmando que es obra de dos o más plumas) utiliza la ironía. Tenemos este diálogo que es, evidentemente, irónico, pero que es interpretado de forma distinta por quienes defienden la tradición y por quienes sostienen que nació en Nazaret:

Muchos entre la gente, que le habían oído estas palabras, decían: «Este es verdaderamente el profeta.»
Otros decían: «Este es el Cristo.» 
Pero otros replicaban: «¿Acaso va a venir de Galilea el Cristo? ¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de donde era David?» (Jn. 7:40-42)

Hay, sin embargo, otro texto que, aunque también ambiguo, apunta más bien a que Jesús era de Judea, aunque insisto en que el texto es ambiguo y poco claro:

[Jesús] abandonó Judea y volvió a Galilea...Pasados los dos días, partió de allí [Sícar, Samaria] para Galilea.  Pues Jesús mismo había afirmado que un profeta no goza de estima en su patria. (Jn. 4:3, 43-44)

Los favorables a la hipótesis de Nazaret, suelen argumentar que Jesús era conocido como nazareno y no como Jesús de Belén.

Para acabar, no me pronunció y dejo que cada uno piense lo que quiera.

4. ¿Quiénes eran sus padres? ¿Qué sabemos de ellos?

Esta pregunta sí es más fácil responder. Sus padres se llamaban José y María y, según los evangelios, eran de Nazaret. 

De la madre de Jesús se sabe muy poco. Sobrevivió a su hijo y la última noticia fiable de ella es que participaba en la oración comunitaria con los apóstoles y otras personas después de la muerte de Jesús (Hch. 1:14)

Sobre María hay diversas tradiciones: que sus padres se llamaban Joaquín y Ana, su presentación en el Templo, que murió rodeada de los apóstoles y subió al cielo en cuerpo y alma... pero, dejando a parte que la última cuestión es de fe y no de historia, esas tradiciones están contenidas en textos muy tardíos y poco fiables. Los textos en cuestión son considerados apócrifos por las confesiones cristianas pero, curiosamente, están en la base de algunos dogmas católicos y gracias a ellos debemos excelentes obras de arte como la impresionante Dormición de la Virgen de Caravaggio.

En cuanto a José, esta es la escasa información que tenemos:

- Era de Nazaret (Jn. 1:45)
- Al parecer, murió antes de que Jesús comenzase su vida pública.
- Era tekton, palabra griega que suele traducirse erróneamente como "carpintero" y que sería más correcto traducir como "constructor". En el siglo I, es probable que un tekton como José realizase trabajos de albañil, tal vez carpintero y quizás incluso de arquitecto (archi tekton)

Seguiremos. Saludos cordiales

lunes, 12 de diciembre de 2011

Pablo de Tarso (III): su conversión

Aproximadamente hacia el año 36, tuvo lugar un hecho que cambiaría la historia del cristianismo: la conversión de San Pablo, que el nunca llama "conversión" sino "vocación" o "llamada".

            Saulo (o Pablo) de Tarso era un joven fariseo que se dedicaba a perseguir y encarcelar cristianos y que acabó pasándose al enemigo para convertirse en el mayor difusor de la joven iglesia. Veamos lo que cuenta él mismo de su pasado:
Yo soy el último de los apóstoles: indigno del nombre de apóstol, porque perseguí a la Iglesia de Dios (1 Corintios 15:9)
Fariseo según la ley, perseguidor celoso de la iglesia (Filipenses, 3:6)
Estáis enterados de mi conducta anterior en el Judaísmo, cuán encarnizadamente perseguía a la Iglesia de Dios y la devastaba y cómo sobrepasaba en el Judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos, superándoles en el celo por las tradiciones de mis padres (Gálatas 1:13-14)
Según los Hechos de los Apóstoles, la conversión de Pablo fue de este modo:

De repente le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” El respondió: “¿Quién eres, Señor?” Y él: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.”… Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. (Hechos 9: 3-8)
Como puede verse, la famosa caída del caballo se debe a la iconografía, pues no aparece en los textos y se trata de un anacronismo

En sus cartas, Pablo no narra su conversión, pero dice algo muy interesante. Por un lado, declara haber visto a Jesús. Ejemplos:  en último término [Jesús] se me apareció también a mí, como a un abortivo” (1 Corintios 15:8); “¿acaso no he visto yo a Jesús?” (1 Corintios 9:1)
Por lo tanto, si presumimos que no miente, podemos afirmar que vio algo que interpretó que era Jesús. Y hay algo más, lo que vio e interpretó como Jesús, no parece que fuese una visión de un hombre normal, pues dice que Jesús tiene un cuerpo "glorioso" (Filipenses 3:21)
También tenemos en sus cartas un testimonio de primera mano muy interesante: 
Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años - si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe - fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y sé que este hombre...  fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede pronunciar…Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguijón a mi carne (2 Corintios 12:2-7)
¿Se refiere este texto a su conversión? Es posible, aunque no seguro. La mayor dificultad es la cronología, aunque Pablo emplea en sus cartas números simbólicos como el tres, el catorce (dos veces siete), cuarenta menos uno, etc.
Su conversión se ha intentado explicar científicamente. Así, se ha sugerido que pudiera tratarse de epilepsia del lóbulo temporal derecho, enfermedad que puede provocar que se vean luces y sensaciones placenteras. Se cree que esta es la explicación científica de los éxtasis de Santa Teresa.
El inconveniente de esta hipótesis es que en este tipo de alucinaciones suelen ser interpretadas de acuerdo con las creencias personales de uno mismo, mientras que, en el caso de Pablo, su visíon (por no ser médico, quiero evitar términos como "alucinación") fue interpretada como el líder de los hombres y mujeres a los que perseguía pasándose al enemigo.
La hipótesis científica favorita de los simpatizantes de los movimientos new age -aunque el primero en proponerla fue un psicólogo no sospechoso de esoterismo cuyo nombre no recuerdo- es que Pablo tuvo una experiencia cercana a la muerte.
La imagen típica de estas experiencias, que unos interpretan como un tránsito al más allá y otros como alucinaciones provocadas por el cerebro moribundo y con explicación científica, es una luz al final de un tunel, aunque hay algo más. Así, en la prestigiosa revista médica The Lancet el Dr. Pim van Lommel, cardiólogo holandés, escribió que: 
·        Transforman a la persona que las vive. Y lo hace en un sentido positivo.
·        Casi la mitad de ellos percibe un florecimiento enriquecedor de sus relaciones personales, una inquietud por la búsqueda de respuestas trascendentales y una entrega absoluta hacia los demás.
·        Además, casi dos de cada tres pierden el miedo a la muerte.
·        Como dato más que significativo, el 70 % se separan de su pareja sentimental un tiempo después (Pablo estaba soltero, no tenía interés en el matrimonio y recomendaba no casarse). 
·        En realidad, transforman tanto que después de vivirlas surgen otras personas que encajan mejor con las nuevas inquietudes, porque quien las vive es una persona diferente desde la experiencia.
          Uno que es historiador y no médico, no se atreve a pronunciarse. Me limito a aportar los datos que tenemos sobre su conversión -probablemente escasos para un diagnóstico médico- y algunas de las hipótesis propuestas.

Saludos cordiales,

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Pablo de Tarso (II): su obra escrita

Si miramos el índice de cualquier Biblia o Nuevo Testamento, vemos que se atribuyen a Pablo 14 cartas. Las 13 primeras están ordenadas en orden decreciente, de la más extensa (Romanos) a la más breve (Filemón), prescindiendo de criterios cronológicos. Sin embargo, la número 14, a los Hebreos, es muy extensa y rompe el orden. ¿Por qué? Muy sencillo. Las 13 primeras cartas están encabezadas por el nombre de Pablo, pero Hebreos es anónima. Se incluyó en el Corpus Paulinum por el simbolismo del nº 7, adjudicando a Pablo 14 cartas, dos veces 7. De hecho, ni autores cristianos antiguos como Orígenes o Tertuliano la consideraron paulina. 

De las 13 restantes, hay consenso, aunque no unanimidad, en que solo 7 son de Pablo, tal y como escribí en el artículo anterior: Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Filipenses, 1 Tesalonicenses y Filemón. Las otras 6 fueron escritas por admiradores suyos tras su muerte y firmadas en nombre del maestro. Sobre esta cuestión, en aquella época ocurría lo contrario a la actual, en la que a uno le gusta atribuirse obras. En ese momento, para un falsario era un honor hacer un escrito firmándolo con el nombre del maestro y que los demás se lo creyeron.

¿Por qué se recurrió a la pseudonimia? Muy sencillo, las generaciones posteriores a Pablo se encontraron con problemas nuevos y, para combatirlos, algunos realizaron escritos intentando hacer creer que eran de Pablo u otro maestro de prestigio (p.e la Segunda Epístola de Pedro no es de Pedro y, la primera, muy probablemente tampoco lo sea) para darles autoridad.

Según la Guía para Entender el Nuevo Testamento, del profesor Dr. Antonio Piñero, aproximadamente un 90% de los expertos, con independencia de sus creencias religiosas, considera que hay 7 epístolas auténticamente paulinas. El 10% restante se reparte entre quienes consideran que escribió menos (así, la Escuela de Tubinga defiende que solo escribió 4; esta posición es muy minoritaria y se considera anticuada) o más, variando el número entre 8 y 13.

¿Por qué consideran los filólogos que 6 epístolas canónicas son pseudo-paulinas? Fundamentalmente, por estos motivos:

1- El estilo de las 7 epístolas indiscutiblente paulinas es inconfundible, mientras que el estilo de las 6 restantes tienen estilo distinto.

2- El vocabulario es distinto o, a veces, emplean las mismas palabras que Pablo pero dándoles un significado distinto. Por ejemplo, en las 7 paulinas Pablo habla mucho de "iglesia" en el sentido de asamblea o reunión, mientras que en otras cartas habla de iglesia como un cuerpo místico.

3- Existen contradicciones irreconciliables entre algunas cartas paulinas y pseudo-paulinas. Por ejemplo, en 1 Corintios (paulina), Pablo recomienda no casarse, aunque tampoco pone objeciones a quién quiere hacerlo. Sin embargo, en 1 Timoteo (pseudo-paulina) se escandaliza de que algunos predican a los hombres que no se casen. Otro ejemplo, también en 1 Corintios Pablo ve normal que las mujeres profeticen en las reuniones religiosas, mientras que en 1 Timoteo prohibe que la mujer enseñe y ordena que se mantenga en silencio.

4- Las epístolas pseudo-paulinas contienen datos autobiográficos que no hay por donde encajarlos con lo que sabemos realmente de Pablo.

Además de que solo 7 cartas son auténticamente paulinas, estas tienen algunas interpolaciones o glosas añadidas por escribas. Se discute mucho acerca de si determinados versículos son o no interpolados pero, a falta de consenso, no me atrevo a exponerlos, máxime no siendo filólogo.

Sí puedo mencionar unos versículos en los que sí parece haber acuerdo mayoritario, aunque no unánime, en que no son paulinos:

1- "[los judíos]éstos son los que dieron muerte al Señor y a los profetas y los que nos han perseguido a nosotros; no agradan a Dios y son enemigos de todos los hombres, impidiéndonos predicar a los gentiles para que se salven; así van colmando constantemente la medida de sus pecados; pero la Cólera irrumpe sobre ellos con vehemencia" (1 Tesalonicenses 2:15-16)

Estos versículos son muy sospechosos por la alusión a la cólera  que recaé sobre los judíos (¿un anacronismo?) y porque, en otros lugares, Pablo se siente orgulloso de ser judío. Un ejemplo: "¿Que son hebreos? También yo lo soy. ¿Que son israelitas? ¡También yo! ¿Son descendencia de Abraham? ¡También yo!" (2 Corintios 11:22)

2- "Las mujeres cállense en las asambleas; que no les está permitido tomar la palabra antes bien, estén sumisas como también la Ley lo dice. Si quieren aprender algo, pregúntenlo a sus propios maridos en casa; pues es indecoroso que la mujer hable en la asamblea." (1 Corintios 14:34-35)

Estos versículos también son muy sospechosos por varias razones. Por un lado, interrumpe el hilo del tema. Pablo está hablando de la profecía y del don de lenguas en las asambleas y, de repente, inserta estos versículos que interrumpen el hilo. Invito a los lectores/as a leer sin intermediarios el Capítulo 14 y juzgar si se lee mejor con o sin esos versículos.

Pero, además, se contradicen con lo que dice esa misma carta en su Capítulo 11, en la que pide que la mujer se cubra la cabeza cuando ore o profetice. ¿Cómo puede una mujer al mismo tiempo profetizar y estar callada?

Además de estos, otros autores han señalado otros versículos como sospechosos, pero estos parecen ser los más claramente espurios.

Por último, una curiosidad. Pablo no escribía las cartas, sino que las dictaba. En una de ellas, podemos conocer el nombre del -me da la sensación- simpático amanuense: "os saludo en el Señor yo, Tercio, que he escrito esta carta" (Romanos 16:22). Por lo general, solía escribir las últimas líneas y, así, en algunas cartas podemos leer (hablo de memoria) algo así como "el saludo va de mi mano". ¿Por qué? Es probable que tuviese un defecto de visión. Así, en la Epístola a los Gálatas, al parecer escrita de su mano, dice "mirad con qué letras más grandes os escribo" (Gálatas 6:14)

Saludos cordiales,


lunes, 31 de octubre de 2011

Pablo de Tarso (I): Pablo precristiano

El origen del Cristianismo no puede entenderse sin la figura de Pablo de Tarso, alguien de quién ni siquiera los mitistas -los que consideran que Jesús no existió- dudan de su existencia. En efecto, los que en este blog he calificado de negacionistas serios y los no serios, dan por hecho que Pablo existió y le atribuyen la invención del Cristianismo

Sobre Pablo, tenemos las siguientes fuentes:

- Hechos de los Apóstoles. Se trata de una fuente indirecta.

- 7 cartas firmadas con el nombre de Pablo y con un mismo estilo. Estas cartas son: 1 Tesalonicenses, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Filipenses, Filemón y Romanos. En estas cartas, hay algunos datos autobiográficos de interés para reconstruir su figura.

En ocasiones, Hechos se contradice con alguna de las cartas. En estos casos, hay que dar más fiabilidad a lo escrito por Pablo en primera persona frente a Hechos, que es de segunda mano.

En el Nuevo Testamento, también hay 6 cartas firmadas con el nombre de Pablo, pero hay consenso, aunque no unanimidad, en que son escritos pseudónimos escritos por discípulos de Pablo en nombre del maestro con posterioridad a su muerte. La cuestión es si de estas cartas, pese a ser falsas, puede extraerse algún dato fiable.

Del Pablo precristiano, tenemos la siguiente información:

1. Nació en Tarso, provincia de Cilicia, actual Turquía. La fuente es Hechos. En sus cartas nada dice, aunque no hay muchos motivos para dudar de este dato, que no tiene gran interés teológico. Veredicto mío: casi seguro.

2. Su nombre originario era Saulo (del hebreo Saúl). La fuente también es Hechos y no sus cartas, aunque tampoco hay motivos para dudar de ello, sobre todo teniendo en cuenta que Saúl no de los personajes del Antiguo Testamento más favorecidos. Veredicto: casi seguro.

No hay acuerdo en si Pablo (o Paulo) era un apodo adquirido al bautizarse (práctica común entre los cristianos o, por lo menos, algunos de ellos) o un segundo nombre, pues era frecuente en ese ambiente el uso de nombres compuestos. 

3. Según Hechos, cuando tuvo lugar el asesinato de Esteban, hacia el año 34, era "joven". En la Epístola a Filemón, escrita a mediados de los 50, se califica de "viejo". Es probable, por tanto, que naciese hacia el año 10 de nuestra era, aunque no puede decirse nada con seguridad.

4. Según Hechos, era ciudadano de Roma de nacimiento, por haber nacido en Tarso. En sus cartas guarda silencio al respecto.

Muchos dudan de la veracidad de este dato por su silencio y porque fue azotado por varas, lo cual estaba prohibido practicar a los ciudadanos de Roma. Frente a este hecho, otros argumentas que, según fuentes de la época, en ocasiones se violaba la ley (todavía hoy se tortura en muchos sitios pese a ser la tortura ilegal) y que algunas frases de Pablo se explican mejor si era ciudadano de Roma. Por ejemplo, la recomendación que hace a los cristianos romanos de respetar a los gobernantes, según algunos se explican mejor si se considera que es ciudadano de Roma. Igualmente, a los filipenses, que eran todos ciudadanos de Roma (Filipos era una colonia repoblada por veteranos), les dice "somos -1ª persona del plural- ciudadanos del cielo"-

Veredicto: probable.

5. Era fariseo y de la tribu de Benjamín. Es un dato que figura en sus cartas y en Hechos. No veo motivos serios para dudarlo, máxime teniendo en cuenta lo mal parados que salen los fariseos en los evangelios.

6. Fue educado en Jerusalén y fue discípulo de Gamaliel. Estos datos, que figuran en Hechos y no en sus cartas, son muy discutidos. Suele argumentarse en contra que, según su carta a los Gálatas, bajó a Jerusalén tres años después de su conversión y no era conocido más que de oídas.

Sin embargo, este argumento no es decisivo. Jerusalén tenía entonces entre 50.000 y 80.000 habitantes. No es imposible que se formase allí y que después fuese a vivir a Damasco. Teniendo en cuenta la población de Jerusalén, es verosímil que no fuese conocido. Yo mismo trabajo en una ciudad de 70.000 habitantes y no soy conocido pese a que algunas veces he sido entrevistado en algunos medios de comunicación locales. Veredicto: probable, pero no seguro.

Lo que sí es más seguro del Pablo precristiano es que fue perseguidor de cristianos, dato que él mismo menciona en sus cartas en tres ocasiones, aunque no dice "cristianos" sino "iglesia de Dios" (Pablo no pretendía crear una nueva religión)

Ahora bien, ¿en dónde tuvieron lugar sus persecuciones? En Hechos se dice que comenzó en Jerusalén, llegando incluso a tomar parte en el asesinato de Esteban y que, de allí, con autorización del Sanedrín, fue a Damasco, teniendo lugar su conversión cerca de esta ciudad.

Sin embargo, esta postura es difícilmente sostenible. Dejando al margen la cuestión de si el Sanedrín de Jerusalén podía darle poderes para actuar en Damasco, si hubiese comenzado sus persecuciones en Jerusalén, sería conocido pero, como hemos dicho, solo lo era de oídas. Veámoslo:

"Personalmente no me conocían las Iglesias de Judea que están en Cristo. Solamente habían oído decir: «El que antes nos perseguía ahora anuncia la buena nueva de la fe que entonces quería destruir». Y glorificaban a Dios a causa de mí." (Gal. 1:22-24)
Además, tenemos otro dato de primera mano. En este mismo capítulo de Gálatas, Pablo narra que, después de su "conversión" (aclaro que Pablo nunca utiliza este término, sino el de vocación o llamada) "me fui a Arabia, de donde nuevamente volví a Damasco" (Gal. 1:17). Si "volvió" a Damasco, es que estaba antes allí, por lo que lo más lógico es pensar que sus persecuciones tenían lugar en esta ciudad y que fue allí y no en los alrededores en donde tuvo la experiencia que le hizo pasarse al enemigo.

¿Miente Lucas o se equivoca al situar las primeras persecuciones de Pablo en Jerusalén? Según los cánones actuales, mentiría pero, según los cánones del siglo I, tal vez no. El libro de Hechos es un libro de religión, no de historia -lo que no impide que puedan extraerse de él abundantes datos históricos- y su autor no pretende hacer un trabajo historicista. El primer libro de Lucas, comienza y acaba en Jerusalén, siguiendo un plan circular. El segundo libro, empieza en Jerusalén y acaba en Roma. Por la importancia de Jerusalén, el autor quiere situar a su héroe, Pablo, en esta ciudad. ¿Mentira o simbolismo? Me inclino por lo segundo.

Seguiremos 

lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Quiso Jesús crear una nueva religión? ¿Y sus discípulos? ¿Y Pablo de Tarso?

Actualmente, el Cristianismo es una religión basada en Jesús pero, ¿pretendió Jesús crear una nueva religión diferente al Judaísmo?

La respuesta la tenemos en los propios evangelios:
  • El Dios de Jesús es el mismo Dios de los judíos:
    •   "Acercóse uno de los escribas que les había oído y, viendo que les había respondido muy bien, le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?»  Jesús le contestó: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas" (Mc. 12:28-30)
  • Jesús enseña en las sinagogas.
  • Jesús no se opone al culto en el Templo, aunque lo relativiza:
    •  "Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda." (Mt. 5:23-24)
  • Jesús afirma no haber venido a abolir la ley y los profetas sino a dar cumplimiento (Mt. 5:17). 
  • Jesús viaja a Jerusalén en las fiestas religiosas judías y frecuenta el Templo.
  • Jesús menciona frecuentemente a los profetas judíos, especialmente a Isaías.
  • Jesús no se opone nunca frontalmente a la ley judía y recomienda practicarla:
    • Cuando Jesús cura a un leproso le dice: "Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés" (Mc. 1:44)
En definitiva, Jesus nació, vivió y murió como judío practicante y no pretendió en ningún momento crear una nueva religión. Como experto religioso que era, lo que sí pretendía era interpretar la ley mosaica dándole lo que consideraba que era su verdadero sentido. Por ejemplo, cuando realiza curaciones en sábado y se lo reprochan, afirma que el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado. Con ello no pretendía romper una regla de la religión judía, sino interpretarla.

Tras la muerte de Jesús y la creencia de sus discípulos de que había sido resucitado por Dios, tampoco se creó una nueva religión. Hechos de los Apóstoles nos muestra a los primeros cristianos acudiendo regularmente al Templo, se dice que hay fariseos y sacerdotes entre los primeros miembros de la comunidad (lo que quiere decir que se podía ser al mismo tiempo fariseo o sacerdote judío y cristiano) y, hacia el final del libro, los cristianos de Jerusalén dicen a Pablo: 

 "Ya ves, hermano, cuántos miles y miles de judíos han abrazado la fe, y todos son celosos partidarios de la Ley" (Hch. 21:20)
Por lo tanto, los primeros cristianos eran judíos que creían que Jesús era el Mesías y que había sido resucitado por Dios, pero no pretendían crear una nueva religión.

Y, en fin, Pablo de Tarso, tampoco pretendió romper con el Judaismo al dirigirse hacia los gentiles. En sus cartas reclama ser judío e israelita (p.e 2 Cor. 11:22) y lo que pretendía era atraer a los gentiles al Judaísmo liberándoles de cumplir la circuncisión y otras normas mosaicas, pero no se oponía a que los judíos que creían que Jesús era el Mesías siguieran practicando las normas judías, como se aprecia claramente leyendo la larga Epistola a los Romanos. 

Por último, un pequeño apunte, el autor de Hechos de los Apóstoles se esfuerza en mostrar al lector que los cristianos no son una nueva religión: los creyentes en que Jesús es el Mesías son denominados "hermanos" o "discípulos" y se refiere a su fe como "el Camino", el término "cristianos" es utilizado por los de fuera del grupo (Hch. 11:26, 26:28) y pone en voz de Pablo lo siguiente:

"Te confieso que según el Camino, que ellos llaman secta, doy culto al Dios de mis padres, creo en todo lo que se encuentra en la Ley y está escrito en los Profetas y tengo en Dios la misma esperanza que éstos tienen, de que habrá una resurrección" (Hch. 24:14-15)
"Por la esperanza de Israel llevo yo estas cadenas" (Hch. 28:20)
Entonces, ¿cómo pasó el Cristianismo a ser una nueva religión? No resulta fácil responder a esta pregunta. Por un lado, a medida que pasaba el tiempo se fue divinizando cada vez más a Jesús y, por parte de los judíos, tras la destrucción del Templo se aprobó en un concilio que tuvo lugar en Jamnia expulsar a quienes confesasen que Jesús era el Mesías.

Saludos cordiales

viernes, 12 de agosto de 2011

Curiosidades: el enigmático discípulo conocido del Sumo Sacerdote

Tras mis vacaciones, después de haber tocado temas más o menos profundos como la existencia de Jesús o su progresiva divinización, hoy voy a tocar un tema menos profundo, aunque intentaré hacerlo con seriedad.

El tema que hoy quiero tratar es el de un misterioso discípulo de Jesús que solo menciona el Evangelio de Juan y que aparece en el famoso pasaje de las negaciones de Pedro. Tras narrar el arresto de Jesús y la huída de los discípulos, el texto en cuestión dice:
"Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo Sacerdote y entró con Jesús en el atrio del Sumo Sacerdote, mientras Pedro se quedaba fuera, junto a la puerta. 
Entonces salió el otro discípulo, el conocido del Sumo Sacerdote, habló a la portera e hizo pasar a Pedro. La muchacha portera dice a Pedro: «¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?» Dice él: «No lo soy.»..." (Jn. 18:15-17)
La mayoría de las Biblias españolas traduce que el discípulo era conocido del sumo sacerdote (ambos se conocían, aunque no necesariamente eran amigos), aunque en la traducción del jesuita y filólogo Juan Mateos se traduce como "conocido al sumo sacerdote" (el sumo sacerdote conocía al discípulo, aunque no necesariamente a la inversa), en la línea de las traducciones al inglés, que dicen mayoritariamente "known to" y solo una minoría dice "known of".

Muchos exégetas piensan que este misterioso discípulo es el mismo "discípulo amado" -sobre el cual quiero tratar en el futuro-, aunque otros piensan que se trata de una persona distinta, pero no voy a tratar esta cuestión, al menos por ahora.

Como he escrito al principio, este personaje es citado por el Cuarto Evangelio pero está ausente en los sinópticos. Esto puede deberse a tres motivos:

1. Se trata de un personaje inventado por el autor.
2. Es un personaje real, pero los autores de los sinópticos desconocen su existencia.
3. Es un personaje real conocido por los autores de los sinópticos pero, por alguna razón, omitido.

Para decantarnos por alguna de estas opciones, vamos a comparar los evangelios de Marcos -por ser el primero en escribirse- y de Juan. Antes quiero aclarar que suele considerarse como hecho histórico el que Pedro negase a Jesús, pues resulta difícil pensar que un cristiano en su sano juicio se invente una historia que deja en muy mal lugar al príncipe de los apóstoles.

Marcos 14:54, 66-68
Juan 18:15-17
También Pedro le siguió de lejos, hasta dentro del palacio del Sumo Sacerdote, y estaba sentado con los criados, calentándose al fuego…

Estando Pedro abajo en el patio, llega una de las criadas del Sumo Sacerdote y al ver a Pedro calentándose, le mira atentamente y le dice: «También tú estabas con Jesús de Nazaret.» Pero él lo negó…
           
Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo Sacerdote y entró con Jesús en el atrio del Sumo Sacerdote, mientras Pedro se quedaba fuera, junto a la puerta. 

Entonces salió el otro discípulo, el conocido del Sumo Sacerdote, habló a la portera e hizo pasar a Pedro. La muchacha portera dice a Pedro: «¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?» Dice él: «No lo soy.»...


Supongamos que el discípulo conocido del Sumo Sacerdote no existió. Pedro no entró en su palacio con Jesús, puesto que le seguía de lejos. ¿Cómo entró ahí? ¿Se encontró la puerta abierta o dio unos golpecitos para entrar? Si llamó a la puerta, ¿qué excusa dijo para que le dejasen entrar?  ¿Y cómo es que Pedro anda como Pedro por su casa -permítaseme el juego de palabras- calentándose al fuego con los criados?

Personalmente, me parece más convincente la versión de Juan. Pero, además, hay otro motivo más por el que me parece muy verosímil que existiese. Si releemos el texto de Mc. 14:67, vemos que una criada le dice a Pedro que él TAMBIÉN estaba con Jesús. Si Pedro fue el único discípulo que andaba por ahí, ¿cómo se explica ese "también"? Hay dos explicaciones posibles:

1. Marcos oculta al discípulo conocido del Sumo Sacerdote, pese a conocer su existencia.
2. La idea de la pregunta sería: "¿eres tú, como aquellos otros, uno de sus discípulos?". Esta es la opinión del gran teólogo Raymond Brown.

Pese a mi admiración por Brown, no me convence su respuesta porque me parece algo forzada y creo más natural que la criada comparase a Pedro con el enigmático discípulo conocido del Sumo Sacerdote.

En resumen, creo que es más probable que este misterioso personaje haya existido realmente y que, por alguna razón, es omitido.

Para acabar, en esta escena hay algo que me parece intrigante y es la relación de ese discípulo con la casa del Sumo Sacerdote. Por un lado, parece tener una relación de confianza con sus criados y, de hecho, el Evangelio de Juan es el único que nos dice el nombre del criado al que Pedro cortó una oreja (y también el único que identifica a Pedro como el agresor, pues los sinópticos lo mantienen en el anonimato) y, en la tercera negación, identifica a uno de los criados como pariente de la víctima de Pedro. Pero, ¿y con el Sumo Sacerdote? Según parece, el discípulo entró con Jesús, pero no permaneció con él durante todo el interrogatorio sino que enseguida fue expulsado, siendo entonces cuando intervino para que pasase Pedro. Entonces, yo me pregunto: ese discípulo conocido del (o al) Sumo Sacerdote, ¿entró con Jesús voluntariamente o fue detenido y luego puesto en libertad?

La imaginación es libre. 

jueves, 7 de julio de 2011

La divinización de Jesús (III): Evangelio de Juan y otros escritos

Evangelio de Juan 

Hasta ahora, hemos visto que para Pablo de Tarso y los autores de los evangelios sinópticos, Jesús es Señor e Hijo de Dios, pero no Dios en el sentido de Nicea.

El Cuarto Evangelio es distinto. Para empezar, conviene aclarar que este libro es obra de al menos dos autores y que tuvo varias ediciones, tema que espero tratar en este blog. Por eso, nos encontramos con frases de Cristología baja y de Cristología alta.

Es este evangelio el único en el que se dice expresamente que Jesús es Dios. En primer lugar, en el Prólogo se dice:
"En el principio existía la Palabra (o Verbo) y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios...y la Palabra se hizo carne" (Jn. 1:1, 14)
También hay otro pasaje en el que se puede inferir que el autor considera que Jesús es Dios, aunque este es más ambiguo. Me refiero a la famosa duda de Tomas, en la que el apóstol dice a Jesús resucitado: "Señor mío y Dios mío" (Jn. 20´:28), aunque hay quienes interpretan que llama Señor a Jesús y después invoca a Dios.

Epístolas pseudo-paulinas y otros textos

Como he dicho en una entrada anterior, solo 7 de las 13 epístolas que se atribuyen a Pablo proceden realmente de su dictado. Las otras 6, fueron escritas después de su muerte por discípulos suyos. En estas cartas, tenemos contradicciones. Así, por ejemplo, el autor de la Primera Epístola a Timoteo no parece considerar Dios a Jesús cuando dice:

"Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también" (1 Tm 2:5)
 Sin embargo, parece que se considera plenamente la divinidad de Jesús en otra epístola pseudo-paulina:
"Aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo" (Tt 2:13)
Algunas biblias "trinitarias" traducen "del Salvador", diferenciando así entre Dios y el Salvador. Sin embargo, la traducción que hemos puesto es la literal. Otra cuestión es como interpretar este versículo

Por último, también parece que se proclama la divinidad de Jesús en la Segunda Epístola de Pedro, en la que el autor (sobre el que existe consenso, incluso entre teólogos cristianos, en que no es Pedro) dice:
 "...por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo" (2 Pe 1:1) 
En esta ocasión, la traducción parece ser que es discutible. Así, la católica Biblia de Jerusalén dice en una nota a pie de página sobre este versículo: "O: "de nuestro Dios y del Salvador Jesucristo"

Al margen del Nuevo Testamento, cabe decir que en el siglo II hubo varios cristianismos. Para algunos, Jesús no era realmente un hombre (docetistas), para otros no era Dios (ebionitas y nazarenos), mientras que, en fin, la corriente que triunfó consideraba a Jesús Dios y hombre.  

En resumen, concluimos con que Jesús nunca dijo de sí mismo que fuese Dios, sino que llegaron a esta conclusión sus partidarios a través de un largo proceso que culminó en Nicea.

Al respecto, cada lector puede pensar libremente lo que quiera, con todos mis respetos.

Saludos cordiales,