lunes, 28 de mayo de 2012

Lobos crueles y cosas perversas. ¿Explica el Apocalipsis los Hechos de los Apóstoles?

Hace poco, un amable lector me dijó en un mensaje que le extrañaba que los evangelios no contuviesen ninguna alusión a Pablo de Tarso. En mi respuesta le dije que los evangelios tratan sobre Jesús y que cuando aluden a hechos posteriores a la muerte de Jesús lo hacen de forma un tanto críptica.

Pueden ponerse muchos ejemplos, pero voy a poner solo dos. En Hechos de los Apóstoles se dice que Herodes [Agripa I] echó mano a algunos cristianos y que "hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan" (Hch. 12:1-2). Este hecho es narrado de forma críptica en los evangelios de Mateo y Marcos, en los cuales Jesús dice a Santiago y Juan que beberán la misma copa que él (Mt. 20:20-23, Mc. 10:35-40)

Otro ejemplo es la breve escena a la que tanto debemos los amantes de la buena pintura de Jesús en casa de Marta y María, encargándose Marta de los quehaceres domésticos y María de la Palabra (Lc. 10:38-42). Esta escena que ha inspirado preciosos cuadros, en particular uno de Jan Vermeer, no es histórica sino simbólica. Cada mujer representa a un grupo de cristianos distintos y alude a un hecho futuro. Dejo que adivinéis qué representa cada mujer leyendo sin intermediarios Hechos 6:1-6.

En Hechos de los Apóstoles tenemos uno de esos pasajes crípticos que aluden a un hecho posterior y que, quizás, su respuesta esté en el Apocalipsis de Juan, pese a ser ambos libros de distinto autor.

Me refiero a una frase de un discurso que Pablo hace a los ancianos de Éfeso. El contexto es el siguiente. Pablo ha abandonado Éfeso y, tras haber pasado unos meses en Macedonia y Corinto, emprende un viaje a Jerusalén con una colecta para los pobres que Lucas conoce pero omite. Cerca de Éfeso, Pablo envía a buscar a los ancianos de esta ciudad, se encuentra con ellos en Mileto y les dirige un discurso de despedida con tono testamentario. En este discurso Pablo les dice:

"Yo sé que, después de mi partida, se introducirán entre vosotros lobos crueles que no perdonarán al rebaño y también que de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de sí." (Hch. 20:29-30)
Esta frase un tanto críptica no está explicada por dos motivos. El primero, porque los lectores saben a qué se refiere y no necesitan explicación. El segundo, porque si da detalles concretos se notaría demasiado que se trata de una profecía post eventum.

Por lo general, suele interpretarse que los lobos crueles son falsos maestros, pero creo que la explicación de esa metáfora puede ser otra. El Evangelio de Mateo se refiere a los falsos profetas como lobos con piel de cordero pero, el Evangelio de Lucas, utiliza la metáfora de los lobos refiriéndose a peligros: "mirad que os envío como corderos en medio de lobos" (Lc. 10:3). Por lo tanto, creo que la metáfora de los lobos puede referirse a una persecución.

Sobre esta cuestión, como vimos en el artículo anterior, el Apocalpisis de Juan contiene un eco de una persecución sobre los cristianos de Éfeso, a los que dice que han sufrido mucho por el nombre de Jesús. ¿Sufrieron a causa de los lobos crueles a los que se refiere Hechos? Es probable que sí, aunque no se puede afirmar con rotundidad.

La frase que comentamos, también alude a que habrá cristianos que enseñarán cosas perversas para arrastrar a los discípulos detras de sí. Es posible, pero solo posible, que el Apocalipsis arroje luz sobre cuáles pueden ser esas cosas perversas. Lo apunto como una hipótesis, no como algo seguro:

"Al Ángel de la Iglesia de Pérgamo escribe...Pero tengo alguna cosa contra ti: mantienes ahí algunos que sostienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balaq a poner tropiezos a los hijos de Israel para que comieran carnes inmoladas a los ídolos y fornicaran. Así tú también mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas" (Ap. 2:11-15)
"Escribe al Ángel de la Iglesia de Tiatira...tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa y está enseñando y engañando a mis siervos para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos" (Ap. 2:18-24)  
Los cristianos de Pérgamo y Tiatira reciben elogios por haber sufrido persecución (lo vimos en el anterior artículo), pero también críticas por tolerar a los que incitan a comer carnes sacrificadas a los ídolos y a fornicar. Por el contrario, de los cristianos de Éfeso se dice que detectan el proceder de los nicolaítas (Ap. 2:6). Sobre este grupo, citado también en la carta a Pérgamo, como se acaba de ver, la mayoría de los autores considera que son los mismos criticados en las cartas a Pérgamo y Tiatira o, al menos, primos hermanos. 

¿Son Jezabel -nombre simbólico, sin duda alguna-, los que sostienen la doctrina de Balaam y los nicolaítas los que enseñan cosas perversas? Lo considero muy probable, pero no absolutamente seguro. 

El motivo principal que tengo para pensar que sí lo son es el siguiente. Hechos de los Apóstoles hace alusión a la prohibición de comer carne inmolada a los ídolos y de la fornicación, curiosamente lo que reprocha el Apocalpisis a algunos cristianos. Y esta prohibición no es mencionada una ni dos, sino tres veces (Hch. 15:19-20, 29; 21:25). El que Lucas mencione tres veces una misma prohibición, es señal de que era un tema que le preocupaba. 

Saludos cordiales,

jueves, 24 de mayo de 2012

Persecuciones a los cristianos: el Apocalipsis de Juan

Desde muy pronto, los seguidores de Jesús de Nazaret comenzaron a sufrir persecuciones (linchamiento de Esteban, Saulo de Tarso, Herodes Agripa I, etc.). En esta ocasión quiero hablar de las persecuciones de las que trata el Apocalipsis de Juan, que me parece interesante tratar porque este libro ha sido muy maltratado por no cristianos y por cristianos. Para empezar, recomiendo leerlo sin intermediarios.

Algunos tópicos incorrectos sobre el Apocalipsis son los siguientes:

1. Autor.

Es un tópico atribuirlo a Juan el Apóstol, aunque la gran mayoría de los expertos no comparten esa opinión popular.

El autor dice de sí mismo:

"Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús." (Ap. 1:9)

Si el autor no miente ni utiliza ningún pseudónimo, lo único que tenemos es que se llama Juan y que, al parecer, fue condenado al exilio. Identificar a este cristiano con el apóstol solo porque tengan el mismo nombre resulta muy temerario. 

2. El fin del mundo.

Mucha gente cree, incorrectamente, que el libro trata sobre el fin del mundo y, de una palabra griega que se traduce como "revelación" han surgido nuevas expresiones como "escenas apocalíticas", etc.

Pensar que este libro trata acerca de algo que todavía está por venir es un error. Veamos lo que nos dice el autor:

"Luego me dijo [el ángel]: «Estas palabras son ciertas y verdaderas; el Señor Dios, que inspira a los profetas, ha enviado a su Angel para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder PRONTO. Mira, vengo PRONTO....Y me dijo: «No selles las palabras proféticas de este libro, porque EL TIEMPO ESTÁ CERCA" (Ap. 22:6-7, 10)

El autor escribió para cristianos que, como él, sufrían persecución. Escribió un libro simbólico pero que tenían que entender sus lectores y sobre un tema que preocupaba a sus lectores. No creo que a los cristianos perseguidos a los que se dirige estuviesen interesados en lo que ocurriría dentro de 2.000 o más años.

3. La bestia.

Otro tópico es pensar que la famosa bestia cuyo número es el 666 es el diablo, Satanás o como se le quiera llamar. Este error no solo lo podemos encontrar en el cine, como en la divertida película "El día de la bestia", sino que también es utilizado por algunas sectas destructivas.

Otras tonterías que se han dicho es que el 666 simboliza las tres www de internet, que las bestias son las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, que hay una palabra que traducida al ruso quiere decir Chernóbil, etc.

Pronto veremos quién es la bestia.

Persecuciones en Asia Menor.

El Apocalipsis se escribió en un momento de angustia para dar ánimos a los que sufrían persecuciones. Con un lenguaje simbólico que nadie en su sano juicio interpretaría de forma literal, pretendía decir que las persecuciones acabarían y serían libres.

Tras una introducción, el Apocalipsis contiene 7 cartas dirigidas a 7 iglesias de Asia. En algunas de ellas se aluden a persecuciones:

a) Se alude a una probable persecución ya pasada en Éfeso: "Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer" (Ap. 2:3)

b) Se mencionan rivalidades con los judíos y una persecución por la autoridad civil en Esmirna: "Conozco tu tribulación y tu pobreza -aunque eres rico- y las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás. No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis tentados y sufriréis una tribulación de diez días." (Ap. 2:9-10) 

La alusión a los que se llaman judíos sin serlo se debe a que Juan consideraba que los verdaderos judíos eran los cristianos. De hecho, el Apocalipsis es probablemente el libro más judío del Nuevo Testamento.

c) También se alude a una persecución en Pérgamo que se cobró al menos una vida, no estando claro si los responsables fueron los judíos o la autoridad civil: "Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás. Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás" (Ap. 2:13)

Persecuciones en Roma

Junto a estas persecuciones en el área en la que se encuentra el autor, el Apocalipsis también hace referencia a las persecuciones en Roma. El perseguidor está simbolizado por una bestia de 7 cabezas, 10 cuernos y 10 diademas en sus cuernos. Veamos algunas citas que aluden a persecuciones:

"Le fue dada [a la bestia] una boca que profería grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses; y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo. Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos...El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir" (Ap. 13:5-10) 

"Y vi una mujer, sentada sobre una Bestia de color escarlata, cubierta de títulos blasfemos; la Bestia tenía siete cabezas y diez cuernos...Y vi que la mujer se embriagaba con la sangre de los santos y con la sangre de los mártires de Jesús" (Ap. 13:3-6)

¿Qué o quién es la bestia?

El libro dice claramente que la bestia es Roma: "Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. Son también siete reyes" (Ap. 17:9)

Por la referencia a las siete colinas es indiscutible que se trata de Roma. Pero, además, es una persona en concreto:

"La Bestia que has visto, era y ya no es...Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. Son también siete reyes...Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo" (Ap. 17:8-11)

Ahora sabemos que la bestia es un emperador romano. Por si hubiera alguna duda acerca de que se trata de un hombre y no de un demonio, anteriormente se nos ha dicho lo siguiente:

"¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule el número de la Bestia; pues es el número de un HOMBRE. Su número es 666" (Ap. 13:18)

La bestia. ¿Nerón o Domiciano?

La opinión tradicional es que la bestia representa al cruel emperador Domiciano. Ahora bien, así como de las persecuciones de Nerón tenemos información de autores seculares como Suetonio y Tácito, no hay constancia de que Domiciano, un cruel Emperador que murió asesinado y que se divinizó en vida, persiguiese a cristianos. Las fuentes brillan por su ausencia.

El Emperador que simboliza la bestia se divinizó en vida (Ap. 13:11-15), cuando lo habitual era que se les divinizase tras la muerte (una anécdota es que el Emperador Vespasiano, cuando intuyó que estaba muriendo, dijo algo así como: "me parece que me estoy convirtiendo en un dios"). En el siglo I hubo tres emperadores que se divinizaron en vida: Calígula, Nerón y Domiciano, pero Calígula parece demasiado temprano.

Además de esta pista, se nos da otra muy importante:
"Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal se le curó; entonces la tierra entera siguió maravillada a la Bestia" (Ap. 13:3)

Y los datos definitivos son los siguientes:

"Las siete cabezas...Son también siete reyes: cinco han caído, uno es, y el otro no ha llegado aún. Y cuando llegue, habrá de durar poco tiempo. Y la Bestia, que era y ya no es, hace el octavo, pero es uno de los siete; y camina hacia su destrucción" (Ap. 17:9-11)

¿Cómo se agarra que el octavo rey sea uno de los siete? La respuesta nos la da Tácito en sus Historias.

Los cinco reyes que han caído son: Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. Los otros dos son Galba y Otón, que reinaron unos pocos meses en el periodo conocido como "El año de los cuatro emperadores" (68-69), un periodo de guerra civil en el que en poco tiempo cayeron tres emperadores.

El autor del Apocalipsis predice que el octavo será uno de los siete. ¿Cómo es eso posible? Porque, según Tácito, en ese periodo turbulento circuló en Acaya (actual Grecia) y Asia Menor una leyenda urbana según la cual Nerón no había muerto y se estaba preparando para volver al poder. Pongo la cita de Tácito en inglés, puesto que no la he encontrado en castellano:

"About this time Achaia and Asia Minor were terrified by a false report that Nero was at hand. Various rumours were current about his death; and so there were many who pretended and believed that he was still alive."
No creo que sea necesario aclarar que esta hipótesis no es mía, pero me adhiero a ella porque me parece muy lógica y me cuesta creer que sea minoritaria.
 
¿Y el 666? ¿O es 616?

En algunos manuscritos antiguos el número de la bestia no es 666 sino 616. Ya Ireneo de Lyon se hace eco de esta diferencia y la atribuye a un error de algún copista, pero puede que no sea exactamente un error.

Hasta que los árabes nos dejaron sus números, las letras del alfabeto eran cifras y letras al mismo tiempo. Conocemos el caso de los números romanos (I, V, X, C, D, M...), pero ocurría exactamente lo mismo con los alfabetos hebreo y griego, en los que cada letra simbolizaba un número.

Supongamos que a=1, b=2, c=3...z=28. El número de la palabra "baca" sería 2 + 1 +3 +1 =7

Entre la gente culta, existía un juego matemático llamado Gematría que consistía en que alguien decía un número y había que averiguar una palabra que, sumando el valor de sus letras, sumase ese número. En el ejemplo anterior, uno puede decir 7 y los demás jugadores tendrían que descifrar la suma que hemos hecho.

En el caso del 666, el autor propone un juego a quién tenga inteligencia: hay que calcular un nombre de hombre cuyas letras sumen 666. Se han propuesto varias hipótesis y, la mayoritaria consiste en que 666 es la suma de Nerón César en el alfabeto hebreo.

Y, si en lugar de sumar las letras hebreas, sumamos las letras griegas de Nero Cesar (en latín se decía Nero, no Nerón), la suma resulta 616. Tal vez por eso algún escriba cambió el número.

Repito que es la hipótesis mayoritaria, pero no existe unanimidad.

Ahora, imaginémonos la situación de los cristianos en Asia Menor. Había persecuciones en algunas ciudades, en Judea tenía lugar la Guerra Judía (66-74), Nerón había perseguido a los cristianos tras el incendio de Roma (el autor dice que los persiguió durante 42 meses, este cálculo se aproxima mucho pero no es del todo exacto, pero Juan utiliza un número simbólico en base al 7: 7 x 6) y, después de su muerte, circuló el rumor de que el gran perseguidor no había muerto sino que vivía y pretendía volver.

En este contexto, se escribió el Apocalipsis para dar ánimos a los perseguidos.

Saludos cordiales,

domingo, 22 de abril de 2012

¿Viajó Pablo de Tarso a Hispania?


       En España existe el mito, que cada vez cree menos gente, de que Santiago Apóstol viajó a Hispania y de que está enterrado en la ciudad que lleva su nombre. Este mito es de origen medieval y no tiene fundamento histórico. Aunque no es imposible, resulta muy inverosímil que Santiago realizase el viaje a Hispania entre la muerte de Jesús (año 30/33) y su propia muerte durante el reinado de Herodes Agripa I (41-44). Más inverosímil es que, después de ser decapitado en Jerusalén, se transportase su cuerpo a Galicia para ser enterrado.

      Sin embargo, sí es posible que viajase a Hispania Pablo de Tarso. En su Epístola a los Romanos,  declara su intención de visitar Hispania (Rom. 15:23-28). ¿Logro su objetivo? Para tratar esta cuestión, en junio de 2008 tuvo lugar un congreso en Tarragona en el que participaron historiadores y teólogos católicos y protestantes de Europa y América (p.e Rainer Riesner, Armand Puig, John Barcklay, etc.) y, aunque la ciencia no es democrática, tras un debate entre los escépticos acerca del viaje y los más favorables a esta posibilidad, se consensuó que Pablo viajó a Hispania, pero no voluntariamente, sino que fue condenado al destierro. 

A finales del siglo I, en la Primera Epístola de Clemente a los Corintios (en realidad, es una carta colectiva de la Iglesia de Roma) se insinúa la realización de este viaje:


Por razón de celos y contiendas Pablo, con su ejemplo, señaló el premio de la resistencia paciente. Después de haber estado siete veces en grillos, de haber sido desterrado, apedreado, predicado en el Oriente y el Occidente, ganó el noble renombre que fue el premio de su fe, habiendo enseñado justicia a todo el mundo y alcanzado los extremos más distantes del Occidente y, cuando hubo dado su testimonio delante de los gobernantes, partió del mundo y fue al lugar santo.


El autor de Hechos, como es sabido, no dice nada acerca de este viaje y finaliza su libro con un final abierto, con Pablo bajo arresto domiciliario, en donde permaneció dos años (Hch. 28:30-31). ¿Qué ocurrió tras estos dos años? Se han propuesto varias hipótesis.

Se ha sugerido que Pablo fue puesto en libertad sin juicio por no presentarse sus acusadores (unos judíos de Asia, Hch. 21:27, 24:19). Sin embargo, Hechos insinúa que Pablo sí fue juzgado:

Esta noche se me ha presentado un ángel del Dios a quién pertenezco y a quién doy culto y me ha dicho: "no temas, Pablo; tienes que comparecer ante el César" (Hch. 27:23-24)

     También defienden algunos (p.e Senén Vidal) que Pablo fue condenado a muerte transcurridos esos dos años. Sin embargo, esta posibilidad no encaja con la información de Clemente de que viajó hasta Occidente ni con el incómodo dato de que murió a consecuencia de rivalidades (¿tuvo un Judas?).


    Otra hipótesis tradicional es que fue puesto en libertad y realizó su proyectado viaje a Hispania, volviendo un tiempo después a Roma, en donde fue detenido y condenado a muerte. Esta posibilidad encaja con la información que suministra Clemente y, además, puede pensarse que en Hechos hay un posible eco de este viaje cuando Pablo dice a los judíos de Antioquía de Pisidia:
Nos volvemos a los gentiles, pues así nos lo ordenó el Señor: te he puesto como la luz para los pueblos, para que lleves la salvación hasta los confines de la tierra (Hch. 13:46-47)


     Volviendo al Congreso de Tarragona, se consensuó que, tras el proceso de Pablo, fue condenado al exilio en Hispania, lo cual estaba previsto en la legislación penal romana y cuenta con precedentes, como el exilio de los hijos de Herodes, Arquelao y Antipas, que fueron exiliados a la Galia y a Hispania. En este caso, pudo haber sido privado de su ciudadanía romana y, como lugar de exilio más probable, se sugirió Tarragona por su condición de capital de provincia y de ciudad comercial y administrativa de su tiempo, y por el hecho de ser el puerto natural de enlace de Hispania con Roma.

       Esta posibilidad, que no es incompatible con la tradición de que murió en Roma, no solo encaja con el vago dato de que Pablo viajó hasta los confines de Occidente, sino con el destierro del que habla Clemente (ni Hechos ni las epístolas paulinas mencionan un exilio de Pablo) y su final como fruto de rivalidades, aunque no puede decirse que sea absolutamente seguro.



           ¿Volvió Pablo de su exilio y murió en Roma? Es probable, pero no seguro. Clemente no dice el lugar en el que murió Pablo ni el tipo de muerte que supo. Sin duda, daba por supuesto que los destinatarios de su carta conocían estos hechos y no consideró necesario decirlo. 


          Saludos cordiales, 

lunes, 19 de marzo de 2012

Más sobre el encarcelamiento de Pablo en Éfeso

En los artículos que he escrito sobre el relativamente seguro encarcelamiento de Pablo en Éfeso, un amable lector ha hecho unos comentarios interesantes que voy a responder separadamente en este artículo. Los comentarios son públicos, de forma que todo el mundo puede leerlos.

El lector, Noe Molina, autor de un blog de ateismo, hace unos comentarios acerca de su perspectiva atea. Sobre esta cuestión, este blog no es ni cristiano ni ateo. Trata sobre la historia del Cristianismo primitivo, pero no pretende hacer apología ni desacreditar esta religión. La historia del Cristianismo en el siglo I es la que es, con sus cosas buenas (p.e la solidaridad hacia los más pobres) y malas (p.e fuertes rivalidades internas y envidias), que espero que sean tratadas. Intento exponer los temas neutralmente.

Noe me pregunta si hay alguna aplicación práctica del hecho de que Pablo estuviese encarcelado en Éfeso. Mi respuesta es que creo que no, es una simple curiosidad histórica.

También dice que estos articulos demuestran "lo limitado y lo poco preciso que es el libro de los Hechos". Es cierto, pero hay que tener en cuenta que ese libro no pretende ser una biografía de Pablo.

¿Por qué Lucas no habla del encarcelamiento de Pablo en Éfeso? Mi opinión es que se debe a que el libro de los Hechos está escrito en esa ciudad y quiere ocultar este episodio incómodo y que podría crear problemas a los cristianos efesios si el libro cayese en manos de sus enemigos. Hay muchos motivos para suponer que Lucas-Hechos está escrito en Éfeso, pero ahora no tengo tiempo de exponer estos argumentos.

A propósito de que Pablo hubiese sido encarcelado con motivo del motín de los plateros, dice Noe lo siguiente: "¿Un cristiano predicando en tierras de Dioses Grecorromanos? Seguramente podría traer sanciones penales."

Depende. En Éfeso y muchas otras ciudades había colonias judías y el Judaísmo era considerado religio licita. Por eso, lo primero que hacía Pablo era dirigirse a los judíos y temerosos de Dios (gentiles atraídos por el Judaísmo pero que no se circuncidaban) y después a los gentiles. Algunas persecuciones a los cristianos parece que se debieron a su negativa a participar en el culto al Emperador y, en el caso del motín de los plateros, parece que hay una acusación de blasfemia.

Por último, sugiere que Aquila y Priscilla pudieron ayudar a huir a Pablo de forma ilegal. Aunque sugestivo, no me convence.

Ciertamente, este matrimonio hizo algo muy atrevido y, de hecho, abandonaron Éfeso para volver a Roma, de donde habían sido expulsados por Claudio. Pero no me convence la hipótesis de la fuga por estos motivos.

En primer lugar, en el Capítulo 13 de la Carta a los Romanos Pablo habla con mucha ingenuidad de las autoridades, diciendo que solo son de temer si se obra el mal, pero no si se actúa correctamente. Creo que esa ingenuidad se explica mejor si fue juzgado y absuelto.

En segundo lugar, Pablo, Aquila y Priscilla no abandonaron Éfeso inmediatamente. Si el motivo de la prisión fue haberse "enfrentado a las bestias", este encarcelamiento tuvo lugar antes de escribir la Primera Carta a los Corintios. Esta carta fue escrita en Pascua (no recuerdo dónde, pero contiene una alusión a los ázimos) y en ella dice que seguirá en Éfeso hasta Pentecostés. Además, al final de la carta Aquila y Priscilla envían saludos a los corintios.

Y, en esta línea, es poco probable que el encarcelamiento de Pablo tuviese lugar entre las dos cartas, que se escribieron con unos meses de diferencia, una en Éfeso y otra en Macedonia. Si Noe o algún lector me lo pide hablaré de la cronología de las cartas. Por ahora, lo dejo así.

En uno de los artículos anteriores insinué tímidamente, sin atreverme a hacer afirmaciones rotundas, que Priscilla y Aquila -y quizás alguien más- hicieron una huída hacia adelante y acudieron a predicar su religión al "Ayuntamiento" de la ciudad (conviene tener en cuenta que no había separación de poderes y que los "alcaldes" ejercían también de jueces). Para ello, me basé en tres argumentos que recuerdo ahora:

- En la Carta a los Filipenses Pablo dice que, como consecuencia de su encarcelamiento, los cristianos no se acobardaron sino que, por el contrario, se lanzaron más valientemente a predicar. También lo hicieron algunos cristianos enemigos de Pablo.

- Como consencuencia de esa predicación, todo el Pretorio (residencia del Gobernador) oyó hablar de Cristo.

- En la despedida de la carta, envían saludos a los filipenses "santos" (cristianos) "de la Casa del César" (funcionarios romanos que había en las principales ciudades del Imperio, no solo en Roma) 

Parece que la arriesgada operación que hicieron Aquila y Priscilla fue esta huída hacia adelante, aunque es arriesgado afirmar que haya una relación causa-efecto entre su acción y la liberación de Pablo.

Pero, puestos a especular y a jugar con la imaginación sin por ello hacer pseudo-historia, planteo un divertimento:

- Aquila y Priscila -y probablemente más gente- realizaron una huída hacia adelante predicando su religión entre los funcionarios de Éfeso.

- En Romanos 13 Pablo dice que, si se obra el bien, se obtendrán elogios de las autoridades.

- Al final de 1 Corintios, escrita después de haber estado en Éfeso cerca de 3 años, Pablo dice que estará en la ciudad hasta Pentecostés porque se le ha abierto una puerta grande y prometedora, pero que los enemigos son muchos.

¿A qué tipo de puerta se refiere después de casi tres años en Éfeso y haber pasado por un encarcelamiento que lo deprimió?  

Saludos cordiales,

Onésimo y Pablo

Hola a todos:

En la anterior entrada hablé de una novela histórica con muy buena pinta en la que se trata acerca de la fuga del esclavo Onésimo. Es muy poco lo que se sabe de esa fuga, por lo que se agradece que Juan Ivars escriba una novela histórica. Invité a leer sin intermediarios la web de la novela, en la que se puede leer el inicio del Capítulo 2 y, aunque la recomendé, dije que tenía algunos errores disculpables, que es de lo que voy a tratar hoy.

En primer lugar, el autor da por hecho que Pablo es el autor de las 13 epístolas que llevan su nombre en el Nuevo Testamento. Se trata de un error disculpable. Entre los expertos hay consenso en que Pablo escribió solo 7 de estas cartas, pero una cosa es lo que escriben los sacerdotes en las revistas de Teología y otra lo que dicen en sus homilías.

En segundo lugar, el autor asume la hipótesis tradicional de que la Epístola a Filemón fue escrita desde Roma. Sobre esta cuestión, cada vez son más quienes creen que fue escrita desde Éfeso.

En los artículos anteriores hemos visto que es altamente probable, por no decir seguro, que Pablo estuvo encarcelado en Éfeso y que la Epístola a los Filipenses fue escrita desde la prisión efesia. Parecidos argumentos son aplicables a la Epístola a Filemón. Pablo está encarcelado en un lugar que vamos a llamar L y, Filemón, al parecer es de Asia (de Colosas, según la Epístola pseudo-paulina a los Colosenses). Estando Pablo encarcelado en L, oye a alguien hablar de lo fiel que es Filemón:

"Doy gracias sin cesar a mi Dios, recordándote en mis oraciones, pues tengo noticia de tu caridad y de tu fe para con el Señor Jesús y para bien de todos los santos... tuve gran alegría y consuelo a causa de tu caridad, por el alivio que los corazones de los santos han recibido de ti, hermano." (Flm. 4-5,7)
¿Estando Pablo encarcelado en Roma le llegaron noticias de lo buen cristiano que es un discípulo de la lejana Asia? ¿O es más probable que exista cierta cercanía geográfica entre L y la residencia de Filemón?

Otro error es que el autor supone, basándose en la Epístola pseudo-paulina a los Colosenses, que Filemón y Pablo no se conocían personalmente, lo cual es muy inverosímil teniendo en cuenta que Pablo dice a Filemón que le debe favores. ¿Cómo es posible que le deba favores si no se habían visto nunca antes?. Veamos:

"Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes" (Flm. 19)
También me resulta extraño que Pablo pida a alguien a quién no conoce personalmente que le prepare hospedaje para cuando salga de la cárcel (Flm. 22) 

Lo más verosímil es que Pablo conocía personalmente a  Filemón, a su familia y a Onésimo. El "tú mismo te me debes" indica que es probable, pero no absolutamente seguro, que Filemón haya sido bautizado por Pablo. Al saber su casa que Pablo ha sido encarcelado en Éfeso (recordamos que lo más probable es que fuese un arresto domiciliario vigilado por un soldado, lo que en Derecho Romano se llamaba Custodia Militaris) se fugó y acudió adonde Pablo. Allí fue bautizado por Pablo y le sirvió de ayuda en la prisión. Finalmente, Pablo propone devolver a Onésimo a su dueño rogándole que lo emancipe. Para dar más autoridad a su petición, además de recordarle favores que, al parecer, le debía, la carta es firmada no solo por Pablo sino por Timoteo y, además, para presionar más, envían saludos cuatro colaboradores de Pablo. De esta forma, son 6 personas las que ruegan a Filemón que emancipe a Onésimo.

A pesar de estos errores excusables, recomiendo el libro a los amantes de las novelas históricas.

Saludos cordiales

martes, 13 de marzo de 2012

Onésimo. El enigma del esclavo. Novela de Juan Ivars

Hoy escribo de nuevo a propósito de una novela histórica titulada Onésimo. El enigma del esclavo, puesta a la venta recientemente. Su autor es Juan Ivars, Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra.

En la portada de la novela aparece un resumen de su trama: "La increíble odisea del esclavo Onésimo para alcanzar la libertad".

Onésimo era un esclavo que trabajaba para un cristiano llamado Filemón y su familia. En un momento dado, se fugó y fue a parar a donde Pablo de Tarso, que en ese momento se encontraba en prisión. Allí, fue bautizado y, al parecer, colaboró con él. Finalmente, Pablo escribió una carta a Filemón rogándole que liberase a Onésimo, que fue el propio portador de la carta.  

No he leído la novela completa, pero he visto su web, desde la que se puede leer el comienzo del capítulo 2. Invito a los lectores a que hagan lo mismo:  http://elenigmadelesclavo.wordpress.com/ Además de intentar reconstruir la relación de Onésimo con Pablo y Filemón, en la novela se trata acerca de varios pasajes narrados en Hechos de los Apóstoles.

Por lo poco que he leído, es una novela de prosa agil e interesante. ¿Mi recomendación? Depende de lo que esperen los lectores. A quién le gusten las novelas históricas, le recomiendo que la lea. Ahora bien, junto a las licencias propias de todo novelista, el libro tiene errores históricos disculpables que voy a comentar en la siguiente entrada.

Al decir que contiene errores no pretendo disuadir a los lectores de este blog de comprarla. También tiene errores históricos la novela y película homónima Quo Vadis y, sin embargo, yo la he visto varias veces y suelo recomendarla a los amantes del buen cine.

Por el momento, recomiendo a los amables lectores explorar la web de esta novela y, si no la conocen, leer la Epístola de Pablo a Filemón, que es muy breve y no creo que lleve más de uno o dos minutos.

En la siguiente entrada comentaré los errores históricos pero, insisto, no pretendo con ello disuadir a ningún lector de comprarla.

Saludos cordiales, 

lunes, 5 de marzo de 2012

El prisionero de Éfeso (y II)

Continuamos con el intrigante encarcelamiento de Pablo en Éfeso. ¿Qué desenlace tuvo? Lo único que se sabe con certeza es que salió vivo, ¿pero cómo? 

Por la escasez de datos, se han hecho pocas propuestas. Ahora bien, quiénes sostienen que Pablo estuvo encarcelado en Éfeso, opinan que hicieron "algo" Prisca (o Priscilla) y Aquila, un matrimonio de judeo-cristianos que permaneció con Pablo en Corinto y en Éfeso. Como dato anecdótico, entre los muchos autores que creen que este matrimonio hizo "algo" relacionado con el encarcelamiento de Pablo, figura Benedicto XVI.

El fundamento de que este matrimonio tuvo algo que ver en la liberación de Pablo está en los siguientes versículos de la Epístola a los Romanos:

"Saludad a Prisca y Aquila, colaboradores míos en Cristo Jesús. Ellos expusieron sus cuellos para salvarme. Y no soy solo en agradecérselo, sino también todas las Iglesias de la gentilidad" (Rom. 16:3-4)
La alusión a que expusieron sus cuellos puede interpretarse genéricamente como que arriesgaron sus vidas o, más concretamente, que se arriesgaron a ser decapitados. De este brevísimo texto también puede apreciarse que la situación en la que le salvaron la vida era conocida en "todas las iglesias de la gentilidad".

¿Fue Pablo condenado a muerte?

Aunque Pablo salió vivo, no es imposible que fuese condenado a muerte. Todo depende de si interpretemos de forma más literal o más metafórica estas palabras de Pablo:

"No queremos que lo ignoréis, hermanos: la tribulación sufrida en Asia nos abrumó hasta el extremo, por encima de nuestras fuerzas, hasta tal punto que perdimos la esperanza de conservar la vida. Pues hemos tenido sobre nosotros mismos la sentencia de muerte, para que no pongamos nuestra confianza en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos. El nos libró de tan mortal peligro, y nos librará" (2 Cor. 1:8-10)
Pablo no aclara en qué consistió esa tribulación, pues sus lectores sabían a qué se refería. Los muchos autores (tal vez la mayoría) que defienden que Pablo estuvo encarcelado en Éfeso tienden a pensar que se refiere a este encarcelamiento. No obstante, no hay unanimidad (p.e se ha sugerido que Pablo puede referirse a una enfermedad grave o al motín de los plateros)

La mayoría de los comentaristas suele interpretar estos versículos de forma poco literal, en el sentido de que existió un peligro de ser condenados a la pena de muerte, pero no que esta hubiese sido dictada.

No obstante, hay quiénes lo interpretan más literalmente. Por ejemplo, Senén VIDAL, en un magnífico libro titulado Pablo. De Tarso a Roma, cree "probable" que Pablo fuese condenado a muerte y que fue "liberado" gracias a una  "operación arriesgada" de Aquila y Priscilla.

¿Fue Pablo liberado legal o ilegalmente?

Algunos autores han propuesto que Pablo fue liberado de forma ilegal. Maurice CARREZ, por ejemplo, sugiere que fue liberado gracias a los amigos asiarcas que, según Hechos, Pablo tenía en Éfeso (Hch. 19:31) o que la comunidad cristiana pagó un soborno. 

Esta hipótesis explicaría el silencio de Lucas sobre el encarcelamiento y el que no volviese a Éfeso después de abandonarlo (en el Cap. 21 se dice que Pablo tuvo un encuentro con los ancianos de Éfeso en Mileto, para no detenerse en Éfeso)

Aunque sugestivo, creo que el silencio de Lucas se debe a que sus dos libros fueron escritos en Éfeso, tal y como he escrito en un trabajo publicado recientemente en una revista especializada con un pseudónimo.

Mi opinión: Pablo fue juzgado y absuelto.

Tal y como era el sistema judicial romano, Pablo solo podría evitar el juicio si no se presentaban sus acusadores, lo cual es poco probable.

En consecuencia, solo nos queda la posibilidad de una absolución o de un indulto, legal o ilegal. Yo me decanto por lo primero. ¿Por qué? Por estos versículos:

"Las autoridades no son de temer cuando se obra el bien, sino cuando se obra el mal. ¿Quieres no temer la autoridad? Obra el bien, y obtiendrás de ella elogios... Pero, si obras el mal, teme: pues no en vano lleva espada: pues es un servidor de Dios para hacer justicia y castigar al que obra el mal" (Rom. 13:3-4)
Este texto ha dado mucho que hablar. Se ha sugerido que puede ser una interpolación porque resulta extraño que alguien que, según sus propias palabras, ha sido perseguido por las autoridades civiles y ha sido azotado con varas 3 veces, hable tan bien de las autoridades. Pero la hipótesis de la interpolación plantea un problema más peliagudo: ¿Fue Pablo finalmente condenado a muerte por obrar el mal?

Creo posible que una absolución puede explicar esta ingenuidad de Pablo.

¿Y Aquila y Priscilla?

Quedaría por explicar qué papel tuvo este matrimonio en el proceso de Pablo. ¿Intentaron convencer a las autoridades de que Pablo es inocente? Es posible, pero... ¿eso supone exponer sus cuellos?

La Epístola a los Filipenses, escrita desde la prisión efesia, nos da dos pistas de qué fue aquello tan arriesgado que pudieron hacer.

Primera pista:

"Quiero que sepáis, hermanos, que lo que me ha sucedido ha contribuido más bien al progreso del Evangelio; de tal forma que se ha hecho público en todo el Pretorio y entre todos los demás, que me hallo en cadenas por Cristo. Y la mayor parte de los hermanos, alentados en el Señor por mis cadenas, tienen mayor intrepidez en anunciar sin temor la Palabra" (Flp. 1:12-14)
Recuerdo que el pretorio no es necesariamente un cuartel con una guardia pretoriana, sino que puede referirse a la residencia del gobernador. De hecho, en el Nuevo Testamento se llama pretorio a las residencias de Pilato en Jerusalén y Herodes en Cesarea.

Por lo que nos dice Pablo, parece que su encarcelamiento no desanimó a los cristianos sino que, por el contrario, les llevó a predicar incluso en el Pretorio.

Segunda pista.

Como consecuencia de lo anterior, al finalizar la carta dice:

"Os saludan todos los Santos, especialmente los de la Casa del César" (Flp. 4:22)
Recordamos de nuevo que la "Casa del César" puede referirse a los funcionarios que tenía el Imperio en las principales ciudades. Dicho esto, parece que los discípulos de Pablo llegaron a hacer cristianos algunos funcionarios imperiales.

En consecuencia, parece que lo que hicieron Priscilla y Aquila fue realizar una huída hacia delante -algo ciertamente mucho más peligroso que intentar simplemente convencer de la inocencia de Pablo- y predicar su religión en el corazón administrativo de la ciudad. 

¿Hay una relación causa-efecto entre esta huída hacia adelante y la liberación de Pablo? Como se decía en un histórico concurso de la televisión española, "hasta aquí puedo leer".

Saludos cordiales






domingo, 4 de marzo de 2012

El prisionero de Éfeso (I)

Antes de comentar una prometedora novela del teólogo Rius-Camps, escribí que Pablo de Tarso, muy probablemente, estuvo encarcelado en Éfeso, aunque Hechos de los Apóstoles guarda silencio al respecto, tal vez por desconocimiento o, como creo más probable, porque al autor no le pareció interesante (Hechos no pretende ser una biografía de Pablo) o conveniente.

Relacionado con este cautiverio, comenté que muchos creen que las cartas a los Filipenses y a Filemón se escribieron desde esta cárcel efesia y no desde Roma, como se ha creído durante casi dos milenios. Como curiosidad, ubicar estas cartas en Roma o en Efeso no depende de cuestiones religiosas. Hace poco, por ejemplo, vi que esta hipótesis la defendió un cristiano ortodoxo. Lo comento porque me consta que hay un lector de este blog de esta confesión.

En este artículo, quiero comentar algo más sobre este episodio que me parece intrigante e incluso un poco morboso. A quién no esté muy familiarizado con las cartas de Pablo, le recomiendo que, antes de continuar, dedique uno o dos minutos (no creo que le lleve más tiempo) a leer la Epístola a Filemón (es cortita) y Filipenses 1:12-26; 2:24-28 y 4:21-22. Quién esté familiarizado con ellas, puede seguir leyendo.

1. Tipo de cautiverio.

Por las cartas mencionadas, sabemos que Pablo podía ser liberado o condenado a muerte. Por lo tanto, estaba en situación de prisión preventiva.

En aquel tiempo, quienes eran acusados de un delito y estaban a la espera de juicio podían quedar en una de estas tres situaciones:

- Libertad bajo fianza (fideiussio)
- Simple encarcelamiento (custodia carceris).
- Arresto domiciliario con la vigilancia permanente de un soldado (custodia militaris)

Fuente: PAVÓN TORREJÓN, Pilar: La cárcel y el encarcelamiento en el mundo romano. Existe una vista previa en Google Books.

¿Qué tipo de encarcelamiento tuvo Pablo en Éfeso? A favor del encarcelamiento en un calabozo hay un argumento: Pablo habla de "cadenas", aunque no es descartable que lo haga en sentido figurado, como cuando dice que se enfrentó a las fieras en Éfeso.

En cambio, hay también argumentos de peso a favor de que se trataba de un arresto domiciliario. En los textos que he invitado a leer, se da a entender que Pablo continúa trabajando y que tiene un régimen de visitas muy generoso. Así, cuando escribe Filemón, parece que está acompañado de 5 personas y, en la despedida a los filipenses, también parece que está con bastante gente en ese momento. Por lo tanto, me inclino a pensar que se trataba de una custodia militaris.

2. Impacto psicológico en Pablo.

Esto quizás sea un poco morboso. Evidentemente, estar encarcelado en espera de juicio, aunque sea un arresto domiciliario, no es nada agradable, especialmente si uno puede ser condenado a muerte.

Para Pablo, evidentemente, no fue una experiencia agradable. Es más, le deprimió profundamente, a pesar de su indudable fe.

En los textos que he recomendado leer, parece que trata de transmitir optimismo a los lectores, pero es probable que se trate de una mentira piadosa o que tuviese pequeños momentos de optimismo, especialmente al dictar sus cartas.

Sin embargo, en los textos en cuestión también habla de tribulación y, por ejemplo, cuando dice que el filipense Epafrodito enfermó y estuvo muy grave, Pablo dice que Dios se apiadó del enfermo y de él mismo para que no tuviese tristeza sobre tristeza.

3. Motivo del cautiverio.

Lamentablemente, Pablo no dice en sus cartas por qué fue arrestado. En Filipenses se refiere a ello diciendo "lo que me ha ocurrido". No necesita dar detalles porque sin duda sus lectores conocían qué había ocurrido.

En las dos cartas citadas dice que está prisionero "por Cristo". Por lo tanto, parece que no se le imputaba un delito común sino de carácter religioso.

No pocos autores creen que el encarcelamiento pudo estar ocasionado por el motín de los plateros. Nuevamente, pido a los lectores que no sepan de qué hablo que se tomen unos segundos para leer Hechos 19:23-40 antes de continuar leyendo.

Algunos autores creen que existe relación causa-efecto entre el motín y el cautiverio "sin duda alguna" mientras que otros lo consideran "probable". A favor de esta hipótesis hay un argumento a favor y uno en contra.

A favor, en la primera Epístola a los Corintios Pablo dice: "Si por motivos humanos luché en Efeso contra las bestias ¿qué provecho saqué?" (1 Cor. 15:32)

La metáfora de las bestias, encaja muy bien con el motín de los plateros y, a continuación, hay una pregunta retórica que Pablo no respondo porque sus lectores de Corinto saben qué "provecho" sacó. ¿Un encarcelamiento?

En contra, en el relato del motín que hace Lucas el papel de Pablo es muy marginal y parece que se dedica a justificar por qué los cristianos dejaron "colgados" (sin intención de ofender y ni siquiera molestar) a Gayo y Aristarco: para proteger a Pablo, que quiso ir en su defensa y se lo impidieron.

No es imposible que Lucas cuente una verdad a medias, algo en lo que es especialista y, por ejemplo, le rogasen a Pablo que no fuese al teatro pero finalmente fuese.

También es posible que Pablo no interviniese pero fuese detenido después del motín como consecuencia de él.

Otro posible motivo de encarcelamiento nos lo da Goodspeed. En el motín de los plateros, el Secretario (nombre que recibían los "alcaldes" de la zona) el Secretario dice que los arrestados no son saqueadores de templos. ¡Si no les acusaban de ello! Este autor, cree que es una "pista" sobre el motivo del arresto de Pablo.

Seguiré mañana o pasado mañana sobre su desenlace.

Saludos cordiales,


domingo, 19 de febrero de 2012

"Diario de Teófilo", a propósito de una novela de Rius Camps

Estimados y amables lectores/as:

Hoy quiero presentar una novela reciente del Dr. Josep Rius Camps (Esparreguera, 1933), Catedrático Emérito de la Facultad de Teología de Barcelona.

La ficha de la novela, escrita en catalán (espero que se me perdone por haber puesto en el título la traducción al castellano) es la siguiente: RIUS CAMPS, Josep: Diari de Teofil: la demostració de Lluc (Evangeli i fets dels apostols narrada per Teofil a la seva mare; Ed. Fragmenta, 2011, 310 págs.

Confieso que no lo he leído más que una pequeña parte, debido a que no soy catalán, pero puedo opinar algo porque he leído obras de Rius Camps y, en particular, libros y artículos científicos a los que ahora ha novelado para acercar sus investigaciones al público.

Como sin duda conocéis, el "Excelentísimo [katristos] Teófilo" es el personaje a quién Lucas dedica su Evangelio y Hechos de los Apóstoles.

La obra de Rius Camps es una novela epistolar en la que Teófilo, que ejerció de Sumo Sacerdote entre los años 37 y 41, envía cartas a su madre. Sus primeras líneas (imagino que los que, como yo, no seáis catalanes, podréis entenderlo sin problemas) dicen así:

"Estimada mare, ja fa més dos anys que vam haver d'abandonar precipitadament Israel, amb la ciutat de Jerusalem mig en runes i el santuari del temple espoliat i destruït, veient com els vasos més sagrats se'ls emportaven com a objecte d'un botí de guerra i eren presentats a Roma pels vencedors amb gran pompa i fastuositat. No t'he escrit fins ara, car tenia necessitat de retrobar-me a mi mateix enmig del gran silenci que acomboia la derrota"
En esta obra, Teofilo habla acerca de los libros de Lucas y de su propia conversión.

A los lectores que busquen entretenimiento, recomiendo la novela (aunque, repito, solo he leído una parte) porque he leído artículos y libros serios de Rius Camps y son fáciles de leer para alguien que no sea experto, por lo que una novela pensada para el gran público, sin duda que es fácil y amena de leer.

Para quién esté interesado en la obra de Lucas, sea o no creyente, también es recomendable, pues Rius Camps es un gran comunicador.

Ahora bien, no comparto una de las premisas básicas de esta novela. Rius Camps sostiene que el personaje a quién Lucas llama Teófilo en los primeros versículos de sus dos libros es un Sumo Sacerdote llamado Teófilo, que pidió un informe a Lucas (que Rius Camps cree sinceramente que se trata de un rabino judío) acerca de la mesianidad de Jesús. El resultado fue que Teófilo se convenció y, en consecuencia, editó sus dos libros, por lo que han podido llegar a nosotros. Para el autor, Lucas-Hechos sería una especie de "informe pericial" hecho por encargo.

Rius Camps no es el primero en identificar a Teófilo con el Sumo Sacerdote Teófilo, como él reconoce sinceramente, sino que se adhiere a una hipótesis formulada en 1997 por un autor llamado Richard Anderson.

Personalmente, no comparto esta hipótesis, con la que discrepo radical pero respetuosamente. El razonamiento de Anderson y Rius-Camps es que el perfil del Sumo Sacerdote encaja con el lector del Evangelio de Lucas por varios motivos, entre otros, los siguientes:

- Un Sumo Sacerdote encaja con el título de "Excelentísimo", que Lucas aplica a Teófilo y a los gobernadores romanos Félix y Festo.

- Hay indicios que apuntan a que el lector puede ser un judío. Por ejemplo, si los amables lectores miran el comienzo del Evangelio de Lucas, mejor en una Biblia impresa con notas a pie de página que en la red, verán que Lucas da por supuesto que el lector conoce cómo funciona el Templo de Jerusalén (el grupo de Abías, el turno del incienso) y quiénes era Aaron y David. Esto es un ejemplo entre los muchos que pueden ponerse.

Ahora bien, con todos los respetos, aunque no me parece inverosímil que el primer lector fuese judío (o temeroso de Dios), me parece insostenible pensar que se trate del Sumo Sacerdote Teófilo por varios motivos. Ejemplos:

- Lucas da por supuesto que el lector conoce la enemistad entre judíos y samaritanos y quiénes son los temerosos de Dios, puesto que habla de ellos sin dar explicaciones. Por el contrario, explica al lector la doctrina de los saduceos (Lc. 20:27, Hch. 23:8). Algo extraño si escribió pensando en un Sumo Sacerdote.

- También es extraño que Lucas explique a un Sumo Sacerdote residente en Jerusalén (o que había residido allí) que Emaús está a 15 km de Jerusalén.

- "Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace" (Lc. 12:55). Esto ocurre en la zona del Egeo, pero no en Palestina. La versión de Mateo dice: "Al atardecer decís: va a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego" (Mt. 16:2) Lo que dice Mateo es más cercano a lo que pudo decir Jesús, pero Lucas lo adapta porque sus lectores están en el Egeo.

En definitiva, me parece difícil de defender lo que defiende Rius Camps.

Ahora bien, el que no comparta su premisa acerca de la identidad de Teófilo, no quiere decir nada acerca de la calidad de su obra. No pretendo disuadir a los lectores de leer esta novela, sino todo lo contrario, especialmente a quiénes residan en Cataluña y conozcan el catalán mejor que yo.

A propósito de Teófilo, desde Orígenes de Alejandría muchos han considerado (y siguen considerando) que se trata de un nombre simbólico y que Teófilo ("amigo de Dios") es cualquier lector cristiano. Con todos los respetos hacia Orígenes y quiénes así hoy piensan (Bart Ehrman y otros), también me parece insostenible esta postura.

Si leemos Hechos de los Apóstoles, veremos que cuando un cristiano se dirige a otro cristiano (aunque entonces los cristianos no se llamaban a sí mismos cristianos, sino que este nombre se lo daban los de fuera) le da el trato de "hermano". También lo hace Lucas cuando ejerce de narrador (ej. Hch. 10:23; 11:1, 29; 14:2; 15:1, etc.)

En consecuencia, si Teófilo es un nombre simbólico, ¿por qué Lucas dice "Excelentísimo Teófilo" y no "hermano Teófilo"? 

Mi opinión es que Teófilo es un personaje real. Puesto que es "Excelentísimo" probablemente sea alguien de alto rango, aunque no es descartable en absoluto que también sea un nombre simbólico con el que Lucas quiere honrarle con ese apodo como forma de "darle jabón", dicho sea con respeto y sin ninguna intención peyorativa.

Saludos cordiales,

martes, 24 de enero de 2012

¿Estuvo Pablo de Tarso encarcelado en Éfeso?

Hoy quiero tratar una curiosidad histórica sobre Pablo de Tarso.

Aunque Hechos de los Apóstoles guarda silencio absoluto al respecto, muchos especialistas, tal vez la mayoría, consideran que Pablo estuvo unos meses (algunos apuestan que incluso cerca de un año) encarcelado en Éfeso y que fue ahí desde donde escribió las Epístolas a los Filipenses y a Filemón, en vez de en Roma, como se ha supuesto tradicionalmente.

Hechos de los Apóstoles narra un encarcelamiento de unas horas en Filipos, un encarcelamiento de dos años en Cesarea y, en fin, un arresto domiciliario en Roma durante dos años. Sin embargo, en sus epístolas auténticas, hay argumentos de peso para sostener que estos no fueron los únicos. En efecto, en la Segunda Epístola a los Corintios, escrita antes del encarcelamiento en Cesárea, Pablo declara haber sufrido “prisiones” (2 Cor. 11:23) y, en la Epístola a los Romanos, califica a Andrónico y Junia como “compañeros de prisión” (Rom. 16:7).

Estos textos demuestran que Hechos no es exhaustivo al nombrar los cautiverios de Pablo, pero no demuestran si alguno de los encarcelamientos no mencionados tuvo lugar en Éfeso o en otro lugar.

Los argumentos más decisivos a favor de un encarcelamiento en Asia, están en la Epístola a los Filipenses. Aunque no dice en qué lugar está prisionero, dando por supuesto que sus lectores lo saben, nos da algunas pistas:

  • Timoteo se encontraba junto a Pablo (Flp. 1:1; 2:19). Sobre esta cuestión, no es imposible que Timoteo haya estado junto a Pablo en Roma, pero no hay constancia de ello. En cambio, sí la hay de que estuvo junto a Pablo unos 5 años aproximadamente en Macedonia, Acaya y Asia Menor.
  • En el lugar en el que estaba Pablo encarcelado (llamémoslo "L") había un pretorio (Flp. 1:13). Esto puede interpretarse como un cuartel con una guardia pretoriana o, más genéricamente, como residencia del gobernador, pues en el Nuevo Testamento se llama Pretorio a las residencias de Poncio Pilato en Jerusalén y de Herodes en Cesarea.
  • En L había una Casa del César (Flp. 4:22). Este dato parece apuntar a Roma, pero puede referirse a los funcionarios imperiales dispersos por el Imperio, algo así como los funcionarios del Gobierno central de cualquier Estado moderno que trabajan fuera de la capital.
Estos datos apuntan simplemente a que estuvo encarcelado en alguna ciudad de importancia y que Timoteo estaba junto a él. Pero hay otros datos que apuntan más concretamente a Éfeso. En primer lugar, sabemos que Pablo tenía intención de viajar a Hispania después de ir a Roma (Rom. 15:24). Sin embargo, en Filipenses se dice que su intención es visitarles tras su puesta en libertad (Flp. 2:24)

Pero, sobre todo, el argumento clave está en estos versículos:

"He juzgado necesario devolveros a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de armas, enviado por vosotros con el encargo de servirme en mi necesidad, porque os está añorando a todos vosotros y anda angustiado porque sabe que ha llegado a vosotros la noticia de su enfermedad. Es cierto que estuvo enfermo y a punto de morir. Pero Dios se compadeció de él; y no sólo de él, sino también de mí, para que no tuviese yo tristeza sobre tristeza." (Flp. 2:25-27)
De este breve pasaje, se deduce que entre L y Filipos se produjo la siguiente secuencia de viajes:

1. Viaje de L a Filipos para informar del encarcelamiento de Pablo.
2. Los filipenses envían a Epafrodito a L con un donativo para Pablo. Al llegar, enferma gravemente.
3. Viaje de L a Filipos: los filipenses se enteran de la enfermedad de Epafrodito y se angustian.
4. Viaje de Filipos a L: Epafrodito, ya recuperado, se entera de que sus paisanos están preocupados por él.

Esta secuencia de viajes encaja mal con la lejana Roma, pues un viaje de ida y vuelta podría durar varios meses. En cambio, encaja muy bien con Éfeso, pues un viaje de ida y vuelta podría durar unos 20 días.

En definitiva, juntando todas las evidencias, podemos decir que es altamente probable, por no decir seguro, que Pablo estuvo encarcelado en Éfeso.

Saludos cordiales